Hemos seguido desde sus inicios, con mucha atención, el desarrollo de una pequeña empresa situada en Le Locle: Christophe Claret.

Christophe Claret en sus instalaciones de Le Locle
Probablemente este nombre no les diga demasiado pero realmente nos encontramos ante uno de los más grandes creadores relojeros contemporáneos.
Como saben, hay un puñado de manufacturas relojeras de muy alto nivel tecnológico que suministran calibres y módulos a diferentes firmas. Además de la que nos ocupa podemos citar: Renaud & Papi, Dubois Depraz, Vaucher Fleurier y algunos miembros de la A.H.C.I. (Academia Relojera de Creadores Independientes).
Claret crea su primera sociedad en 1989 en La-Chaux-de-Fonds y más tarde, en 1998, se traslada al vecino pueblo de Le Locle. Su objetivo es muy claro: crear altas complicaciones para las grandes firmas del panorama relojero internacional.
El pequeño pueblo de Le Locle, de apenas 10.400 habitantes, está situado en el corazón del Jura Suizo, una región con una industria relojera especialmente desarrollada. Le Locle está situado a 950m de altitud pero desde la llanura todavía debes subir un poco más para recorrer una empinada carretera hasta llegar a la casa “Soleil d’Or” donde se sitúa la manufactura Christophe Claret SA.

Vista parcial de los talleres en un edificio anexo a la casa
Esta casa fue construida en 1860 y pertenecía a la familia del célebre relojero danés Jules Jurgensen. Tras su acondicionamiento en 1998 la actividad creciente forzó la ampliación de los talleres (externos) entre 2002 y 2004 hasta crear alrededor 500m2 donde alojar las maquinas de control numérico de última generación.
Todo comenzó en Ginebra donde Claret se formó como relojero en la Escuela de Relojería de la ciudad. Tras su formación comenzó a trabajar enseguida pero con apenas experiencia comenzó a comprar, restaurar y revender relojes complicados; incluso creó sus propios movimientos.
En 1987 durante la celebración de la Feria Internacional de Relojería y Joyería de Basilea Claret lograr asegurar su primer gran pedido: un movimiento repetición de minutos con Jaquemarts (figura de metal con martillo que golpea una campana para hacer sonar las horas). Esto era solo el comienzo, Claret no cesa de innovar y arriesgar todos sus medios para sacar adelante nuevos proyectos que ahora las grandes firmas le solicitan.
Ya en 1997 para celebrar los diez años de creación relojera Claret presentó una pieza excepcional. Inspirada en los trabajos del relojero ginebrino Antoine Favre de finales del siglo XVIII. Fue el primer reloj de pulsera con sonería al paso y a petición dotado de dos barriletes uno para la cronometría y el otro para la música, accionada cada hora o a petición durante 15 segundos sobre un teclado de 20 láminas vibrantes con una riqueza de tonos excepcional.
Una parte significativa de las grandes complicaciones de los últimos diez años han sido obra de este genial relojero.
En la época de Jean-René Banwart, antiguo propietario de Corum, el famoso reloj “Mystérieuse” fue creado y concebido por Claret. Se trataba de un tourbillon de carga manual, 110 horas de reserva de marcha y platina y puentes de zafiro.

Harry Winston Opus 2
Después le siguieron nuevas creaciones para la firma Harry Winston para la colección Opus. Debemos decir que por el momento Claret es el primer maestro relojero en repetir una creación para esta firma. Para el Opus 2 Claret empleó el mismo calibre tourbillon desarrollado para Corum, en colaboración con el relojero Antoine Preziuso (miembro de la A.H.C.I.).

Harry Winston Opus 4 tourbillon calendario perpetuo
Para el Opus 4 (ahora si con su nombre) se creó un reloj reversible con una cara técnica que presenta el regulador a tourbillon y repetición de minutos con timbre catedral y una cara más artística en la que se indican las fases de luna y calendario.

Ulysse Nardin Royal Blue
Poco después Claret recuperaba los bocetos del “Tourbillon misterioso” para presentar otra gran creación para Ulysse Nardin llamada Royal Blue. Dada su construcción con los puentes y platina en zafiro, en este magnífico reloj el regulador a tourbillon parece flotar en el interior de la esfera. De este reloj solo se fabricarán 99 piezas con caja de platino 950.

Corum classical billionaire tourbillon
Incluso este año 2007 Corum presentó en la Feria Internacional de Relojería y Joyería de Basilea su modelo Classical Billionaire Tourbillon con este mismo calibre pero adornado con nada más y nada menos que 850 diamantes. Solo se producirán diez piezas de cada una de las cuatro versiones disponibles. Para la más lujosa se han empleado diamantes hasta un peso total de 59 quilates. Un verdadero reloj para billonarios.
Volviendo al año 2006, también durante la celebración de la Feria de Basilea, pudimos disfrutar de dos nuevos alardes de innovación técnica. El primero de ellos fue encargado por la firma De Grisogono para su modelo Occhio Ripetizione Minuti. ¿Recuerdan este reloj dotado de un mecanismo súper original? Imitaba la apertura del diafragma de una cámara de fotos.

de Grisogono ripetizione minuti
Sobre la base del calibre repetición de minutos la firma De Grisogono pidió algo espectacular y el resultado fue un modulo con la función de “abrir” la esfera solo cuando la música sonase. El inédito mecanismo del diafragma permite el movimiento de apertura y obturación instantáneo de 12 hojas de cerámica con el armado de la repetición de minutos para cerrarse también después de la indicación de las horas, cuartos y minutos por la sonería de tres timbres. Durante este intervalo de tiempo podemos admirar la calidad de los acabados de este excepcional movimiento compuesto de 414 piezas con puentes y platinas de antracita.
La otra gran presentación de Basilea 2006 fue una primicia mundial: el reloj “Grande Tourbillon” para la firma Arnold&Son. La principal novedad de esta creación fue el nuevo sistema de actualización de las indicaciones del calendario perpetuo ya que todos los cambios de fecha se realizan de manera instantánea gracias a un mecanismo patentado por Claret y con una indicación de la ecuación del tiempo situada en el centro de la esfera.
Pero al mismo tiempo la colaboración con la firma Harry Winston no cesa. En 2005 con el cambio de director general en la división de Timepieces se aparca uno de los encargos a la manufactura de Christophe Claret. Maximilian Busser fue el creador de la serie Opus en la que maestros relojeros de primer nivel eran invitados a hacer realidad sus sueños con total libertad creadora. Pero decide continuar su camino de una forma distinta: creando su propia firma: MB&F (Maximilian Busser & Friends).
Como decíamos Harry Winston tenía una creación en reserva para no mermar protagonismo al Opus 7 en colaboración con Andreas Strehler, maestro relojero miembro de la A.H.C.I. y otra en desarrollo. El calendario de presentación de novedades de la temporada 2006/2007 para Harry Winston fue: Opus 6 (presentado en Basilea 2006 en colaboración con Greubel Forsey) y dos relojes más: el Westminster Tourbillon y el Tourbillon Glissiere. Estos dos últimos disponen de calibres Christophe Claret.

Harry Winston tourbillon repetición de minutos westminster
Coincidiendo con la apertura de la nueva boutique de Harry Winston en Londres, el 4 de julio de 2006 se presentó el Westminster Tourbillon. La caja de este elegante reloj perteneciente a la colección Ocean tuvo que ser adaptada para alojar los cuatro timbres catedral de la sonería Westminster además del regulador a tourbillon volante. Impresionante claridad de sonido de las cuatro notas procedentes de los diminutos martillos visibles sobre la parte izquierda de la esfera del reloj. Este movimiento procedente ya del desarrollo del Opus 4 fue también suministrado a la firma Corum para el lanzamiento de la serie limitada de 25 en platino y 25 en oro rosa de su modelo Tourbillon Minute Repeater Cathedral.

Harry Winston Glissiere
El Tourbillon Glissiere, en edición especial de 51 piezas, se presentó poco antes de hacerlo el Opus 7. Un reloj con un regulador a tourbillon de forma rectangular en una caja de platino de 49×47mm. El movimiento de carga automática, de diseño innovador, dispone de una reserva de marcha de más de 100 horas con un solo barrilete pero lo realmente sorprendente es su sistema de remontuar: diseñado por Eric Giroud (ahora es jefe de diseño en MB&F) las masas lineales hacen de rotor de carga del barrilete. Al no disponer de corona el sistema de carga manual y ajuste horario se realiza sobre el reverso del reloj gracias a unas llaves desplegables.
Aunque siempre de forma personalizada, debemos añadir que este movimiento también se ha suministrado a firmas tan importantes como Bulgari para el modelo Rettangolo Tourbillon en serie limitada de 20 piezas y Guy Ellia con su modelo Time Square Tourbillon Magistere Biconvex. Ademas de este último modelo de la colaboración con la firma Guy Ellia se presentó este año el modelo Tourbillon Zephir que incluye el genial calibre de base utilizado inicialmente en el Opus 2.
Al margen de esta impresionante creatividad, Claret desarrolló una actividad paralela. Todo comienza en 2003 cuando Claret crea una sociedad llamada L-Time SA y después World Premiere Watchmaking SA en 2004 con el objetivo de ofrecer nuevas salidas comerciales a sus creaciones, no tan solo a través de las “concesiones” a terceras firmas.

Thierry Oulevay
No fue fácil pero la solución llegó con su nuevo socio: Thierry Oulevay, fundador junto con Roger Guye del relanzamiento de la firma Bovet Fleurier en 1994 (la sociedad fue comprada a Michel Parmigiani quien adquirió todos los derechos sobre el nombre Bovet en 1989) hasta la compra de la firma por Pascal Raffy.
Christophe Claret y Thierry Oulevay se entendieron perfectamente. Una misma estrategia: crear una marca con creaciones extremas; relojes imprevisibles, únicos y personalizados según la demanda del cliente. Necesitaban un nombre: se escogió Jean Dunand (1877-1942), célebre figura parisina del Art Deco, orfebre, escultor y experto creador de obras en laca.
La experiencia de Oulevay con Bovet le permite construir la nueva marca rápidamente. Claret ya disponía de un diseño disponible para la nueva marca. Un diseño que las grandes firmas habían tachado de extravagante, loco, etc. Perfecto para la presentación de la nueva firma. La expectación creada en torno a este nuevo producto puso el listón muy alto pero no defraudó a nadie.

Jean Dunand tourbillon orbital
El Tourbillon Orbital sorprende por su inédita construcción. Sobre la esfera gira un regulador a tourbillon (un minuto) en una hora. El movimiento bautizado como Io 200 (en referencia a luna de Júpiter, descubierta por Galileo en 1610 y representada en el mundo clásico de esta forma), tiene 30 mm de diámetro para sus 215 componentes, tan solo 14 rubíes y 4 rodamientos de bolas; con una frecuencia de 21.600 alternancias/hora y una reserva de marcha de 130 horas.
Pero si el tourbillon gira sobre la esfera, ¿cómo se transmite la energía del barrilete hacia este?
Sencillo, emparejando el regulador a tourbillon y el barrilete en la misma “jaula” que es la que gira sobre la esfera. Dos platinas móviles, entre ambas y de forma enfrentada, el tourbillon y el barrilete, transmiten la energía al regulador e igualmente transmiten la rotación a la esfera gracias a una genialidad: una rueda grande de arrastre fijada a la caja del reloj, con unos dientes internos que transmiten el movimiento del barrilete al tourbillon, que actúa como regulador. El rodamiento de bolas se encarga de transmitir la energía no siendo necesario el tren de engranaje entre el barrilete y la caja.
Para el remontuar del movimiento se dispone de una llave desplegable en el reverso del reloj junto a la indicación de la fase lunar. A en los lados de la caja, existe un peculiar indicador de reserva de marcha.
Para la segunda creación, presentada este año, la firma Jean Dunand escogió el nombre de un faraón egipcio, Shabaka.

Jean Dunand shabaka
Este nuevo reloj reúne complicaciones tales como la repetición de minutos con timbres catedral, calendario perpetuo y un sistema de cambio instantáneo de las indicaciones sobre rodillos. Además dispone de indicación de fases de luna y años bisiestos.
Han sido necesarios 721 componentes y 54 rubís para producir este magnífica obra digna de los mayores elogios. Eso sí, a un precio prohibitivo: alrededor de 340.000€.
De las 17 personas que formaban su equipo en 2001, en la actualidad la manufactura asegura casi la totalidad de la fabricación de los componentes de sus movimientos con un equipo de casi 100 profesionales; 5 de los cuales trabajan en exclusiva para desarrollar la firma Jean Dunand.
Hasta el momento de esta manufactura han salido 30 calibres distintos para producir un promedio de 450 piezas. Pero esta aparente facilidad en la producción de altas complicaciones no sería posible sin un extraordinario equipo de diseño y producción que dispone de unos que usan la tecnología más avanzada. Autentico pionero en este campo Claret ha sido el primero en incorporar en este sector las maquinas de recortar con tecnología laser.
Fascinantes las creaciones de este auténtico pionero en el arte de la creación de altas complicaciones relojeras. Pero la exclusividad tiene un precio, un precio muy alto y por tanto al alcance de muy pocos afortunados. Que lo disfruten.
Autor: José Luis Alvira, Mayo 2007
Publicado en Cronos Octubre – 2007
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