A pesar de todo…

Debido a la gran recesión en el consumo mundial también el sector de la Alta Relojería se ve afectado. Los grandes grupos, las grandes firmas y también las más modestas se han visto obligadas a seguir un estricto plan de restructuración de sus diferentes departamentos. Como hemos visto en la pasada edición de la Feria Internacional de Joyería y Relojería de Basel (también en el Salón SIHH de Ginebra) las firmas ya no se han “embarcado” en proyectos arriesgados sino que han optado por seguir apostando por aquellos valores más seguros en el cajón del departamento de diseño y producción. A pesar de todo hemos visto creaciones interesantes (nuevo calibre de Chronoswiss y A.Lange&Söhne) e incluso presentaciones de firmas nuevas como Rebellion, Confrérie Horlogère, Ralph Lauren (Richemont), etc.

Difícil momento para grandes aventuras pero que siguen demostrando que el sector está vivo y sigue creando a pesar de las dificultades.

Historia y técnica de la sonería de repetición

Los avances de la ciencia moderna son superados constantemente sin que por ello debamos menospreciar el esfuerzo realizado para alcanzarlo. En nuestro campo, la relojería mecánica, casi todos estos avances han sido superados por la electrónica desarrollada a partir de los años sesenta pero no por ello la relojería mecánica ha perdido su valor tanto intrínseco como sentimental.

La pregunta podría ser: ¿Porque comprar  un reloj mecánico que me ‘dá’ las horas y los cuartos cuando puedo comprar uno electrónico con muchas mas funciones por una milésima parte de su precio?

Para el amante de la relojería mecánica la respuesta es clara: su valor intrínseco, la belleza de su mecanismo y su exclusividad compensa su coste. Entienda el lector que además la compra de este tipo de reloj se convierte en una inversión por su producción limitadísima. Pero no se ilusione demasiado, no podrá acceder a ellos sin desembolsar un mínimo de 5.500.- € para un modelo con repetición de horas y cuartos de la firma suiza Kelek con calibre Dubois-Depraz, verdaderamente asequibles.

Pero antes de continuar debemos hacer un poco de historia para poder situarnos mejor en el contexto de una de las complicaciones relojeras mas complejas y en ocasiones menos apreciada.

Quizás el origen más remoto de lo que ahora conocemos como sonería podrían ser los relojes monumentales con Jacquemart. Con este nombre se definían las figuras de metal (hierro o plomo) o madera esculpida que representaban un hombre de armas que golpeaba una campana con un martillo. Estas figuras daban las horas en los relojes de torre más importantes del viejo continente  a partir del siglo XIV. De hecho, el primer reloj con autómatas se cree que fue el de Ovieto en Italia en 1351. Una figura de bronce, representando un hombre de 1,65m., daba las horas gracias a un sistema de levas unido a un mecanismo de pesas. Mas tarde este tipo de reloj se fabricó en Alemania, Flandes (Holanda), Inglaterra, Francia, etc. En este último país se conservan una veintena en buen estado.

Se fabricaron mecanismos cada vez más complejos e ingeniosos capaces de producir simultáneamente varios sonidos golpeando diferentes campanas u otros objetos.

Fue el rey Jaime II de Inglaterra quien tuvo que interceder para decidir quien fue el inventor del mecanismo de repetición ya que se presentaron dos demandas de patente simultáneamente. Por un lado el pastor Edward Barlow y el relojero Thomas Tompion y de otro el relojero Daniel Quare. En 1687 el veredicto del soberano se inclinó a favor de este último. También se le atribuye a Quare (1679-1724) la incorporación de la aguja de los minutos en el centro de la esfera.   

El mecanismo de sonería de repetición de Quare era capaz de actuar a las horas y los cuartos. Años mas tarde, en 1695, lo haría también cada 7 minutos y medio. Este seria el antecesor del reloj presentado por el relojero también ingles Samuel Watson en 1710 con repetición cada 5 minutos. Ya solo faltaba la máxima complicación: añadir a las horas y cuartos la repetición de minutos. Hubo que esperar hasta 1750 para que el genial maestro ingles, Thomas Mudge (1715-1794), lograra tal complicación relojera, consiguiendo alcanzando con el tiempo un grado de miniaturización muy considerable para la época. Debemos añadir que el maestro ingles Mudge fue el inventor del escape libre de ancora que ahora incorporan la inmensa mayoría de los relojes de pulsera y bolsillo actuales.

Como en otras ocasiones fue el gran maestro Breguet el que aporto nuevas ideas también en esta materia. Incorporó los resortes sonoros en espiral para la producción de los diversos timbres lo que permitió construir relojes de bolsillo (y posteriormente de pulsera) cada vez mas planos en los que se eliminaron las campanillas.

Hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX los fabricantes suizos de Ginebra y de la región del Jura y el valle del Joux se hicieron celebres por la miniaturización de los relojes con sonería de repetición.

A partir de 1910 aparecieron en mayor numero los relojes de pulsera repetición de minutos. Su precio exorbitante fue un grave obstáculo a su propagación. Estos relojes debian pedirse en firme y esperar muchos meses para su entrega. Los ofrecian firmas tan prestigiosas como Audemars Piguet, Haas Neveux, C.H. Meylan, Patek Philippe o Vacheron Constantin aunque los movimientos de gama mas alta provenian frecuentemente de firmas como James Aubert, Louis-Elisée Piguet, Victorin Piguet o LeCoultre.

Su compleja construcción (con mas de 300 piezas) esta reservada en la actualidad a ciertas firmas de prestigio y unos pocos maestros artesanos. Mas adelante hablaremos de todos ellos pero antes vamos a describir brevemente cada uno de los ocho apartados en los que podemos clasificar la sonería:

  • La repetición de cuartos: consiste en la emisión de un sonido agudo y otro mas grave en cada cuarto de hora.
  • La repetición de semi-cuartos: suena como el anterior pero además emite un sonido agudo cada 7 1/2 minutos. Breguet fue uno de los pocos maestros relojeros capaces de desarrollar una sonería de este tipo que por su particularidad llevaba su nombre. Los relojes de Breguet solo disponían de un martillo que con un solo golpe marcaba las horas, dos para los cuartos y uno para los semi-cuartos todos ellos con un mismo timbre. Este martillo estaba atornillado a un tija (o varilla) que le servia de eje y que pivotaba sobre la platina del reloj.
  • La repetición de cinco minutos: consiste en señalar las horas y cada cinco minutos con un sonido más agudo pero sin sonar a los cuartos. Esta es quizás la sonería menos compleja y por tanto poco apreciada.
  • La repetición de minutos: esta es la modalidad mas utilizada actualmente y se basa en la señalar las horas, los cuartos y los minutos, estos últimos con un sonido mas agudo. El sistema de sonería consiste es un mecanismo suplementario implantado en un reloj en el lado de la esfera y con un barrilete que le proporciona la energía necesaria a un pequeño tren de rodaje que acciona los martillos.
  • La gran sonería: se llama así porque permite hacer sonar las horas y los cuartos automáticamente y puede repetir las horas, cuartos y minutos actuando sobre un pulsador. Los relojes con este tipo de sonería deben ser equipados de dos sistemas de rodaje, uno para las agujas de horas y minutos y el otro para el mantenimiento del mecanismo de sonería. Las grandes firmas relojeras han creado relojes con este tipo de sonería dotados de varios timbres lo que les confiere la denominación de carillón y les dota de una gran belleza musical.
  • La pequeña sonería: raramente utilizada este tipo de sonería consiste en el marcado automático de los cuartos de hora y opcionalmente de las horas en punto.
  • Los relojes Carillón: estos relojes suelen disponer de tres o más timbres que les permite obtener una serie de melodías para los cuartos de hora. Opcionalmente señalan también las horas en punto. Los relojes con cuatro timbres se llaman ‘Westminster’.
  • Los relojes Jaquemarts: son los relojes con sonería con autómatas que presentan sobre la esfera uno o dos pequeños personajes que golpean pequeñas campanas. Sus movimientos están sincronizados con la sonería para producir la ilusión de que son ellos los que la producen.

A lo largo de los últimos casi 100 años de historia de han realizados diferentes creaciones con sistemas de sonería pero vamos a centrarnos solamente en los de pulsera mas importantes.

La firma Ulysse Nardin goza de una rica y amplia experiencia como constructor de complicaciones y en especial de relojes con sonería. Han realizado diversos modelos muy importantes con diferentes características de sonería como el ‘Jungle repetición a minutos’ edición limitada de 18 piezas, el ‘Forgerons repetición a minutos y el ‘Sonnerie en passant’ con movimiento automático son  tres ejemplos de excepcional calidad con diferentes tipos de sonería. Pero quizás la más grande realización hasta la fecha en la materia sea el modelo ‘Genghis Khan’ también de Ulysse Nardin. Esta creación, verdadera obra de arte, fue presentada en la ultima edición de la feria de Basel 2002 y se considera el primer ‘Carillon Westminster Jaquemarts Tourbillon’ es decir que combina la complejidad de un regulador a tourbillon con sistema Pellaton (del prestigioso relojero James Pellaton) y un sistema de sonería que combina la utilización de cuatro timbres (carillón) y la utilización de autómatas sobre la esfera (jaquemarts).

Ulysse Nardin Genghis Khan

Los tres personajes animados (en oro de 18 quilates y grabados a mano), colocados sobre una esfera de onyx, están sincronizados perfectamente con el carillón.

Todo el mecanismo esta contenido en unas dimensiones de 27,60mm de diámetro y 8,6mm de grosor, empleando 36 rubís y alojado en una caja de oro de 42mm de diámetro. Esta obra de arte puede ser suya por aproximadamente 450.000.- € pero solo si es paciente ya que su producción es muy lenta debido a externa complejidad.

 Otra de las firmas relojeras con experiencia en la producción de relojes con sonería es la suiza Kelek tanto para relojes de pulsera como de bolsillo. Para celebrar el centenario de su fundación en el año 1996 la firma presentó un modelo repetición automática de horas y cuartos en edición limitada de cien piezas. El calibre fue construido por Dubois-Depraz y ensamblado en los talleres de la firma. Sin embargo la colaboración de la firma con Dubois-Depraz comenzó en 1975 para este tipo de complicación y los relojes producidos a un precio muy asequible tuvieron mucho éxito.

También disponen de un modelo de pulsera repetición automático de horas y cinco minutos y otro de bolsillo al que se le han añadido dos autómatas.

También la firma suiza ‘Le Phare’ produjo desde finales del siglo XIX este tipo de relojes. Ahora es mas conocida con el nombre comercial de ‘Jean d’Eve’ desde su lanzamiento en 1981. La firma ‘Le Phare’ obtuvo el Gran Premio de la Exposición Universal de Paris de 1900 por su repetición de minutos que fue suministrado a muchas firmas de prestigio para sus producciones propias. En la actualidad la firma continua innovando para producir modelos como el ‘Samara’ con un mecanismo de cuarzo sin pila; alimentado por un micro generador que es accionado por un rotor con un diseño especial.

La firma Parmigiani también esta realizando un gran esfuerzo en este campo y desde su modelo ‘Toric repetición de minutos’ ha iniciado una pequeña pero continua producción de relojes con esta complicación relojera. El último y desde luego más importante ha sido el presentado en la feria de Basel 2001 y bautizado como ‘Tecnica II’. Se trata de un modelo que aúna su regulador de tourbillon un minuto con las funciones de calendario perpetuo, años bisiestos, indicador de fases de luna y repetición de minutos. La sonería actúa con las horas, cuartos y minutos con dos timbres diferentes. Todo un alarde de técnica y exquisita calidad de acabados.

Audemars Piguet Grande Sonnerie Carillon

Como no podía ser de otra forma la prestigiosa firma Audemars Piguet con mucha experiencia en todo tipo de complicaciones también ha realizado muy importantes relojes con sonería en pulsera y bolsillo. Los modelos más recientes son el ‘Jules Audemars Grande Complication’ que dispone de calendario perpetuo, cronografo ratrapante y repetición de minutos, el ‘Jules Audemars Grande Sonnerie Carillon Dynamographe’ con pequeña y gran sonería e indicador de la tensión de la espiral y el ‘Jules Audemars Grande Sonnerie Carillon’ que tambien esta disponible en versión de señora con el calibre 2873 compuesto de 340 elementos en tan solo 2 cm3.

También la firma Blancpain dispone de varios modelos repetición de minutos para su famosa colección 2100 con calibres Frederic Piguet realizados en exclusiva para la firma y que incluso disponen de autómatas que animan escenas eróticas sobre el fondo del reloj.

Girard Perregaux opera one

El modelo ‘Opera One’ de la firma Girard-Perregaux es una de las creaciones contemporáneas más importantes. Se trata de un tourbillon con sonería carillón Westminster. IWC y Jaeger-LeCoultre disponen de varios modelos de complejidad similar al anterior. Breguet ofrece también un modelo repetición de minutos con calibre de base Lemania 189 y de corte clásico pero muy elegante. 

Otras firmas de prestigio como Daniel Roth (calibre Gerald Genta), Gerald Genta, Franck Muller, Roger Dubuis (calibre Christophe Claret) o Vacheron Constantin disponen en su catalogo de uno o mas modelos con diferentes tipos de sonería.

Dejamos ahora un poco de lado las grandes firmas para acercarnos a los pocos maestros relojeros contemporáneos capaces de realizar este tipo de complicaciones.

Uno de ellos es Philippe Dufour, verdadero especialista de los relojes con repetición de minutos. Realizó diversos modelos de bolsillo con grande y pequeña sonería para presentar finalmente en la feria de Basel de 1992 la versión de pulsera; año en el que se convierte en miembro de la A.H.C.I. (Académie horlogère des créateurs indépendants). Esta complicación se deja al descubierto en un modelo sin esfera en el que el dispositivo de sonería está integrado encima del movimiento. Una característica especial de este modelo es su luneta con bisagra que recuerda los relojes savonetas. La ‘esfera’ de cristal transparente sirve también para aplicar sobre ella los únicos índices de referencia existentes. Las agujas exclusivas “Dufour” (fabricadas por él mismo) en acero azulado finamente pulidas resaltan sobre el acero del movimiento. Dufour realiza desde cero todas sus creaciones y para este modelo, sin duda el mas complejo, deberá esperar varios meses y desembolsar unos 475.000.- €. Esta es probablemente la creación artesanal mas apreciada en la actualidad.

Otro ejemplo lo encontramos en un especialista en la producción de relojes esqueleto y ‘a medida’, Armin Strom, quien realizó hace varios años un reloj esqueleto con repetición de minutos partiendo de un calibre de época de A. Schild, el 1475.

FP Journe Grande et Petite Sonnerie

Otro de los maestros relojeros que se han atrevido con esta complicación es F.P. Journe. Su modelo ‘Grande et Petite Sonnerie’ tiene, además de un audaz diseño, una técnica compleja: Grande y Pequeña sonería, repetición de minutos, minutos retrógrados e indicador de reserva de marcha. Para ello han hecho falta mas de 450 piezas (hechas a mano) para componer un mecanismo (de 13 líneas con 33 rubíes, un grosor de 6,8mm. y 21.600 alternancias / hora) con dos barriletes (uno para el movimiento y otro para la sonería) que invertido permite mostrar los dos martillos de sonería sobre la esfera. La esfera realizada en oro macizo presenta las horas en una subesfera central, los minutos con dispositivo retrógrado, la reserva de marcha de 36 horas a las 2 y por último la indicación del tipo de sonería activo. La caja de 40mm de platino dispone de cristal zafiro sobre la esfera y también para admirar el fondo. Se pueden seleccionar a voluntad 4 funciones: Gran Sonería: el  reloj suena al dar las horas en punto y los cuartos de hora. Repite la hora en cada cuarto, Pequeña sonería: igual que la anterior sin repetir la hora en los cuartos, Repetición de Minutos: suena cada hora, cuartos y minutos y por ultimo la función Silencio en la que no actúa la sonería.

Considerado por muchos como un lujo innecesario, los relojes con sonería expresan con sonidos todo el arte y saber hacer de sus creadores. Exclusivos por su limitada producción y elevado coste estos relojes están considerados por muchos como la máxima expresión artística en el sector de la relojería mecánica.

Autor: José Luis Alvira

Publicado en Relojes & Estilográficas - Diciembre 2002

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor

Christophe Claret, la manufactura a la sombra

Hemos seguido desde sus inicios, con mucha atención, el desarrollo de una pequeña empresa situada en Le Locle: Christophe Claret.

Christophe Claret en sus instalaciones de Le Locle

Christophe Claret en sus instalaciones de Le Locle

Probablemente este nombre no les diga demasiado pero realmente nos encontramos ante uno de los más grandes creadores relojeros contemporáneos.

Como saben, hay un puñado de manufacturas relojeras de muy alto nivel tecnológico que suministran calibres y módulos a diferentes firmas. Además de la que nos ocupa podemos citar: Renaud & Papi, Dubois Depraz, Vaucher Fleurier y algunos miembros de la A.H.C.I. (Academia Relojera de Creadores Independientes).

Claret crea su primera sociedad en 1989 en La-Chaux-de-Fonds y más tarde, en 1998, se traslada al vecino pueblo de Le Locle. Su objetivo es muy claro: crear altas complicaciones para las grandes firmas del panorama relojero internacional.

El pequeño pueblo de Le Locle, de apenas 10.400 habitantes, está situado en el corazón del Jura Suizo, una región con una industria relojera especialmente desarrollada. Le Locle está situado a 950m de altitud pero desde la llanura todavía debes subir un poco más para recorrer una empinada carretera hasta llegar a la casa “Soleil d’Or” donde se sitúa la manufactura  Christophe Claret SA.

Vista parcial de los talleres en un edificio anexo a la casa

Vista parcial de los talleres en un edificio anexo a la casa

Esta casa fue construida en 1860 y pertenecía a la familia del célebre relojero danés Jules Jurgensen. Tras su acondicionamiento en 1998 la actividad creciente forzó la ampliación de los talleres (externos) entre 2002 y 2004 hasta crear alrededor 500m2 donde alojar las maquinas de control numérico de última generación.

Todo comenzó en Ginebra donde Claret se formó como relojero en la Escuela de Relojería de la ciudad. Tras su formación comenzó a trabajar enseguida pero con apenas experiencia comenzó a comprar, restaurar y revender relojes complicados; incluso creó sus propios movimientos.

En 1987 durante la celebración de la Feria Internacional de Relojería y Joyería de Basilea Claret lograr asegurar su primer gran pedido: un movimiento repetición de minutos con Jaquemarts (figura de metal con martillo que golpea una campana para hacer sonar las horas). Esto era solo el comienzo, Claret no cesa de innovar y arriesgar todos sus medios para sacar adelante nuevos proyectos que ahora las grandes firmas le solicitan.

Ya en 1997 para celebrar los diez años de creación relojera Claret presentó una pieza excepcional. Inspirada en los trabajos del relojero ginebrino Antoine Favre de finales del siglo XVIII. Fue el primer reloj de pulsera con sonería al paso y a petición dotado de dos barriletes uno para la cronometría y el otro para la música, accionada cada hora o a petición durante 15 segundos sobre un teclado de 20 láminas vibrantes con una riqueza de tonos excepcional. 

Una parte significativa de las grandes complicaciones de los últimos diez años han sido obra de este genial relojero.

En la época de Jean-René Banwart, antiguo propietario de Corum, el famoso reloj “Mystérieuse” fue creado y concebido por Claret. Se trataba de un tourbillon de carga manual, 110 horas de reserva de marcha y platina y puentes de zafiro.
Harry Winston Opus 2

Harry Winston Opus 2

Después le siguieron nuevas creaciones para la firma Harry Winston para la colección Opus. Debemos decir que por el momento Claret es el primer maestro relojero en repetir una creación para esta firma. Para el Opus 2 Claret empleó el mismo calibre tourbillon desarrollado para Corum, en colaboración con el relojero Antoine Preziuso (miembro de la A.H.C.I.).

Harry Winston Opus 4 tourbillon calendario perpetuo

Harry Winston Opus 4 tourbillon calendario perpetuo

Para el Opus 4 (ahora si con su nombre) se creó un reloj reversible con una cara técnica que presenta el regulador a tourbillon y repetición de minutos con timbre catedral y una cara más artística en la que se indican las fases de luna y calendario.

Ulysse Nardin Royal Blue

Ulysse Nardin Royal Blue

Poco después Claret recuperaba los bocetos del “Tourbillon misterioso” para presentar otra gran creación para Ulysse Nardin llamada Royal Blue. Dada su construcción con los puentes y platina en zafiro, en este magnífico reloj el regulador a tourbillon parece flotar en el interior de la esfera. De este reloj solo se fabricarán 99 piezas con caja de platino 950.

Corum classical billionaire tourbillon

Corum classical billionaire tourbillon

Incluso este año 2007 Corum presentó en la Feria Internacional de Relojería y Joyería de Basilea su modelo Classical Billionaire Tourbillon con este mismo calibre pero adornado con nada más y nada menos que 850 diamantes. Solo se producirán diez piezas de cada una de las cuatro versiones disponibles. Para la más lujosa se han empleado diamantes hasta un peso total de 59 quilates. Un verdadero reloj para billonarios.

Volviendo al año 2006, también durante la celebración de la Feria de Basilea, pudimos disfrutar de dos nuevos alardes de innovación técnica. El primero de ellos fue encargado por la firma De Grisogono para su modelo Occhio Ripetizione Minuti. ¿Recuerdan este reloj dotado de un mecanismo súper original? Imitaba la apertura del diafragma de una cámara de fotos.

deGrisogono ripetizione minuti

de Grisogono ripetizione minuti

Sobre la base del calibre repetición de minutos la firma De Grisogono pidió algo espectacular y el resultado fue un modulo con la función de “abrir” la esfera solo cuando la música sonase. El inédito mecanismo del diafragma permite el movimiento de apertura y obturación instantáneo de 12 hojas de cerámica con el armado de la repetición de minutos para cerrarse también después de la indicación de las horas, cuartos y minutos por la sonería de tres timbres. Durante este intervalo de tiempo podemos admirar la calidad de los acabados de este excepcional movimiento compuesto de 414 piezas con puentes y platinas de antracita.

La otra gran presentación de Basilea 2006 fue una primicia mundial: el reloj “Grande Tourbillon” para la firma Arnold&Son. La principal novedad de esta creación fue el nuevo sistema de actualización de las indicaciones del calendario perpetuo ya que todos los cambios de fecha se realizan de manera instantánea gracias a un mecanismo patentado por Claret y con una indicación de la ecuación del tiempo situada en el centro de la esfera.

Pero al mismo tiempo la colaboración con la firma Harry Winston no cesa. En 2005 con el cambio de director general en la división de Timepieces se aparca uno de los encargos a la manufactura de Christophe Claret. Maximilian Busser fue el creador de la serie Opus en la que maestros relojeros de primer nivel eran invitados a hacer realidad sus sueños con total libertad creadora. Pero decide continuar su camino de una forma distinta: creando su propia firma: MB&F (Maximilian Busser & Friends).

Como decíamos Harry Winston tenía una creación en reserva para no mermar protagonismo al Opus 7 en colaboración con Andreas Strehler, maestro relojero miembro de la A.H.C.I. y otra en desarrollo. El calendario de presentación de novedades de la temporada 2006/2007 para Harry Winston fue: Opus 6 (presentado en Basilea 2006 en colaboración con Greubel Forsey) y dos relojes más: el Westminster Tourbillon y el Tourbillon Glissiere. Estos dos últimos disponen de calibres Christophe Claret.

Harry Winston tourbillon repetición de minutos westminster

Harry Winston tourbillon repetición de minutos westminster

Coincidiendo con la apertura de la nueva boutique de Harry Winston en Londres, el 4 de julio de 2006 se presentó el Westminster Tourbillon. La caja de este elegante reloj perteneciente a la colección Ocean tuvo que ser adaptada para alojar los cuatro timbres catedral de la sonería Westminster además del regulador a tourbillon volante. Impresionante claridad de sonido de las cuatro notas procedentes de los diminutos martillos visibles sobre la parte izquierda de la esfera del reloj. Este movimiento procedente ya del desarrollo del Opus 4 fue también suministrado a la firma Corum para el lanzamiento de la serie limitada de 25 en platino y 25 en oro rosa de su modelo Tourbillon Minute Repeater Cathedral.

Harry Winston Glissiere

Harry Winston Glissiere

El Tourbillon Glissiere, en edición especial de 51 piezas, se presentó poco antes de hacerlo el Opus 7. Un reloj con un regulador a tourbillon de forma rectangular en una caja de platino de 49×47mm. El movimiento de carga automática, de diseño innovador, dispone de una reserva de marcha de más de 100 horas con un solo barrilete pero lo realmente sorprendente es su sistema de remontuar: diseñado por Eric Giroud (ahora es jefe de diseño en MB&F) las masas lineales hacen de rotor de carga del barrilete. Al no disponer de corona el sistema de carga manual y ajuste horario se realiza sobre el reverso del reloj gracias a unas llaves desplegables.

Aunque siempre de forma personalizada, debemos añadir que este movimiento también se ha suministrado a firmas tan importantes como Bulgari para el modelo Rettangolo Tourbillon en serie limitada de 20 piezas y Guy Ellia con su modelo Time Square Tourbillon Magistere Biconvex. Ademas de este último modelo de la colaboración con la firma Guy Ellia se presentó este año el modelo Tourbillon Zephir que incluye el genial calibre de base utilizado inicialmente en el Opus 2.

Al margen de esta impresionante creatividad, Claret desarrolló una actividad paralela. Todo comienza en 2003 cuando Claret crea una sociedad llamada L-Time SA y después World Premiere Watchmaking SA en 2004 con el objetivo de ofrecer nuevas salidas comerciales a sus creaciones, no tan solo a través de las “concesiones” a terceras firmas.

Thierry Oulevay

Thierry Oulevay

No fue fácil pero la solución llegó con su nuevo socio: Thierry Oulevay, fundador junto con Roger Guye del relanzamiento de la firma Bovet Fleurier en 1994 (la sociedad fue comprada a Michel Parmigiani quien adquirió todos los derechos sobre el nombre Bovet en 1989) hasta la compra de la firma por Pascal Raffy.

Christophe Claret y Thierry Oulevay se entendieron perfectamente. Una misma estrategia: crear una marca con creaciones extremas; relojes imprevisibles, únicos y personalizados según la demanda del cliente. Necesitaban un nombre: se escogió Jean Dunand (1877-1942), célebre figura parisina del Art Deco, orfebre, escultor y experto creador de obras en laca.

La experiencia de Oulevay con Bovet le permite construir la nueva marca rápidamente. Claret ya disponía de un diseño disponible para la nueva marca. Un diseño que las grandes firmas habían tachado de extravagante, loco, etc. Perfecto para la presentación de la nueva firma. La expectación creada en torno a este nuevo producto puso el listón muy alto pero no defraudó a nadie.

Jean Dunand tourbillon orbital

Jean Dunand tourbillon orbital

El Tourbillon Orbital sorprende por su inédita construcción. Sobre la esfera gira un regulador a tourbillon (un minuto) en una hora. El movimiento bautizado como Io 200 (en referencia a luna de Júpiter, descubierta por Galileo en 1610 y representada en el mundo clásico de esta forma), tiene 30 mm de diámetro para sus 215 componentes, tan solo 14 rubíes y 4 rodamientos de bolas; con una frecuencia de 21.600 alternancias/hora y una reserva de marcha de 130 horas.

Pero si el tourbillon gira sobre la esfera, ¿cómo se transmite la energía del barrilete hacia este?

Sencillo, emparejando el regulador a tourbillon y el barrilete en la misma “jaula” que es la que gira sobre la esfera. Dos platinas móviles, entre ambas y de forma enfrentada, el tourbillon y el barrilete, transmiten la energía al regulador e igualmente transmiten la rotación a la esfera gracias a una genialidad: una rueda grande de arrastre fijada a la caja del reloj, con unos dientes internos que transmiten el movimiento del barrilete al tourbillon, que actúa como regulador. El rodamiento de bolas se encarga de transmitir la energía no siendo necesario el tren de engranaje entre el barrilete y la caja.

Para el remontuar del movimiento se dispone de una llave desplegable en el reverso del reloj junto a la indicación de la fase lunar. A en los lados de la caja, existe un peculiar indicador de reserva de marcha.

Para la segunda creación, presentada este año, la firma Jean Dunand escogió el nombre de un faraón egipcio, Shabaka.

Jean Dunand shabaka

Jean Dunand shabaka

Este nuevo reloj reúne complicaciones tales como la repetición de minutos con timbres catedral, calendario perpetuo y un sistema de cambio instantáneo de las indicaciones sobre rodillos. Además dispone de indicación de fases de luna y años bisiestos.

Han sido necesarios 721 componentes y 54 rubís para producir este magnífica obra digna de los mayores elogios. Eso sí, a un precio prohibitivo: alrededor de 340.000€.

De las 17 personas que formaban su equipo en 2001, en la actualidad la manufactura asegura casi la totalidad de la fabricación de los componentes de sus movimientos con un equipo de casi 100 profesionales; 5 de los cuales trabajan en exclusiva para desarrollar la firma Jean Dunand.

Hasta el momento de esta manufactura han salido 30 calibres distintos para producir un promedio de 450 piezas. Pero esta aparente facilidad en la producción de altas complicaciones no sería posible sin un extraordinario equipo de diseño y producción que dispone de unos que usan la tecnología más avanzada. Autentico pionero en este campo Claret ha sido el primero en incorporar en este sector las maquinas de recortar con tecnología laser.

Fascinantes las creaciones de este auténtico pionero en el arte de la creación de altas complicaciones relojeras. Pero la exclusividad tiene un precio, un precio muy alto y por tanto al alcance de muy pocos afortunados. Que lo disfruten.

 

Autor:  José Luis AlviraMayo 2007

Publicado en Cronos Octubre – 2007

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor

El buen coleccionista

El coleccionismo de relojes está en auge. Si usted inicia la lectura de este artículo probablemente disponga ya de una pequeña o gran colección de relojes, no importa si son caros o baratos, su valor depende de muchos criterios objetivos pero también subjetivos.

Sabemos que no es empresa fácil; intentaremos ayudarle, como coleccionista de relojes, a decidir con mayor rigor o pasión su próxima elección.

Adquirir una colección lleva mucho tiempo y equivocarse puede ser uno de nuestros mejores maestros. E aquí algunos consejos para el coleccionista.

 

Documentarse

Reloj de bolsillo FP Journe

Reloj de bolsillo FP Journe

Todos sabemos que el saber no ocupa lugar y claro está tener conocimientos ayuda mucho a no cometer errores. Por eso hay que documentarse antes de realizar cualquier paso. Desgraciadamente hay pocos libros de rigor en nuestra lengua pero sí en francés, ingles y alemán sobre historia, técnica y manufacturas relojeras, que son una buena base de conocimientos.  No decimos que sea indispensable el estudio de la técnica relojera para convertirse en un buen coleccionista pero las nociones básicas que pueda adquirir con la consulta de diferentes publicaciones le servirán para distinguir las diferentes complicaciones que pueda admirar y/o adquirir.

Quizás lo más lógico es empezar por las revistas especializadas: en España las que disponen de mayor cobertura en kioscos son: Relojes&Estilográficas, Cronos, Relojes, En Hora, Diez y Diez, Máquinas del Tiempo, etc. 

El siguiente paso sería disponer de alguno de los anuarios de relojes que se editan tanto a nivel nacional (Relojes, Diez y Diez) como internacional (Watches – Tourbillon, Orologi, etc.)

También puede contar con los catálogos de colección de firmas que le pueden proporcionar los minoristas. Algunos de ellos son verdaderos libros, aunque claro está, redactados desde el prisma de la marca.

Y por supuesto libros de todo tipo que podrá conseguir solo en España en librerías especializadas. Algunos de ellos son interesantes, sobre todo, por su consideración histórica y otros por sus revisiones especializadas periódicas, a las que uno puede suscribirse.

 

Vianney Halter Cabestan

Vianney Halter Cabestan

Pedir catálogos

 

Como ya hemos comentado, en parte gracias a las nuevas técnicas de publicidad, se crean buenos catálogos de relojes contemporáneos que incluyen historia, cronología, colección, glosario, etc. Este es un buen comienzo para ver lo que cada una de las firmas de relojes nos ofrece.

Otra formidable manera de aprender más de los relojes clásicos y antiguos es comprar las revistas y catálogos que nos ofrecen las grandes casas de subastas como Antiquorum, Christies, Sothebys, etc.

Con sede en Ginebra, Antiquorum es la única dedicada en exclusiva a la venta de relojes.

Para el día de la subasta estas casas tienen unos catálogos muy bien trabajados para sus clientes y también para los que no lo son. Acérquese y pida uno. Ahí le explicarán cada uno de los artículos que se subastarán de una forma muy detallada. Y quién sabe, si le acaba interesando alguno…

  

Visitar Ferias

 Si además tiene ocasión de asistir a las grandes ferias de relojes podrá ver, y en algunos casos, tocar los relojes más novedosos. Pero tenga en cuenta que estará viendo en muchos casos prototipos que no llegarán a los minoristas hasta pasados varios meses, incluso un año.

  • BASELWORLD.  Feria Internacional de Joyería y Relojería de Basel:
    • Anual
    • Acceso público
    • Basilea (Suiza)
    •  Del 3 al 10 de abril de 2008
  • S.I.H.H. (Salón Internacional de la Alta Relojería):
    • Anual
    • Acceso privado (profesionales y periodistas acreditados)
    • Ginebra (Suiza)
    •  Del 7 al 12 de abril de 2008
  • Iberjoya:
    • Semestral
    • Acceso público
    • Madrid
    • Del 14 al 18 de febrero y del 11 al 15 de septiembre de 2008

 

H.Moser&Cie. Perpetual 1

H.Moser&Cie. Perpetual 1

Visitar minoristas

Si lo que prefiere es que se lo expliquen a la cara, no tendrá otra opción que visitar a un minorista. Este podrá aconsejarle respecto de lo que busca pero también le ofrecerá otras opciones. Aquí es donde debe usted emplear todos sus conocimientos para discernir entre lo que realmente ha ido a buscar y lo que le ofrecen, quizás resulte una opción mejor.

Hay quien prefiere las casas relojeras que no son tan conocidas. Estas marcas más pequeñas parecen dedicar todo su tiempo a la manufactura del reloj por amor al arte. Son más minuciosas, más detallistas y no tienen prisa para terminar un trabajo. No se basan únicamente en el marketing, sobre todo lo hacen en la pasión que dedican a su trabajo. Esto es lo que le interesa a muchos coleccionistas. Así que, si visita a algún minorista, aprovéchese de sus conocimientos. Aprenderá mucho de él. Incluso sería bueno mantener una relación de proximidad.

 

Internet como herramienta de consulta

Otra manera de familiarizarse con la marca de un reloj es consultando la fuente inagotable de información más utilizada en los últimos años, Internet. Hoy en día, las mejores marcas de relojes tienen webs constantemente actualizadas. No sólo eso, sino que, además, los más apasionados por la industria relojera pueden dejar sus comentarios o discutir las opiniones de otros en foros y blogs creados desde cualquier parte del mundo. Si está interesado en alguna marca de reloj en concreto, no deje de consultar estos sitios web y aprovéchese de la experiencia de otros preguntando sobre cualquier duda que tenga. También desde alguno de estos sitios Web se organizan visitas a manufacturas con grupos reducidos donde la firma muestra sus instalaciones y las creaciones más complicadas y novedosas. Una experiencia muy recomendable.

Destacamos:

 

Patek Philippe Horas del mundo

Patek Philippe Horas del mundo

No caer en las modas

 

 

Es muy fácil dejarse influir por las grandes campañas publicitarias y de marketing. Actúe con rigor porque cada vez son mejores y más agresivas las campañas publicitarias dirigidas a los coleccionistas.

Un orden en la colección

Hay personas que tienen más de un centenar de relojes en casa simplemente acumulándolos. En cambio, hay otras que con pocas unidades pueden disponer de una verdadera colección. Así que acumular relojes no es coleccionar. Sólo hay que fijar una directriz, la que más nos guste, lo que más nos apasione: por maestros relojeros, por marcas, por relojes independientes, relojes militares, por su complicación, … Por eso, no hay una mala ni una buena colección. Simplemente, existe la colección que queremos hacer.

Audemars Piguet Equation du temps Jules Audemars

Audemars Piguet Equation du temps Jules Audemars

Las colecciones evolucionan

 

 

Cuando los iniciados en el mundo del coleccionismo consiguen adquirir el reloj de sus sueños, suelen prometer que ya no comprarán ninguno más. Pero eso es lo que dicen al principio. Es como nuestra canción favorita; seguro que ya no es la de años atrás. A lo largo del tiempo, pueden cambiar nuestros gustos y, además, siempre se manufacturan relojes mejores que el que tenemos guardado. Así que, si tenemos un reloj que ya no lucimos nunca, podemos mantenerlo como parte de nuestra colección o plantearnos su venta o intercambio.

 

Un reloj como inversión

Tras varios años de experiencia coleccionando relojes empezaremos a conocer cuáles son las piezas que le acaban dando valor. No piense que la compra de un reloj le servirá para venderlo más tarde recuperando con creces la inversión.

MB&F Horological Machine nº1

MB&F Horological Machine nº1

Una colección no es una inversión; para eso, hay sociedades gestoras de fondos de inversión que hacen muy bien su trabajo.

Existen excepciones en determinadas piezas complicadas y muy limitadas que pueden incrementar su valor con el tiempo pero esto solo está al alcance de los expertos coleccionistas.

Aunque la compra de un reloj se haya considerado como objeto de inversión, no debe ser la excusa para gastarse mucho dinero. Atención a estos consejos: no se fíe del marketing, navegue por internet y vaya a un minorista con quien tenga buenas relaciones y de quien, seguramente, obtendrá un precio más interesante. Si su presupuesto no le permite comprar el modelo nuevo, tiene la opción de comprarlo de segunda mano.

 

Reloj de bolsillo Breguet

Reloj de bolsillo Breguet

El impulso en la compra del reloj

Hasta los coleccionistas más veteranos suelen caer en la tentación de comprar un reloj por impulso, únicamente porque creían que el precio era muy barato. Si le gustaba desde un principio e incluso antes de tener esta oportunidad, sí que habrá hecho un buen trato.  Si el reloj de sus sueños es más caro que el presupuesto que tenía pensado gastarse, no compre un reloj de consolación sólo porque se parezca mucho al que usted ansiaba desde el principio. Eso sería malgastar el dinero con un producto que usted mismo consideraría “el substituto”, que jamás le proporcionará el placer que esperaba tener.

Mercado de ocasión

Como en otros sectores también en el mercado de ocasión de relojes debe prevalecer la confianza en la relación comercial.

Si lo busca por Internet usted va a pagar por un reloj que sólo va a ver su imagen a través de una pantalla de ordenador. Las relaciones personales se basan en la confianza, ya que uno no sabe como se ha llevado ese reloj. Las tiendas especializadas en el mercado de ocasión le garantizan que el reloj ha sido revisado. Estos servicios más la reputación del vendedor tienen un precio: el de la tranquilidad. Tanto si adquiere el reloj a través de internet, como si se lo compra a un individuo o en una tienda, a parte de asegurarse de su estado, sobre todo, pida que le entreguen su estuche y papeles originales. El reloj tiene más valor que sin estos accesorios.

Poco a poco conocerá que existe un notable mercado de ocasión tanto nacional como internacional. A propósito de este último debemos añadir que actualmente gracias al valor del euro frente al dólar la compra desde Europa en EE.UU. es muy interesante.

Diferentes puntos de ventas recopilan relojes nuevos descatalogados o simplemente usados para ofrecerlos con un descuento importante.

 

Patek Philippe, Henry Graves

Patek Philippe, Henry Graves

Coleccionistas célebres

 

A lo largo de la historia debemos destacar varios coleccionistas que por su capacidad financiera lograron reunir una colección importante de relojes de bolsillo y pulsera.

Destacamos a:

  • Henry Graves Jr (1869 – 1955). En 1925, Henry Graves, famoso banquero neoyorquino encarga a la manufactura Patek Philippe el reloj más complicado del mundo. En 1933 el Sr. Graves paga 60.000 francos suizos por un reloj de bolsillo con 24 complicaciones, conocido como “Graves”. Se convirtió en un gran coleccionista de relojes complicados de la firma Patek Philippe. Tras varios cambios de propietario, el reloj “Graves” se puede disfrutar en el museo de relojería de Patek Philippe en Ginebra. Su propietario actual es anónimo.
  • Henry Ford (1863 – 1947). Más conocido por su imperio automovilístico norteamericano Henry Ford fue un apasionado de los relojes y llegó a disponer de varios cientos de ellos (bolsillo y péndulos) que además regularmente regalaba a su familiares.
  • John-Pierpont Morgan (1837 – 1913). Nacido en Hartfor (Connecticut) es hijo y nieto de hombres de negocios. Fundador de la General Electric hizo una gran fortuna con la expansión del ferrocarril americano. Reunió una importante colección de relojes sobre todo del siglo XVI al XVIII. 
  • Sir David Lionel Salomons (1851-1925). Nace en Nove, Inglaterra, en el seno de una rica familia judía. Desde muy pequeño demuestra una gran afición por las ciencias aplicadas y en particular por la mecánica. Se le conoce como el mayor coleccionista de relojes A.-L.Breguet conocido hasta el momento. La joya de su colección fue el famoso reloj de bolsillo “Maria Antonieta”, referenciado como nº160, se considera la obra maestra de A.-L.Breguet. Durante la noche del 15 al 16 de abril de 1983, varios ladrones acceden al Museo de Arte Islámico de Jerusalén donde la Fundación Mayer conservaba una parte importante de relojes Breguet de su colección. Entre los objetos sustraídos estaba el famoso « Maria Antonieta » que la reina encargo al maestro a finales del siglo XVIII. Todavía en la actualidad se sigue la búsqueda de tan importante desaparición, relojes que nunca podrán ser vendidos. Por ello se cree que el robo fue encargado por un gran coleccionista.
  • Lord Sandberg (1927-). Este banquero ingles inicia su colección de relojes antiguos cuando tenía alrededor de 30 años. Tras más de 25 años de recopilación y con el objeto de acordarse y disfrutar más de su colección, Sandberg se pone en contacto con la casa de subastas Antiquorum para la edición de un libro que catalogue la colección. En 1998 Antiquorum publica el libro “The Sandberg Watch Collection” con textos de Terence Camerer Cuss y diseño de Osvaldo Patrizzi, en edición limitada de 100 ejemplares (en 2000 se editaron 500 ejemplares más) en el que se describe una colección de 433 relojes entre  1500 y 1900. Destacamos un reloj “perpétuelle” (automático) de A.L.Breguet de 1815.

 

José Luis Alvira

Septiembre-2007

Publicado en Cronos Noviembre-2007

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

1er. Gran Premio de Relojería de Ginebra

El día 29 de este pasado mes de noviembre de 2001 se ha entregado en Ginebra, en un Salón del Gran Teatro de la ciudad, el 1er. Gran Premio de Relojería de Ginebra. Este evento organizado conjuntamente por el diario ginebrino ‘Tribune des Arts’ y las autoridades locales tiene el objetivo de celebrarse anualmente para premiar las mejores creaciones de la alta relojería suiza.

Un jurado formado por personalidades muy reconocidas en el campo de la relojería y del arte que tiene como presidente al Señor ministro de Cultura M. Alain Vaissade tuvo en sus manos la gran responsabilidad de escoger entre grandes obras de firmas de prestigio la merecedora del premio por categorías.

El reglamento del concurso es muy sencillo:

  • El premio está abierto a todas las firmas suizas.
  • Para participar es necesario enviar la foto y descripción técnica de un reloj por categoría a la editorial.
  • El 1 de Octubre de 2001 se realizará la primera selección de cinco relojes por categoría. A partir de esta fecha las firmas seleccionadas deberán enviar sus respectivos relojes al Museo de Relojería de Ginebra.
  • Estos relojes serán expuestos en el Museo hasta el 15 de Noviembre de 2001 fecha en la cual el jurado designará el ‘Reloj del año’ así como el Gran Premio de cada categoría.
  • Los premios serán entregados en el Gran Teatro de Ginebra el 29 de Noviembre a las 20h.
  • Los relojes premiados serán expuestos en el Museo de Relojería hasta el 15 de Octubre de 2002.

Las seis categorías en las que clasificó el concurso fueron:

  • Relojes con el ‘Punzón de Ginebra’.
  • Relojes complicados.
  • Relojes joya.
  • Relojes de señora (todas las categorías).
  • Relojes de caballero (todas las categorías)
  • Relojes de sobremesa

Además se otorgó un premio especial del público. Por otro lado, debemos describir un jurado que está formado (además de su presidente M. Vaissade) por expertos de muy alto reconocimiento profesional:

•  Cäsar Menz, Director del Museo de Arte e Historia de Ginebra.
•  Fabienne Sturm, Conservadora del Museo de Relojería de Ginebra.
•  Osvaldo Patrizzi, Director de Antiquorum y experto en relojes antiguos.
•  Georges Bourdin, Jefe de control de metales preciosos.
•  Daniel Favre, Director de la Escuela de Relojería de Ginebra y responsable del ‘Punzón de Ginebra’.
•  Guido Somazzi, Restaurador de relojes antiguos y coleccionista.

 

Este jurado en una primera convocatoria seleccionó el reducido grupo de modelos para cada categoría:

Relojes con el ‘Punzón de Ginebra’

  • Vacheron Constantin, modelo ‘Patrimony’.
  • Patek Philippe, modelo ‘Calatrava extra-plano’ Ref. 5120.
  • Chopard, modelo L.U.C. Quattro.
  • Cédric Johner, modelo ‘Abyss calibre 10′.

Si bien es cierto que el número de firmas que ostentan el punzón de ginebra en sus movimientos es muy escaso no podemos por ello dejar de mencionar a la manufactura Roger Dubuis o al maestro relojero Antoine Preziuso que no han sido nominados. Solo se han nominado cuatro modelos cuando debían de ser cinco.

Relojes complicados.

  • F.P. Journe – Invenit et Fecit, modelo ‘Cronómetro a Resonancia’
  • F.P. Journe – Invenit et Fecit, modelo ‘Tourbillon Souverain’.
  • Audemars Piguet, modelo ‘Ecuación del tiempo’
  • Audemars Piguet, modelo ‘Repetición de minutos con Carillón’.
  • Chopard, modelo ‘Cronógrafo calendario perpetuo’.

Relojes joya.

  • L.Leroy, modelo ‘Grande Osmior’.
  • Robergé, modelo‘Andrómeda II, Cronógrafo’.
  • Vacheron Constantin, modelo ‘Lady Kalla’.
  • Chopard, modelo ‘Ice Cube’.
  • Patek Philippe, modelo ‘Twenty 4′.

Relojes de señora. 

  • Cartier, modelo ‘Baignoire allongée’.
  • Franck Muller, modelo ‘La Conquistador’.
  • Chopard, modelo ‘Ice Cube Manchette’.
  • Blancpain, modelo ‘ Cronógrafo Flyback pastel’.
  • IWC, modelo ‘Portugues, Crono-automático’.

Relojes de caballero.

  • L.Leroy, modelo ‘Osmior Cronógrafo automático’.
  • Cédric Johner, modelo ‘Abyss Cronógrafo’.
  • Vacheron Constantin, modelo ‘Regulador doble horario’.
  • Breguet, modelo ‘Ecuación del tiempo’.
  • Blancpain, modelo ‘Cronógrafo Flyback’.

Relojes de sobremesa.

  • Cartier, modelo ‘Pantera’.
  • Patek Philippe, modelo ‘Los Papagayos’.
  • Gucci, modelo ‘Despertador de viaje’.
  • Van Cleef & Arpels, modelo ‘Domino’.
  • Swiza, modelo ‘Manhattan’.

De esta primera criba podemos ver claramente que hay algo muy importante a destacar. Al margen de las famosas firmas presentadas hay dos muy poco conocidas, L.Leroy y Cédric Johner. La primera es de reciente creación pero irrumpe con fuerza en el exclusivo club de la alta relojería con dos de sus modelos para perpetuar la reputación de la dinastía del relojero francés del siglo XVIII, Le Roy.

Cédric Johner es un joyero que hace ya unos años se inició en la alta relojería pero que hace dos años apostó muy fuerte para crear su propio calibre con la distinción del ‘Punzón de Ginebra’; este es un pequeño reconocimiento a su esfuerzo y esperamos que no sea el último. 

Pero vayamos ya con los premiados; en esta primera edición 2001 los galardonados por categorías han sido:

Premio Reloj del Año.

Vacheron Constantin, modelo ‘Lady Kalla’. Este modelo creado en 1980 con una caja de oro gris de 18 quilates está engastado con 120 diamantes blancos talla esmeralda cuidadosamente escogidos que pesan 30 quilates en total. Para la décima edición del Salón Internacional de Alta Relojería de Ginebra (S.I.H.H.) se creó una nueva versión de este emblemático reloj joya con una correa de satén lo que ‘aligeraba’ mucho el modelo.

Relojes con el ‘Punzón de Ginebra’.

Patek Philippe, Calatrava extra-plano Ref. 5120

Patek Philippe, Calatrava extra-plano Ref. 5120

. Una nueva interpretación de uno de los modelos de mas éxito de esta firma ginebrina. Elegante y sobrio este modelo aloja en su interior el calibre 240 extra-plano (tan solo 2,53 mm. de grosor) de remontaje automático con rotor descentrado en oro de 22 quilates.

Relojes complicados.

Audemars Piguet, modelo ‘Repetición de minutos con Carillón\'

Audemars Piguet, Repetición de minutos con Carillón

Perteneciente a la colección Edward Piguet en este modelo solo una pequeña esfera en la parte izquierda nos haga pensar que se trata de un complejo reloj con sonería. Esta esfera indica la fase actual de la sonería. A la derecha disponemos de un indicador de la reserva de marcha. El carillón hace sonar una nota grave para las horas, más aguda para los minutos y una sonería de tres notas para los cuartos. El excepcional calibre 2877 de carga manual, con solo 5 mm. de grosor, se compone de 366 componentes. Por su complejidad se trata de una serie limitada de tan solo 20 unidades.

Relojes joya.

Vacheron Constantin, modelo ‘Lady Kalla’. Detallado mas arriba por recibir el premio de reloj del año.

Relojes de señora.

Blancpain, modelo ‘ Cronógrafo Flyback pastel’. En ‘sintonía’ con la moda del reloj grande y deportivo para señora este modelo es una buena muestra de una apuesta importante de la firma Blancpain. Han creado un modelo de dimensiones contenidas para alojar el calibre automático F185 de tan solo 25,6 mm. y un grosor de 5,4 mm. La caja es de oro blanco y sobre el bisel se han engastado 32 brillantes de 2,6 quilates.

Relojes de caballero.

L.Leroy, Osmior Cronógrafo automático

L.Leroy, Osmior Cronógrafo automático

En constante búsqueda de la máxima simplicidad la firma Leroy ha conseguido con este elegante modelo el premio de relojes de caballero sin duda muy merecido. El modelo aloja un movimiento de carga automática calibre 5511 con rotor de oro de 18 quilates. La caja puede ser de oro amarillo o blanco y la esfera es de plata con guilloché realizado a mano. Destacamos las elegantes cifras arábigas en tono azules oscuro y la bonita corona de remontaje.

Relojes de sobremesa.

Gucci, modelo ‘Despertador de viaje’. Elegante y moderno este despertador de viaje ha tenido un gran éxito en su sector. Con una esfera negra y una lectura muy clara este reloj de sobremesa está equipado con un movimiento de cuarzo ETA . La caja es de níquel y el indicación de alarma horaria se indica sobre un disco rotativo con un índice triangular.

Premio especial del público.

Officine Panerai, modelo ‘Luminor Marina’. Con un éxito clamoroso en Italia, este reloj es una réplica del que la firma fabricó en los años 40 para los buzos de la marina italiana. Ahora en versión mas reducida, con una caja de 44 mm., y movimiento de carga manual de 41 horas de autonomía este modelo dispone de certificado de cronómetro (C.O.S.C).

Los premios fueron recogidos por importantes responsables de cada una de las firmas como el presidente del grupo Swatch, Nicolas Hayek que lo hizo para el Blancpain.

Esperamos que iniciativas de este tipo sirvan para incentivar y promover, aun mas si cabe, la capacidad creativa e innovadora de que la relojería tanto presume. 

 

José Luis Alvira

Diciembre de 2001

Publicado en Relojes&Estilográficas en Enero-2002

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Candidatos a la gloria, AHCI

En la pasada edición de la feria de Basel (2002), la A.H.C.I. cedió de forma excepcional un espacio importante en el seno de su stand a los candidatos. Todos ellos tuvieron la oportunidad de mostrar sus creaciones, tan dispares como excepcionales.

Logo A.H.C.I.

Logo A.H.C.I.

 

Para todos los amantes de la alta relojería la conocida A.H.C.I. (Académie horlogère des créateurs indépendants) representa el barómetro que mide el nivel de calidad y promesas dentro del mundo relojero internacional.

Desde 1985, el objetivo de sus fundadores, Svend Andersen y Vincent Calabrese no era otro que el de dar a conocer el trabajo artesanal de un grupo de relojeros para proteger sus intereses. Desde entonces, gracias al trabajo realizado, la academia se ha labrado un futuro que ya está dando sus frutos. No es posible encontrar un coleccionista o entendido en alta relojería que desconozca esta academia. Una buena parte de las manufacturas de prestigio pertenecen a antiguos o actuales miembros de esta academia. De ella han salido una gran mayoría de maestros relojeros de entre los que ahora gozan de un alto prestigio. Actualmente son 22 los miembros de pleno derecho, de 10 nacionalidades diferentes, mas 5 candidatos, todos ellos reunidos para promover su capacidad desarrollo y creación de excepcionales obras de relojería mecánica. Conservando su total independencia, los miembros han podido exponer sus creaciones en la feria de Basel desde hace 15 años. Esto ofrece una oportunidad única a los amantes de la alta relojería: conocer en persona al maestro creador de las obras expuestas y que quizás pueda realizar el reloj de sus sueños. Reservados pero a la vez accesibles, estos maestros artesanos, muy gustosamente le ofrecerán una descripción de sus obras.

La Academia establece unas reglas de juegos para poder alcanzar el derecho de miembro de pleno derecho. El nuevo candidato deberá cumplir las siguientes condiciones:

  • Ser capaz de realizar una construcción técnica relojera.
  • Poder ejecutar personalmente de una manera presentable estéticamente y de primera calidad.

Superada esta primera fase el nuevo candidato deberá entonces reunir las siguientes condiciones:

  • Debe ser apadrinado por al menos dos miembros de la Academia.
  • Es necesario también que el candidato participe como mínimo en 3 exposiciones en 4 años. 

Finalmente el candidato será aceptado como miembro de pleno derecho por la asamblea general de la Academia.

Hasta el momento los relojeros que la Academia tiene como candidatos son:

  • Dominique Fritz (Francia)
  • Carlo Hengen (Luxemburgo)
  • Marco Lang (Alemania)
  • Steven Phillips (EE.UU.)
  • Peter Speake-Marin (Inglaterra). 

Algunos de estos miembros construyen relojes de pared, sobremesa, etc. pero nos centraremos solamente en los que realizan relojes de pulsera completos. Destacan de la lista tres curiosidades: primera la diversidad de nacionalidades, segunda el hecho de que no esté Suiza entre ellas y tercera y ultima: es la primera vez en la historia de la Academia que un relojero norteamericano aspira a formar parte de ella.

Dominique Fritz es un relojero francés con una experiencia de mas de 30 años y que trabaja en un taller en Besançon (Francia) desde el que han salidos incluso varias invenciones que han sido patentadas. En la pasada edición de Basel nos ha presentado su ‘The Magician Small Clock’ o pequeño reloj mágico. Se trata de un reloj de mesa de forma rectangular con una esfera central con indicación de horas y minutos y dos esferas mas pequeñas arriba y abajo para indicación de otras zonas horarias. Lo realmente especial radica en el hecho de que toda la parte superior donde se encuentran las esferas es transparente. Solo se ven las agujas y los índices horarios y en la parte de abajo se encuentra oculto el mecanismo de 8 días. Nos parece una nueva interpretación de los famosos relojes misteriosos que la firma Cartier comenzó a construir durante los años 20 y 30.

Una creación también misteriosa es la que presentó en Basel su compañero Carlo Hengen pero en forma de reloj de pulsera con tourbillon volante. Todo el mecanismo está concentrado detrás de la esfera superior a las 12h. que indica las horas y en la parte de abajo en la que se encuentra el tourbillon. Los minutos se indican gracias a una aguja central. La esfera, parcialmente transparente, deja al descubierto una gran creación que es preciso solicitar por encargo. La caja es de oro amarillo de 18 quilates.

El relojero alemán, Marco Lang, lleva varios años, desde la localidad sajona de Dresden, desarrollando un gran trabajo de investigación y restauración de instrumentos de medida y relojes.

Esta celebre localidad relojera alemana jugó un papel muy importante en el siglo XVII y prueba de ello fue la divulgación en 1668 de una guía para el funcionamiento y fabricación de relojes. Sin dada importante pero también divertida la lectura de este escrito marcó profundamente el futuro relojero de la región. Importantes relojeros como Schumann, Seifert y J.C. Friedrich Gutkaes iniciaron la leyenda de la tradición relojera saxona. Es famoso el reloj de cinco minutos creado para la Opera de Semper en 1841. En 1845 Ferdinand Adolph Lange (nacido en Dresden en 1815) y su amigo Gustav Schneider fundaron la nueva industria relojera saxona. Una industria muy prospera que fue controlada mayoritariamente por la familia Lange que ahora conocemos bajo el nombre comercial A.Lange & Sohne. Después del forzoso paro durante la segunda guerra mundial, la firma consiguió resucitar de la mano del nieto del fundador Walter Lange y en la actualidad pertenece al grupo Richemont.

Perfectos conocedores de esta herencia histórica impresionante la familia Lang esta desarrollando un trabajo de investigación histórica extraordinario. Marco Lang nació en 1971 y recibió formación en mecánica de precisión en la firma Glashütte SA (ahora Glashütte Original). Poco a poco se encarga de restaurar todo tipo de instrumentos de medida como un importante péndulo de Galileo Galilei de 1642. Se hace necesaria la fabricación de pequeñas piezas para la  reconstrucción y restauración de los importantes  encargos recibidos. Así es como se hace realidad la gran pasión de Marco Lang. Su padre Rolf Lang ha trabajado más de 20 años en el Salón de matemáticas y física de Dresden pero también su gran pasión es la restauración de relojes. Ahora es el restaurador jefe de un taller creado en 1990.

En la actualidad, gracias a la asociación con el relojero también alemán Mikro Heyne han logrado dar vida a una nueva manufactura al mas puro estilo ‘Saxonia’: Lang & Heyne.

Desde un nuevo taller en Dresden nos han mostrado, en la edición de Basel 2002, una pequeña colección de relojes: ‘Friedrich August I.’ y ‘Johann’ ambas realizadas con el calibre propio ‘Caliber I.’. Este precioso movimiento imita perfectamente los fabricados en la región de Sajonia a finales del siglo XIX. Perfectamente acabado este calibre de carga manual de 46 horas de autonomía de marcha tiene un diámetro de 16 ¼ líneas (36,6 mm.), espiral Breguet, mecanismo de parada de segundos,  y en su construcción se han empleado 19 rubíes y un diamante colocado en el eje del volante.

Le toca el turno al relojero norteamericano Steven Phillips. Nacido en Hungría en 1939 en el seno de una familia tradicionalmente relojera Steven desde pequeño comenzó a recibir una sólida formación relojera que prosiguió en Austria y Francia. En 1959 emigró a los EE.UU. donde abrió su primera tienda de venta y reparación de relojes. Pero unos años más tarde Steven decide emprender un nuevo proyecto: crear sus propios relojes. Es así como en 1998 nace su primera colección ‘The Guardian I’. En la actualidad Steven dispone de una amplia oferta con dos características muy marcadas: fuerte personalidad creativa y mucho trabajo artesanal para el ‘esqueletado’ de los relojes. Debemos destacar también la creación de su reloj ‘Eternal’ que dispone un calendario gregoriano casi eterno, hasta el año 99.999. El mecanismo solo tiene una pulgada de diámetro pero puede comprimirse para incluirlo en un reloj de pulsera.

Una de las últimas creaciones de Steven es su modelo ‘The Black Hole’, que se ha convertido en el primer reloj con una presentación tridimensional de las fases de luna gracias a su presentación con una esfera. Todo ello sobre un movimiento parcialmente esqueleto y decorado con esmalte negro. Fuera de todos los círculos oficiosos de divulgación Steven creó un sitio exclusivo en Internet, creado con el objetivo de divulgar sus colecciones y vender sus creaciones a todo el que pueda permitirse pagar entre 14.000 y 65.000 Dólares.

Otro de los aspirantes a miembro de la Academia, y por tanto todavía candidato, es Peter Speake-Marin; un joven relojero ingles (nacido en Londres en 1968) aunque afincado en un pueblecito suizo llamado Rolle, situado a orillas del lago Leman entre las ciudades de Ginebra y Lausanne.

Recibe una formación técnica inicial en Londres y más tarde se desplaza a Neuchâtel (Suiza) para perfeccionarla. Pero como el mismo confiesa sus creaciones se han visto tremendamente influenciadas por su trabajo durante 7 años para una prestigiosa firma de restauración de relojería antigua: Somlo Antiques, situada en el nº 7 de Piccadilly Arcade en Londres y de la que guarda un grato recuerdo.

Tras su retorno definitivo a Suiza en 1996 Speake-Marin decide alternar su trabajo en Renaud&Papi (Le Locle) con la creación de su primera creación: un tourbillon de bolsillo. Tras dos años y mas de 1500 horas de trabajo consigue acabarlo. Lleva más de un año preparando su primera colección denominada ‘Piccadilly’ en recuerdo de su trabajo en ‘Somlo Antiques’ que hemos podido ver en esta edición de Basel 2002. Se trata de relojes en series numeradas de 20 piezas para cada variación de caja y esfera. Aunque se trata todavía de prototipos este relojero espera comenzar muy pronto a servir los primeras relojes con la posibilidad se personalizarlo a gusto del cliente. Sobre un movimiento de base de calidad (normalmente ETA 2824) Speake-Marin modifica su movimiento automático y talla el rotor dándole la forma de la jaula de su tourbillon.

La esfera en esmalte u oro dispone de un tornillo para ‘sujetarla’ y evitar que gire, resultando funcional y estético (según sus propias palabras). Con un estilo propio muy marcado estas creaciones difícilmente pueden compararse a ninguna otra y pueden llegar a convertirse en un nuevo referente de la alta relojería suiza.  

 

José Luis Alvira

Junio de 2002

Publicado en Relojes&Estilográficas en Agosto 2002

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimento del autor.

Premio Gaïa 2003, Anthony G. Randall

Desde la bonita ciudad suiza de La Chaux-de-Fonds, una de las cunas de la relojería suiza, cada dieciocho meses se celebra discretamente la entrega de los premios más importantes en su género. Los Premios Gaïa recompensan los trabajos y creaciones de los más prestigiosos historiadores y relojeros del mundo, sin distinción de nacionalidad.

El apellido Ditisheim está íntimamente ligado a la bonita ciudad de La Chaux-de-Fonds y, como no, a su destino como unas de las cunas mas importantes de la relojería suiza. En esta pequeña ciudad del Jura suiza se encuentra uno de los museos de relojería más importantes del mundo, ahora con el nombre de ‘Museo Internacional de Relojería’ o ‘MIH’ para los entendidos.

El museo, en su ubicación actual, fue construido en 1973 e inaugurado un año mas tarde con el nombre de ‘Museo Internacional de Relojería – El hombre y el tiempo’. Pero su origen es mucho más antiguo. Fue la Escuela de Relojería de la ciudad quien creó el museo en sus propias instalaciones. Este fue inaugurado el 24 de marzo de 1902. Después de diferentes ampliaciones era necesaria la creación de un espacio propio para acoger tan magna colección. Con esta premisa se crean las nuevas instalaciones del museo agrupando dos colecciones: la del Museo de Historia y de la Escuela de Relojería sumando un total de 600 obras. En la actualidad se atesoran cerca de 4.000 piezas relacionadas con la medida del tiempo que son apreciadas por más de 35.000 personas cada año. En el mismo entorno del Museo de Relojería se encuentra también el Museo de Historia y el de Bellas Artes.

En homenaje a uno de los primeros y más grandes mecenas del museo, Maurice Ditisheim, el conservador y la dirección del museo deciden crear en 1993 los Premios Gaïa. Poco después de su desaparición, Maurice Ditisheim (1901-1992) fue nombrado  miembro de honor del consejo de administración del Despacho de Control de creaciones en metales preciosos; institución de la que fue presidente durante un largo periodo. Ditisheim fue el gran impulsor de la creación del nuevo ‘Instituo del Hombre y del Tiempo’ después Museo Internacional de Relojería. Ditisheim, consciente de la importancia de encontrar una ubicación definitiva y digna de una colección tan importante consigue, también gracias al apoyo de Maurice Favre (ahora Fundación Maurice Favre)  que a través del Despacho de Control se haga entrega de un millón de francos suizos. La ayuda completa se materializa a finales de los años 60 y en 1971 las obras pueden ya comenzar.

Desde la creación de los Premios Gaïa en 1993 hasta este año, se otorgaban tres premios anuales pero a partir de este mismo año se han aprobado dos importantes cambios. El primero implanta un nuevo calendario de celebración. La entrega de premio se realizará cada dieciocho meses coincidiendo con los equinoccios de primavera y otoño. El segundo cambio establece que habrá un único laureado pero permitiendo que el jurado, atendiendo a candidaturas excepcionales, pueda designar hasta un máximo de tres premiados.

Los cinco museos públicos de que goza la ciudad, de tan solo 40.000 habitantes, son una clara prueba de su gran nivel cultural. Debemos señalar además la existencia de otro importante museo, esta vez privado, el de la manufactura Girard-Perregaux en la ‘Ville Marguerite’. Abierto en 1999 este museo situado muy cerca de la manufactura alberga ya una modesta pero significativa colección de relojes antiguos.

Las calles de la ciudad tienen nombres de personajes celebres, entre ellos relojeros como Abraham-Louis Breguet, Daniel JeanRichard o Pierre Jaquet-Droz que nació en la ciudad. Muchas de entre las firmas más importantes de relojería tienen su sede principal o talleres en la ciudad. De entre ellas, además de Girard-Perregaux que ya hemos mencionado, podemos añadir a Corum, Rolex, Cartier, Breitling, Ulysse Nardin, Ebel, Mont Blanc, Tissot y Zenith.

Definido manifiestamente como una distinción honorífica, el jurado de los premios Gaïa quiere contribuir con él a la recompensa de personalidades que ayudan o han ayudado a promover la relojería; tanto su historia como su técnica, su cultura.

En la sesión que celebraron los seis miembros del jurado el pasado 9 de Enero estos decidieron conceder el Premio Gaïa 2003 a Anthony G. Randall por su trayectoria profesional y conjunto de su obra. El presidente del jurado y actual conservador del Museo es el famoso matemático y relojero Ludwig Oechslin autor de diferentes creaciones entre las que destaca el modelo Freak (Carrousel-Tourbillon) de la firma Ulysse Nardin con la que trabaja estrechamente desde hace varios años. El resto de miembros del jurado esta compuesto por personalidades de diferentes ámbitos académicos relacionados con la relojería, micro mecánica o el arte.

Randall es un ciudadano británico formado académicamente como físico y relojero. Nació el 30 de marzo de 1938 en la población inglesa de Beaconsfield y ya en 1960 consigue su licenciatura de Ciencias Físicas por la Universidad de Manchester. Pero a Randall desde muy pequeño le ha gustado desmontar y reparar relojes.  

A partir de 1963 Randall compagina su trabajo como físico con su formación como relojero, primero en su país y por correspondencia (curso del Instituto Británico de Relojería) y después en la Escuela Technicum de La Chaux-de-Fonds. En 1965 regresa a Londres para trabajar varios meses con un reconocido relojero, compatriota suyo, George Daniels, laureado con el Premio Gaïa 2001. Poco después comienza su trabajo de profesor en la Escuela Politécnica de Birmingham (durante 6 años entre 1965 y 1971) y perfecciona sus conocimientos de relojería hasta convertirse en restaurador, conservador, investigador y autor para el Museo Británico londinense. Es coautor junto con Richard Good del ‘Catalogue of Watches in the British Museum / Catálogo de Relojes del Museo Británico’ volumen VI: ‘Pocket Chronometers, Marine Chronometers and Portable Precision Timekeepers / Cronómetros de bolsillo, Cronómetros de Marina y Cronómetros portables de precisión’ editado en 1990 por ‘BM publications’ para el propio museo londinense.

Es autor además del libro ‘Time Museum Catalogue of Chronometers / Catálogo de Cronómetros del Museo del Tiempo’ publicado en 1992.

Como vemos Randall se ha convertido en uno de los investigadores más prestigiosos en todo lo que concierne a la relojería antigua y especialmente a los cronómetros ingleses (sin duda los mas precisos y de mejores prestaciones de la historia relojera) sin excluir el resto.

Calificado como ‘buscador infatigable’ por el MIH, Randall ha estudiado en profundidad los escapes de fuerza constante y los volantes y espirales con el fin de resolver el problema de imantación de estos. Los amplios estudios realizados, facilitaron y llevaron a Randall a fabricar diferentes sistemas con regulación con tourbillon.

Desde la faceta histórica Randall también ha contribuido enormemente a su difusión y estudio. Son conocidos sus trabajos sobre los cronómetros ingleses, especialmente el realizado sobre el célebre cronómetro H4 de John Harrison. En 1993, en ocasión del tricentenario del nacimiento de Harrison (1693-1776), Randall estudió exhaustivamente el H4 para después reconstruirlo en forma de ‘Pendulette / Reloj de mesa’.

Al objeto de compartir sus conocimientos, en la actualidad Randall se ha convertido en un conferenciante reclamado y reconocido internacionalmente.

Justo al lado del MIH se encuentra el Museo de Bellas Artes; museo en el que se celebró la entrega del Premio coincidiendo con una exposición del artista-escultor Paul Wiedmer. Discípulo de Jean Tingueli, Wiedmer realiza esculturas de fuego e hierro, incluso con vegetales pero desde hace poco tiempo también lo hace con piezas móviles que a través de engranajes y rodajes asemejan movimientos de relojería.

Hemos estado allí, en esta décima edición de los Premios Gaïa, rodeados de las ocho esculturas de Wiedmer, hemos sido cómplices de un excepcional respeto por el arte relojero en un entorno privilegiado, rodeados de un nutrido grupo de expertos creadores, historiadores y técnicos relojeros de prestigio internacional. Entre ellos hemos visto a los maestros relojeros Michel Parmigiani, François-Paul Journe y Vinçent Calabrese.

La ceremonia comenzó con una presentación del Premio por parte del conservador y presidente del jurado Ludwig Oechslin para después intervenir el relojero y experto historiador de relojería antigua Joseph Flores quien realizó una breve presentación de la carrera profesional y creaciones de A. Randall para posteriormente dar la palabra al laureado. Este realizó una brillante presentación audiovisual de sus investigaciones y creaciones más importantes como el espiral de cristal, el sistema de escape Theurillat-Randall o la reconstrucción del H4 de John Harrison.

La próxima cita con este prestigioso Premio Gaïa tendrá lugar el 16 de septiembre de 2004; hasta entonces el jurado seguirá con mucha atención la trayectoria profesional de los, sin duda ya, candidatos seleccionados.

 

Musée international d’horlogerie

Contact : Ludwig Oeschslin (conservador)

CH-2301 La Chaux-de-Fonds, SUIZA

Tél. + 41 32 967 68 61  - Fax + 41 32 967 68 89

site : www.mih.ch

e-mail : mih.vch@ne.ch

 

José Luis Alvira

Marzo de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Mayo 2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Historia y técnica del escape de ‘trinquete-ancora’, Pellaton

Probablemente todos ustedes saben que es y para que sirve el escape dentro del mecanismo de un reloj mecánico pero no hay tantos que conozcan los diferentes tipos de escape, su historia y su técnica. Iniciaremos nuestro trabajo sobre uno de los escapes más desconocidos pero no por ello menos importante. Aunque la gloria de su invención se atribuye a un conocido relojero en este trabajo veremos como se le adelantaron otros grandes maestros de la relojería mecánica. Y lo haremos de la forma mas clara posible teniendo en cuenta que nuestro objetivo siempre será el de dar a conocer este maravilloso mundo de la relojería mecánica al máximo número de aficionados posible.

Esta es nuestro modesto relato de la evolución técnica, en el transcurso de más de dos siglos de historia de este sistema de escape ‘mixto’.

Todos los sistemas de escapes conocidos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • Es este grupo los mas importantes son los de ‘rueda de encuentro’ (échappement à roue de rencontre o mas conocido como ‘échappement à verge’), Graham y cilindro.
  • Escapes libres: al contrario que los primeros en estos el volante no esta en contacto con el escape salvo durante la liberación y la impulsión. En este grupo tenemos los escapes de ancora y trinquete (détente).

En efecto, al contrario que relojeros famosos como Breguet, Berthoud o Harrison, su nombre Jules Pellaton no suena tanto para el gran público pero no por ello deja de ser un gran relojero que realizo diferentes creaciones. Una de ellas fue su escape de trinquete-ancora y este trabajo pretende describir su historia y funcionamiento con un lenguaje claro y eludiendo, en la medida de los posible, los tecnicismos. Contamos con la colaboración de nuestro amigo Joseph Flores, experto relojero y redactor de la revista francesa ‘Horlogerie Ancienne’, editada por la A.F.A.H.A. (Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua), al que agradecemos su aportación grafica y documental sobre el articulo ‘L’historie des echappements des montres’ publicado en el numero 31 de la citada revista.

Comenzaremos la descripción técnica con un resumen de la ‘ficha promocional’ de la invención (por el autor), realizaremos además un breve comentario sobre ella para acabar con un análisis del nuevo escape y las conclusiones.

Según la ‘ficha promocional’ de origen el autor expone su invención con estas palabras:

«Este nuevo escape es una combinación de los escapes de ancora y de trinquete (détente).

La rueda de escape tiene dientes pero no es punta; le da impulsión directamente a un plato conectado al eje del volante y a las dos levas del ancora, que transmiten la fuerza recibida por medio de una horquilla a una clavija, también conectada al eje del volante.

Una ligera diferencia, con respecto al ancora, esta a favor en este nuevo escape, cuando se produce la restitución total de la energía para una oscilación completa.

Desde el punto de vista de la liberación, el escape de trinquete-ancora tiene una ventaja sobre el ancora habitual.

Esta fácil liberación se obtiene por el acercamiento del centro del ancora de la liberación de la entrada y por la sensible reducción de los impulsores, permitidos por el equilibrio de la horquilla y por la longitud aumentada de la leva saliente.

Los golpes son en general fuertes, pueden ser reducidos a voluntad.

La impulsión principal se realiza de forma directa, sin intermediación para la transmisión de la fuerza de la rueda al volante, el órgano, ancora horquilla, quizás de construcción robusta.

Los ensayos realizados sobre pequeñas y grandes piezas pueden ser considerados como concluyentes en cuanto a la rapidez de los resultados de los reglajes, y realizados además en todo tipo de calidades de relojes.

Los relojes no deberían de pararse a causa del escape.

La fabricación mecánica de sus componentes hace prever que el coste no será mas elevado que en el caso del escape de ancora.» 

Como apreciara fácilmente el lector, la descripción técnica que realiza el autor sobre su nueva invención no es precisamente muy clara por lo menos para los menos entendidos. Aunque pequemos de simplistas y para acercar la lectura también al aficionado y al amante de la relojería mecánica, vamos a intentar arrojar un poco mas de luz en este agujero de tecnicismos relojeros.

Nuestra descripción, apoyada por el croquis adjunto, podría ser la siguiente:

EL volante (no representado en el croquis) gira en el sentido de la flecha 1. El ‘dedo’ DD conecta con el ancora, libera el diente D1 de la rueda y se transmite la impulsión indirecta. EL diente D2 pasa a estado de reposo apoyado sobre el rubí PE. Cuando el volante vuelve girando en el sentido de la flecha 2, el dedo DD actúa de nuevo sobre el ancora para, esta vez, liberar el diente D2. Se produce una doble impulsión: indirecta a través del diente D2 y directa por el diente D3 contra el punto PI del plato del eje del volante.

Según las propias afirmaciones de Pellaton este nuevo escape pretende corregir los problemas, o mejor dicho, las debilidades de sus predecesores. Sin duda Pellaton se refiere del escape del relojero francés Robert Robin quien en 1791 inventó un nuevo tipo de escape libre en plena revolución francesa. Este relojero fue además uno de los que mas aportaron en el proceso de decimalización impuesto por la nueva Convención Nacional francesa durante ese caótico periodo.

Ambos maestros, Robin y ahora Pellaton, anhelaban alcanzar un mismo objetivo: reunir las ventajas del escape de ancora y el de ‘détente’ (trinquete). El escape de Robin tenía la ventaja de comunicar la fuerza motriz sin piezas intermedias pero su gran inconveniente era que el ancora solo se usaba como una pieza móvil de reposo. Esto lo convertía en un sistema frágil, sensible a los movimientos cotidianos de un reloj portable.

Conocedor del problema del escape de Robin, Pellaton, propone y aplica en 1922 su solución introduciendo planos de impulsión a las paletas del ancora.

Pero lo que realmente no parecía saber Pellaton era que su ‘nuevo’ escape ya había sido construido antes. Algunos de ustedes conocerán o dispondrán del famoso libro de George Daniels, ‘The Art of Breguet’ (El arte de Breguet). Pues bien, en este libro aparece un croquis de un escape que sigue el mismo principio que el de Pellaton pero que fue concebido y construido por el maestro Breguet hacia el año 1820, un siglo antes que Pellaton.

Además de la de Breguet existen otras construcciones todavía más antiguas basadas en el mismo principio.

El reconocido relojero francés Pierre Le Roy, hijo del también celebre Julián Le Roy, y para muchos padre junto con John Harrison padre de la cronometría moderna, construyó en 1763 uno de sus celebres relojes de marina con un sistema de escape muy similar. En la época Le Roy rivalizaba con sus colegas, Ferdinand Berthoud y John Harrison por la construcción de los mejores cronómetros de marina. Por entonces el sistema de escape utilizado era el de cilindro, inventado por el maestro ingles George Graham en 1720. Este escape mejoraba al único existente hasta el momento, el primer escape de la historia, el escape a rueda de encuentro, y que se utilizó hasta comienzos del siglo XIX para los relojes de menor calidad.

A Pierre Le Roy se le atribuye la invención y aplicación del primer escape de trinquete. Lo patentó en 1748 y según el croquis recogido por Charles Gros en su libro ‘Echappements d’horloges et de montres’ se puede afirmar con total severidad que el sistema es idéntico al que utilizaría Robin veintiocho años mas tarde.

Por todo ello el trabajo de Pellaton no era precisamente nuevo, se le habían adelantado más de un siglo. Aunque nuestro trabajo no consiste en menospreciar el trabajo de Pellaton, si debemos aportar toda la información a nuestro alcance para presentar un estado de cosas riguroso.

Sea como fuere, Pellaton no tuvo la oportunidad de explotar comercialmente su invención y como también paso con los trabajos sobre la materia de sus antecesores (Le Roy, Robin, Breguet, Racapé, Bise) su patente se quedo en papel mojado y su escape nunca llegó a comercializarse en serie. La mas reciente construcción de un sistema similar al de Pellaton se documenta en la revista ‘Revue Cronométrique’ donde Claudius Saunier describe la polémica surgida sobre la paternidad de un escape similar entre un abad llamado Bise y Racapé.

Debemos además remarcar una puntualización respecto de la terminología. Pellaton apela a la denominación ‘trinquete/ancora’ para clasificar su escape pero si el origen de este es el mismo que el de Robin (como ya hemos visto) no se puede clasificar como mixto ya que precisamente la diferencia entre los dos radica en que para el sistema de trinquete solo existe una posición de reposo y para el de ancora son dos posiciones. Por tanto desde su origen con la patente de Robin, pasando por las variantes que hemos visto ya, en la que, recordemos, la única función del ancora, utilizada como móvil de reposo, es la parada del rodaje durante la oscilación suplementaria del volante (y no se encarga de transmitir la impulsión), podemos definir este sistema de escape como de tipo ancora.

Al margen de su clasificación, si los trabajos iniciales de Le Roy, Robin y Breguet no se hubieran olvidado en el tiempo probablemente Pellaton hubiera podido utilizarlos para estudiar sus defectos y aportar soluciones.

 

José Luis Alvira

Enero de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Marzo de 2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

El escape ‘natural’ de Breguet

Autor de numerosas invenciones el maestro Breguet también intentó construir el escape ideal. 

Abraham-Louis Breguet

Abraham-Louis Breguet

Una vez más, les ofrecemos un trabajo sobre la técnica de los escapes. En esta ocasión vamos a estudiar el construido por el gran maestro Abraham-Louis Breguet (1747-1823) bajo la denominación de escape ‘natural’. De entre sus numerosas invenciones, esta en una de las menos conocidas, pero no por ello exenta de talento e imaginación.

Hemos contado para ello con la inestimable ayuda del experto relojero francés Joseph Flores, redactor de la revista francesa de relojería ‘Horlogerie Ancienne’, perteneciente a la Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua (A.F.A.H.A.)

 

Como usted ya sabe todos los escapes conocidos hasta el momento se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • Son los más antiguos y entre ellos tenemos: ‘rueda de encuentro’ (échappement à roue de rencontre o más conocido como ‘échappement à verge’), Graham (toma su nombre de su inventor (George Graham, 1673-1776) y cilindro.
  • Escapes libres: como su indica su nombre en este tipo de escapes el volante no está en contacto con el escape excepto durante la liberación y la impulsión. Ejemplos: escapes de ancora y gatillo (à détente, inventado por Pierre Leroy en 1748). 

Realmente hasta la aparición de este último grupo de escapes libres y la incorporación del espiral en el conjunto regulador junto al volante, no se pudo hablar de relojería mecánica de precisión.

Los escapes con contacto permanente son más simples de construcción ya que el órgano regulador puede asegurar con la rueda de escape todas las funciones. Por el contrario en los escapes libres hacen falta como mínimo tres piezas móviles para asegurar la regulación. La pieza móvil intermedia tiene el cometido de contener el rodaje durante el periodo de oscilaciones antes y después de la impulsión durante los cuales el volante oscila libremente sin otro contacto que sus pivotes sobre los agujeros y el rozamiento con el aire.

Todos los escapes ‘libres’ tienen un claro inconveniente inherente a su propia concepción de funcionamiento: la inestabilidad de la pieza móvil intermedia. Para un reloj portable esta inestabilidad es un serio problema ya que esta puede producirse simplemente por un pequeño golpe o sacudida.

El maestro Breguet conocía perfectamente el funcionamiento de los dos tipos de escape mas utilizados en la época: ancora y gatillo. Incluso, el mismo propuso varias mejoras y retoques para ambos. Parece claro pensar que lo que Breguet buscaba era reunir las ventajas de ambos y eliminar sus inconvenientes.

Hagamos un breve resumen de estas características:

El escape de ancora tiene la enorme ventaja de transmitir una impulsión en cada alternancia y esto para un reloj portable (bolsillo o pulsera) es prácticamente indispensable. Su construcción es relativamente simple pero precisa de lubricación.

Esta gran ventaja no existe en el escape de gatillo porque este pierde un impulso en cada alternancia (alternos), lo que puede provocar la parada del mecanismo por un simple choque. Otro gran inconveniente, con el que se encontraron en la época, fue la delicada y dificultosa construcción de la lámina de resorte que precisa. Esto confinó su construcción a relojes de gama muy alta y no portables (cronómetros de marina y relojes de mesa)

Por el contrario la gran ventaja del escape de gatillo es que el impulso es transmitido directamente al volante, sin apenas perdida de energía. Otra ventaja es que podemos utilizar amplitudes mayores y sin necesidad de lubricación.

Conocedor de estas características, el maestro Breguet construye en 1789 (según los historiadores David L. Salomons y George Daniels) su escape ‘natural’.

Describamos brevemente su funcionamiento:

Detalle escape

Detalle escape

Para construir un escape de este tipo es preciso asegurar una impulsión en cada alternancia, por tanto es imperativo el uso de 2 ruedas de escape que deben girar en sentido inverso la una de la otra.

La primera de las ruedas dispone de piñón y es accionada por la rueda de segundos. Esta rueda engrana con la segunda, que no tiene piñón. Para asegurar las impulsiones cada una de las ruedas incorpora una segunda rueda que es la que transmite la energía al volante. Este incorpora para ello un disco con dos ‘aletas’ (llamada aletas de impulsión).

Pero además de la impulsión, en todos los escapes libres también hay que asegurar el reposo o bloqueo de la energía, durante las oscilaciones libres del volante. Esta función está garantizada por una pieza que podríamos denominar como ancora. Este ancora se coloca entre las dos ruedas y su varilla en oposición a la paleta de reposo acaba en una horquilla que gracias a la clavija del plato del volante se desplaza a cada una de las posiciones de reposo.

Puede parecer complejo pero el lector que comprenda el funcionamiento básico de un escape de ancora y de gatillo lo comprenderá sin dificultad.

En cada alternancia el volante desplaza el ancora para liberar una u otra rueda de escape. Después de esta liberación otra de las clavijas cae sobre las alas del eje del volante y transmiten la impulsión. De forma instantánea el rodaje queda bloqueado, dejando al volante recorrer su arco de oscilación suplementario. 

Aunque varios maestros relojeros de la época de Breguet y algo posteriores intentaron ofrecer soluciones a los problemas ya mencionados de este tipo de escape, ninguno de ellos ofreció una solución aceptable.

Escape George Daniels

Si que debemos mencionar el intenso trabajo realizado por el historiador y relojero ingles George Daniels. En su obra ‘The Art of Breguet’ el autor ofrece uno de los mejores estudios del inmenso legado del maestro A. L. Breguet.

Quizás el conocimiento de este escape natural llevó a Daniels a ofrecer una versión del mismo. Este nuevo escape fue presentado en su libro: ‘La montre: principes et méthodes de fabrication’, con la denominación de escape de doble rueda independiente. Este libro constituye una de las mejores obras didácticas, sobre técnica y construcción relojera, editado hasta el momento. En sus más de 400 páginas se realiza una descripción detallada de cada uno de los elementos a emplear en la construcción de un reloj. En la parte correspondiente al órgano regulador de un reloj se realiza un recorrido por los escapes más importantes de la historia.

Daniels presentó una solución ingeniosa en el que según sus propias palabras el éxito de su escape consiste en la suma de la estabilidad de precisión a largo plazo y la fiabilidad y robustez de un escape de ancora.

Para demostrar su viabilidad Daniels construyó varios relojes con este escape pero el mismo asume que su construcción es difícil debido sobretodo a la precisión necesaria para la colocación de todas las piezas que lo forman. Cualquier pequeña variación de distancia o ángulo provocaría una perdida de eficacia en el funcionamiento.

Poco después Daniels presentó su escape coaxial, pero este último tiene ya poco que ver con el que nos ocupa y por tanto ya no es tema de este artículo, quizás de uno próximo…

 

José Luis Alvira

Junio de 2004

Publicado en Relojes&estilográficas en Diciembre de 2004

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Historia y técnica del escape de ‘gatillo’

Actualmente olvidado, el escape de gatillo proporcionó en el siglo XVIII y XIX la precisión necesaria que tanto necesitaban los cronómetros de marina de la época.

Como continuación de nuestra serie de trabajos de técnica relojera sobre los escapes, esta vez analizaremos uno de los más importantes en su época: el escape de fiador o gatillo. El término francés por el que se conoce es el de ‘à détente’ y lo hemos traducido ajustándonos a lo que nos dice el diccionario Berner de relojería para así lograr la mínima confusión posible.

Este trabajo cuenta con el apoyo documental y gráfico de la revista francesa de relojería ‘Horlogerie Ancienne’, perteneciente a la Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua (A.F.A.H.A.), y la inestimable ayuda de su redactor y experto relojero Joseph Flores.

Quizás usted ya sabrá que todos los escapes conocidos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • En este grupo se incluyen los escapes: ‘rueda de encuentro’ (échappement à roue de rencontre o mas conocido como ‘échappement à verge’), Graham y cilindro.
  • Escapes libres: como su mismo nombre indica en este tipo de escapes el volante no esta en contacto con el escape excepto durante la liberación y la impulsión. Ejemplos: escapes de ancora y gatillo (à détente).

Este último grupo de escapes abrió la puerta, con la incorporación del espiral regulador sobre el volante, hacia el desarrollo de la relojería mecánica de precisión. En el primer grupo (los escapes con contacto permanente) el órgano regulador puede asegurar con la rueda de escape todas las funciones. En los escapes libres hacen falta como mínimo tres piezas móviles para asegurar la regulación. La pieza móvil intermedia tiene el cometido de contener el rodaje durante el periodo de oscilaciones antes y después de la impulsión durante los cuales el volante oscila libremente sin otro contacto que sus pivotes sobre los agujeros y el rozamiento con el aire.

Según el tipo de contacto establecido entre estas piezas móviles podemos añadir dos nuevas clasificaciones:

  • Escapes libres de impulsión directa: el escape se considera de impulsión directa cuando la pieza móvil intermedia se limita al mantenimiento de la energía motriz permitiendo a la rueda de escape transmitir la impulsión al volante; como es el caso del escape de gatillo para todas son numerosas variantes.
  • Escapes libres de impulsión indirecta: por el contrario en el sistema de impulsión indirecta esta pieza móvil intermedia sirve de relé entre la rueda de escape y el volante. Su papel es doble: mantiene la energía motriz y transmite la impulsión al volante. Este es el caso del famoso escape de ancora.

Haciendo un poco de historia nos remontaremos al año 1748 en el que Pierre Leroy (1717-1785, hijo del celebre relojero real Julien Leroy) registra en la Academia de Ciencias de Paris una memoria y un modelo de escape denominado por el ‘détente’. El informe realizado por la Academia termina diciendo que ‘esta idea nos ha parecido buena y merece ser seguida por el autor quien esta en disposición de lograr todo el partido que podemos esperar’. La mejora de precisión obtenida parecía clara pero el sistema se antojaba complejo en su ejecución y con una importante pega. Pierre Leroy es considerado junto al maestro ingles John Harrison padres de la cronometra moderna. A pesar de su débil carácter, Pierre Leroy mantuvo una gran disputa por la construcción de los mejores cronómetros de la época rivalizando con maestros de la talla de Ferdinand Berthoud, Thomas Earnshaw y John Harrison. El mejor escape existente en la época hasta la invención de Leroy era el escape de cilindro inventado por el maestro ingles George Graham en 1720 que a su vez mejoraba sustancialmente el escape a rueda de encuentro (el primero de la historia de la relojería).

Todos los escapes clasificados como ‘libres’ tienen un claro inconveniente inherente a su propia concepción de funcionamiento: la inestabilidad de la pieza móvil intermedia. Para un reloj portable esta inestabilidad es un serio problema ya que esta puede producirse simplemente por un pequeño golpe o sacudida. Para los estudiosos y constructores de este tipo de escapes libres estos problemas debían ser anulados, compensados o disminuidos pero ninguno de ellos encontró una solución definitiva y completa. Quizás la mejor de las soluciones la aportó el maestro relojero francés Pierre Leroy, inventor del escape de gatillo, quien veinte años mas tarde de dicha invención aportó una solución al problema de la inestabilidad incorporando el mecanismo bautizado por el mismo como ‘le tirage’, el tirado. Este ‘tirado’ proporciona cierta estabilidad a la pieza móvil intermedia pero tiene el inconveniente de su resistencia a la liberación.

La primera construcción del grupo de escapes libres fue el escape de gatillo definido con el termino francés ‘à détente’ porque la pieza protagonista tiene la particularidad de volver a su posición original instantáneamente. Su función es la de mantener la energía motriz durante todo el periodo de oscilación del volante. También se apelaba ‘cronometro’ a este tipo de escape por su implementación en relojes cronómetros.

La impulsión es transmitida directamente por la rueda de escape a un platillo fijado al eje del volante. Después de la impulsión, la rueda de escape es bloqueada por una pieza intermedia para dejar libre el volante durante el arco de giro suplementario.

Por medio del croquis podemos explicar mejor su funcionamiento: la paleta de liberación (E) (conectada al platillo) acaba de estar en contacto con el fino resorte (A), generalmente en oro, y hace pivotar el gatillo (B). Además la paleta de reposo (C) (solidaria con el gatillo) libera el diente de la rueda de escape permitiendo a esta ultima girar un paso. Otro diente de la rueda cae sobre la paleta de impulsión (D) y le transmite la energía necesaria para que el volante pueda efectuar su arco suplementario. La paleta de liberación abandona el resorte de oro y deja de mantener el gatillo. La paleta de reposo (C) vuelve a su posición original para recibir un nuevo diente de le rueda de escape. El volante continúa girando hasta el final de su arco.

Fueron muchos los escapes de gatillo inventados pero todos ellos pueden encuadrarse en dos grupos: los de gatillo con resorte y los de gatillo pivotados o a báscula.

Como hemos dicho antes, fue Pierre Leroy quien inventó el escape de gatillo en 1748 pero muchos otros maestro relojeros de renombre realizaron sus propias interpretaciones del mismo funcionamiento, sus propios escapes de gatillo. Es el caso de los relojeros ingleses John Arnold y Thomas Earnshaw, Breguet y Berthoud en Francia y Jûrgensen en Suiza. Cada uno de ellos aportó diferentes soluciones a los inconvenientes de este tipo de escape libre. Arnold y Earnshaw inventaron simultáneamente el escape de gatillo con resorte en 1782. La forma moderna de este tipo de escape es muy similar a la que propuso Earnshaw.

La acción del escape es transmitida casi sin fricción, de forma que los dientes de la rueda de escape no tienen necesidad de estar lubricados.

Sin duda este tipo de escape de gatillo con resorte es el de mejores prestaciones en la historia de la relojería mecánica. Desde otro punto de vista y para comprender mejor su funcionamiento hay que hablar de su efecto negativo sobre el volante. Estamos hablando del contacto del escape con el volante: mientras que el volante siempre oscila en el mismo tiempo, el contacto con el escape modifica su regularidad. Aunque todos los escapes producen un retardo en la oscilación del volante, en nuestro caso para el escape de gatillo este retardo es mínimo porque el único contacto producido en cada oscilación se realiza en un muy breve espacio de tiempo. En el caso del escape de ancora este contacto es doble y de una duración similar o superior. Como hemos dicho antes el grave inconveniente del sistema es su inestabilidad por ello se imposibilita su empleo en relojes de muñeca pero si es posible su uso en relojes ‘portables’ y preparados para la absorción de pequeños choques y sacudidas. Es el caso de los cronómetros de marina. La caja metálica del cronómetro es especialmente pesada y está montada sobre una suspensión cardán apoyada sobre la caja exterior de madera.

Podemos decir que el escape de gatillo pivotado es una variante del escape de gatillo con resorte que incorpora un resorte separado para aumentar la rigidez del ‘gatillo’. Mas utilizado por los relojeros suizos que por los ingleses este último tipo de escape exigía un menor esfuerzo de construcción y ajuste. Fue utilizado en relojes de bolsillo de alta calidad durante la segunda mitad del siglo XIX e incluso comienzos del XX. Considerado como de inferior calidad que el escape de gatillo con resorte, el pivotado tiene la desventaja de su necesaria lubricación.

A pesar de las magníficas prestaciones de los escapes de gatillo estos solo equipaban un número pequeño de relojes.

Veamos cuales eran las dificultades más importantes para su construcción en mayor escala. En primer lugar, como ya hemos dicho, la instabilidad limitaba su uso a relojes fijos o con sistemas de suspensión para la absorción de choques, vibraciones, sacudidas, etc. Otra de las dificultades era su ejecución excepcionalmente difícil para la época. Aun hoy su construcción es delicada y compleja. Hace falta un esmero especial para la fabricación de la lámina resorte. Su espesor, temple del metal y longitud condicionan su elasticidad; una propiedad física de la lamina que no puede ser modificada posteriormente. Además esta lámina es extremadamente frágil y la menor deterioración es difícilmente reparable. Todo esto hace que el escape de gatillo no pueda ser desmontado sin riesgo de deteriorarlo.

Maestro entre los maestros Breguet utilizó este tipo de escape para sus relojes de bolsillo de precisión aunque después de la invención de Pierre Leroy los que mas aportaron para su perfeccionamiento fueron los maestros inglese John Arnold y Thomas Earnshaw, ligando sus nombres a las variantes creadas. 

 

José Luis Alvira

Junio de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Agosto-2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.