Historia y técnica del escape de ‘gatillo’

Actualmente olvidado, el escape de gatillo proporcionó en el siglo XVIII y XIX la precisión necesaria que tanto necesitaban los cronómetros de marina de la época.

Como continuación de nuestra serie de trabajos de técnica relojera sobre los escapes, esta vez analizaremos uno de los más importantes en su época: el escape de fiador o gatillo. El término francés por el que se conoce es el de ‘à détente’ y lo hemos traducido ajustándonos a lo que nos dice el diccionario Berner de relojería para así lograr la mínima confusión posible.

Este trabajo cuenta con el apoyo documental y gráfico de la revista francesa de relojería ‘Horlogerie Ancienne’, perteneciente a la Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua (A.F.A.H.A.), y la inestimable ayuda de su redactor y experto relojero Joseph Flores.

Quizás usted ya sabrá que todos los escapes conocidos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • En este grupo se incluyen los escapes: ‘rueda de encuentro’ (échappement à roue de rencontre o mas conocido como ‘échappement à verge’), Graham y cilindro.
  • Escapes libres: como su mismo nombre indica en este tipo de escapes el volante no esta en contacto con el escape excepto durante la liberación y la impulsión. Ejemplos: escapes de ancora y gatillo (à détente).

Este último grupo de escapes abrió la puerta, con la incorporación del espiral regulador sobre el volante, hacia el desarrollo de la relojería mecánica de precisión. En el primer grupo (los escapes con contacto permanente) el órgano regulador puede asegurar con la rueda de escape todas las funciones. En los escapes libres hacen falta como mínimo tres piezas móviles para asegurar la regulación. La pieza móvil intermedia tiene el cometido de contener el rodaje durante el periodo de oscilaciones antes y después de la impulsión durante los cuales el volante oscila libremente sin otro contacto que sus pivotes sobre los agujeros y el rozamiento con el aire.

Según el tipo de contacto establecido entre estas piezas móviles podemos añadir dos nuevas clasificaciones:

  • Escapes libres de impulsión directa: el escape se considera de impulsión directa cuando la pieza móvil intermedia se limita al mantenimiento de la energía motriz permitiendo a la rueda de escape transmitir la impulsión al volante; como es el caso del escape de gatillo para todas son numerosas variantes.
  • Escapes libres de impulsión indirecta: por el contrario en el sistema de impulsión indirecta esta pieza móvil intermedia sirve de relé entre la rueda de escape y el volante. Su papel es doble: mantiene la energía motriz y transmite la impulsión al volante. Este es el caso del famoso escape de ancora.

Haciendo un poco de historia nos remontaremos al año 1748 en el que Pierre Leroy (1717-1785, hijo del celebre relojero real Julien Leroy) registra en la Academia de Ciencias de Paris una memoria y un modelo de escape denominado por el ‘détente’. El informe realizado por la Academia termina diciendo que ‘esta idea nos ha parecido buena y merece ser seguida por el autor quien esta en disposición de lograr todo el partido que podemos esperar’. La mejora de precisión obtenida parecía clara pero el sistema se antojaba complejo en su ejecución y con una importante pega. Pierre Leroy es considerado junto al maestro ingles John Harrison padres de la cronometra moderna. A pesar de su débil carácter, Pierre Leroy mantuvo una gran disputa por la construcción de los mejores cronómetros de la época rivalizando con maestros de la talla de Ferdinand Berthoud, Thomas Earnshaw y John Harrison. El mejor escape existente en la época hasta la invención de Leroy era el escape de cilindro inventado por el maestro ingles George Graham en 1720 que a su vez mejoraba sustancialmente el escape a rueda de encuentro (el primero de la historia de la relojería).

Todos los escapes clasificados como ‘libres’ tienen un claro inconveniente inherente a su propia concepción de funcionamiento: la inestabilidad de la pieza móvil intermedia. Para un reloj portable esta inestabilidad es un serio problema ya que esta puede producirse simplemente por un pequeño golpe o sacudida. Para los estudiosos y constructores de este tipo de escapes libres estos problemas debían ser anulados, compensados o disminuidos pero ninguno de ellos encontró una solución definitiva y completa. Quizás la mejor de las soluciones la aportó el maestro relojero francés Pierre Leroy, inventor del escape de gatillo, quien veinte años mas tarde de dicha invención aportó una solución al problema de la inestabilidad incorporando el mecanismo bautizado por el mismo como ‘le tirage’, el tirado. Este ‘tirado’ proporciona cierta estabilidad a la pieza móvil intermedia pero tiene el inconveniente de su resistencia a la liberación.

La primera construcción del grupo de escapes libres fue el escape de gatillo definido con el termino francés ‘à détente’ porque la pieza protagonista tiene la particularidad de volver a su posición original instantáneamente. Su función es la de mantener la energía motriz durante todo el periodo de oscilación del volante. También se apelaba ‘cronometro’ a este tipo de escape por su implementación en relojes cronómetros.

La impulsión es transmitida directamente por la rueda de escape a un platillo fijado al eje del volante. Después de la impulsión, la rueda de escape es bloqueada por una pieza intermedia para dejar libre el volante durante el arco de giro suplementario.

Por medio del croquis podemos explicar mejor su funcionamiento: la paleta de liberación (E) (conectada al platillo) acaba de estar en contacto con el fino resorte (A), generalmente en oro, y hace pivotar el gatillo (B). Además la paleta de reposo (C) (solidaria con el gatillo) libera el diente de la rueda de escape permitiendo a esta ultima girar un paso. Otro diente de la rueda cae sobre la paleta de impulsión (D) y le transmite la energía necesaria para que el volante pueda efectuar su arco suplementario. La paleta de liberación abandona el resorte de oro y deja de mantener el gatillo. La paleta de reposo (C) vuelve a su posición original para recibir un nuevo diente de le rueda de escape. El volante continúa girando hasta el final de su arco.

Fueron muchos los escapes de gatillo inventados pero todos ellos pueden encuadrarse en dos grupos: los de gatillo con resorte y los de gatillo pivotados o a báscula.

Como hemos dicho antes, fue Pierre Leroy quien inventó el escape de gatillo en 1748 pero muchos otros maestro relojeros de renombre realizaron sus propias interpretaciones del mismo funcionamiento, sus propios escapes de gatillo. Es el caso de los relojeros ingleses John Arnold y Thomas Earnshaw, Breguet y Berthoud en Francia y Jûrgensen en Suiza. Cada uno de ellos aportó diferentes soluciones a los inconvenientes de este tipo de escape libre. Arnold y Earnshaw inventaron simultáneamente el escape de gatillo con resorte en 1782. La forma moderna de este tipo de escape es muy similar a la que propuso Earnshaw.

La acción del escape es transmitida casi sin fricción, de forma que los dientes de la rueda de escape no tienen necesidad de estar lubricados.

Sin duda este tipo de escape de gatillo con resorte es el de mejores prestaciones en la historia de la relojería mecánica. Desde otro punto de vista y para comprender mejor su funcionamiento hay que hablar de su efecto negativo sobre el volante. Estamos hablando del contacto del escape con el volante: mientras que el volante siempre oscila en el mismo tiempo, el contacto con el escape modifica su regularidad. Aunque todos los escapes producen un retardo en la oscilación del volante, en nuestro caso para el escape de gatillo este retardo es mínimo porque el único contacto producido en cada oscilación se realiza en un muy breve espacio de tiempo. En el caso del escape de ancora este contacto es doble y de una duración similar o superior. Como hemos dicho antes el grave inconveniente del sistema es su inestabilidad por ello se imposibilita su empleo en relojes de muñeca pero si es posible su uso en relojes ‘portables’ y preparados para la absorción de pequeños choques y sacudidas. Es el caso de los cronómetros de marina. La caja metálica del cronómetro es especialmente pesada y está montada sobre una suspensión cardán apoyada sobre la caja exterior de madera.

Podemos decir que el escape de gatillo pivotado es una variante del escape de gatillo con resorte que incorpora un resorte separado para aumentar la rigidez del ‘gatillo’. Mas utilizado por los relojeros suizos que por los ingleses este último tipo de escape exigía un menor esfuerzo de construcción y ajuste. Fue utilizado en relojes de bolsillo de alta calidad durante la segunda mitad del siglo XIX e incluso comienzos del XX. Considerado como de inferior calidad que el escape de gatillo con resorte, el pivotado tiene la desventaja de su necesaria lubricación.

A pesar de las magníficas prestaciones de los escapes de gatillo estos solo equipaban un número pequeño de relojes.

Veamos cuales eran las dificultades más importantes para su construcción en mayor escala. En primer lugar, como ya hemos dicho, la instabilidad limitaba su uso a relojes fijos o con sistemas de suspensión para la absorción de choques, vibraciones, sacudidas, etc. Otra de las dificultades era su ejecución excepcionalmente difícil para la época. Aun hoy su construcción es delicada y compleja. Hace falta un esmero especial para la fabricación de la lámina resorte. Su espesor, temple del metal y longitud condicionan su elasticidad; una propiedad física de la lamina que no puede ser modificada posteriormente. Además esta lámina es extremadamente frágil y la menor deterioración es difícilmente reparable. Todo esto hace que el escape de gatillo no pueda ser desmontado sin riesgo de deteriorarlo.

Maestro entre los maestros Breguet utilizó este tipo de escape para sus relojes de bolsillo de precisión aunque después de la invención de Pierre Leroy los que mas aportaron para su perfeccionamiento fueron los maestros inglese John Arnold y Thomas Earnshaw, ligando sus nombres a las variantes creadas. 

 

José Luis Alvira

Junio de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Agosto-2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

El secreto del H.4 de John Harrison

El trabajo que ahora les ofrecemos esta constituido por la traducción de un articulo publicado en el numero 46 de la revista francesa ‘Horlogerie Ancienne’, editada por la A.F.A.H.A. (Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua), a la que agradecemos la autorización para su publicación y por supuesto a su autor: Anthony Randall, miembro del British Horogical Institute, que nos aporta también su autorización y el soporte gráfico necesario.

Hemos creído que el trabajo realizado por Randall es muy importante y por ello necesaria su divulgación es este medio. Esperamos que los tecnicismos utilizados no entorpezcan la perfecta comprensión de toda la genial técnica ideada por este maestro de la relojería moderna, John Harrison, padre de la cronometría.

 

Introducción:

La reputación del H.4, el cronometro de John Harrison, no es fácil de igualar. Es, en efecto, gracias a los magníficos resultados que esta pieza obtiene -después de dos viajes a las Islas Caribeñas en 1761, 62 y 64- que su constructor se lleva el famoso ‘Premio de la Longitud’. Esta recompensa, propuesta por el gobierno ingles en 1714, ofrecía a los laureados una suma de 20.000 libras esterlinas, el equivalente quizás de… aproximadamente 3 millones de euros (Para conocer la historia en detalle del descubrimiento de la longitud en el mar, ver ‘The Quest for Longitude’ (1)).

El acontecimiento fue en si mismo excepcional, ya que los errores producidos por el H.4 al termino de dos viajes -tanto a las Islas Jamaicanas como a las Islas Barbados- solo se contaba en segundos (1), pero el también se encontró con estos errores siendo comparables a los de los astrónomos de la época, encargados de calcular la diferencia de longitud entre Portsmouth -el puerto de partida- y las Islas Caribeñas -el puerto de llegada- Dicho de otra firmo, las medidas astronómicas destinadas a verificar la marcha del H.4 perdían su autoridad -frente a semejantes resultados-

En estas circunstancias, no es extraño que la Comisión encargada de organizar los tes, el ‘Board of Longitude’, comenzara a recelar de la precisión del H.4, y comenzara a dudar de la autenticidad de los resultados. ¿Fue esto un golpe de suerte o una vulgar trampa? Nadie no había respondido a estas preguntas salvo, claro esta, John Harrison y su hijo William quien, ellos, con sus próximos colaboradores, comprendían a fondo el mecanismo.

Incluso mas tarde cuando, en agosto de 1765, Harrison debe revelar los secretos de su cronometro -condición indispensable para recibir la primera mitad del premio- los miembros del ‘Board of Longitude’ no fueron más avanzados: los especialistas en matemáticas, astronomía o ciencias naturales, no estaban en situación de juzgar o de apreciar la tecnología en juego. Esto sobrepasaba demasiado sus conocimientos, y cuando ellos designaron, entre sus miembros, una delegación que -con la colaboración de los relojeros Thomas Mudge, William Mathews y Larcum Kendall- escuchaban las explicaciones de Harrison, las preguntas que hubieran podido aclarar los secretos y sutilezas del H.4 no fueron planteadas. Podemos imaginar que, por su parte, Harrison -después de los desengaños que el ‘Board of Longitude’ le había causado- no estaba muy predispuesto a dar a conocer todos los detalles de su pieza: el estaría seguramente limitado a responder solamente a las preguntas propuestas, ni más ni menos. Desde ese momento, el clima de duda se instala definitivamente, y se siente de nuevo en la actualidad.

Supongo que, personalmente, sigo intrigado por este estado de cosas, sobretodo porque a primera vista -leyendo las descripciones del mecanismo del H.4- me parecía sorprendente que esta construcción ofrezca tan buenos resultados en materia de precisión de marcha y de estabilidad. ¿Las descripciones omitían cierta información importante? ¿Los análisis no abordan los factores cruciales?

De todos los que han estudiado el problema, R. T. Gould es probablemente el especialista mas conocido y el mas respetado. Describió en detalle el mecanismo del H.4 en su magnifica obra de 1923, titulada ‘The Marine Chronometer’ (2). Según el, el reloj es muy bonito y aporta una solución práctica a la determinación de la longitud en el mar, pero tiene una complicación excesiva (Pág. 54). Es más, en la Pág. 91, se muestra más severo e incluso llega a decir que Harrison construyó su maravilloso edificio sobre la arena, mientras que Le Roy cavaba sobre roca. En mi opinión, estas conclusiones han inducido al error a buen número de lectores. Gould no supo ver ciertas sutilizas del H.4 -y sus interacciones en particular- mientras que con los relojes ‘A’ y ‘B’ de Le Roy, el fue deslumbrado por la presencia de elementos de base de un cronometro de marina moderno, sin especificar en que punto sus proporciones defectuosas perjudicaban la buena marcha de las piezas.

 

El movimiento y mecanismo del H.4:

H.4 se parece a un grueso reloj de carroza de la época. Sobre la esfera de esmalte, Fig. 1, tres agujas concéntricas en acero indican el pasar de las horas, minutos y segundos. Las dos platinas tiene un diámetro de 100 Mm., y la platina trasera tiene dos grandes puentes, magníficamente grabados, Fig. 3. Uno de estos puentes recubre -o camufla- el volante, la espiral, la compensación térmica y ciertas particularidades, Fig. 4. Harrison, para este reloj, intentaba que además de, para alcanzar una buena precisión de marcha, no fuera necesario construir un movimiento enorme, pesado y voluminoso; en ese periodo, este descubrimiento fue importante, capital, y John Arnold y Louis Berthoud no tarda en explotarlo.

Una vez remontado, el H.4 tiene una duración de marcha de 30 horas aproximadamente; la fuerza motriz que esta acumulada en un resorte clásico, esta ligada al rodaje de ‘finissage’ por una ‘fusée’ (huso o caracol). Harrison aporta a este sistema dos mejoras: el barrilete que lleva la cadena de la ‘fusée’ esta pivotado independientemente del barrilete que contiene el resorte principal, para reducir el diámetro de los ejes -y así reducir los rozamientos-. Por otro lado, el añade su famoso sistema de mantenimiento de la fuerza motriz durante el remontuar del resorte principal, Fig. 5. Gracias a estas dos complicaciones, Harrison sabia que los rozamientos normalmente asociados a la fuerza motriz serian medianamente disminuidos, y que el reloj no se pararía durante el remontuar.

La rueda de ‘finissage’ esta realizada muy cuidadosamente, con numerosos dientes elevados para las ruedas y los piñones, Fig. 7. Gould cometido tres errores en las cifras que el reveló; en efecto, la rueda de centro tiene 120 dientes, la rueda pequeña media tiene 144 y el piñón de campo 16 aletas, Fig. 5. Para reducir los eventuales errores cíclicos del engranaje rueda de la ‘fusée’/piñon de centro, Harrison escogió para este ultimo un numero impar de aletas, 21. Además, el denticulado de la rueda pequeña media esta tallado hacia el interior: se trata de otro refinamiento que reduce los rozamientos entre el denticulado y las aletas del piñón de campo, y que reparte mejor las cargas sobre los dientes, Fig. 8. Entre el eje de campo y el piñón de la rueda de escape, Harrison ha incorporado un remontuar de igualdad (remontoir d’égalité) muy ingenioso, que se remonta cada 7,5 segundos, Fig. 9 y 10.

Gracias a este remontuar, el escape es, en gran medida, aislado de las variaciones causadas por los errores de construcción de la fuerza motriz, de los engranajes del rodaje de ‘finissage’, y por el espesamiento del aceite. El remontuar facilita, además, el libre retroceso de la rueda de escape, que es necesario para el buen funcionamiento del escape. En definitiva, todos los ejes -a partir del eje de centro- giran dentro de los palier de piedra, y la mayor parte de ellos son provistos de contra pivotes de diamante.

Escape del H.4 y de ‘rueda de encuentro’: comparación

El escape del H.4 es único en su género, y de un refinamiento extraordinario. A primera vista, es una variante del escape a ‘rueda de encuentro’ pero que presenta las características inversas: en lugar de provocar un fuerte avance -relativo al valor de la fuerza motriz- provoca un retardo, pero de menor grado.

Es superfluo explicar el funcionamiento del escape a ‘rueda de encuentro’ -suficientemente conocido- pero para comprender el efecto que ejerce sobre un volante/espiral bien reglado e isócrono, ver Fig. 11. Debemos remarcar que el volante/espiral esta ajustado sobre el eje de la fusta (‘verge’), su punto de reposo se encuentra a 0º. La impulsión sobre la paleta superior comienza en el punto ‘a’, y el eje gira en el sentido contrario a las agujas del reloj. De ‘a’ hasta la amplitud 0º, el empuje acelera la paleta superior (en negro) -la que recorta el periodo del volante/espiral y provoca un avance sobre la marcha-. EL empuje de la paleta superior continúa de 0º hasta el punto ‘b’, provocando una nueva aceleración. Nótese que el efecto de la aceleración disminuye hasta cero, de una parte y de otra del punto de reposo 0º. Alcanzado el punto ‘b’, las paletas alternan entre ellas, y un diente de la rueda del escape cae sobre la paleta inferior (en gris). De ‘c’ a ‘d’, la paleta desplaza el diente de la rueda de escape, y este para el volante más rápido recortando su camino: se consigue con esto un nuevo avance. El ciclo continúa en el otro sentido con idéntico resultado: un avance más o menos marcado, siguiendo el valor instantáneo de la fuerza motriz.

El escape de Harrison y sus efectos

Si -como ya hemos visto- el escape del H.4 parece, superficialmente, a un escape a ‘rueda de encuentro’ (Fig. 12), sus características son bien distintas. Las paletas son de diferente forma, sus caras son paralelas en lugar de tener ángulo derecho, y sus cantos son redondeados. En el sistema de Harrison, los dientes de la rueda de escape trabajan no solo con las caras, sino también con el dorso de las paletas (Fig. 5, 8 y 13). Además, las paletas son en diamante, lo que representa una verdadera hazaña para estar a mediados del siglo XVIII. También, gracias a todas estas particularidades, la amplitud proporcionada al volante/espiral se ve mas que doblada, en relación a un escape a ‘rueda de encuentro’ clásico.

El funcionamiento propiamente dicho del escape de Harrison esta descrito esquemáticamente en la Fig. 15. Como en la Fig. 11, el eje de la fusta soporta un volante/espiral bien reglado e isócrono. El punto ‘a’ representa la extremidad del camino del volante/espiral, en el sentido de las agujas del reloj. De ‘a’ a ‘b’, el volante/espiral comienza su movimiento rotativo, en el sentido contrario a las agujas. El dorso de las paletas empuja -o retrocede- el diente de la rueda de escape. El efecto de frenado que sigue, crea un retardo en relación a las vibraciones libres del volante/espiral. Entre ‘b’ y ‘c’, el diente esquiva la esquina redondeada de la paleta, y la impulsión comienza de ‘c’ hasta 0º, y de 0º a ‘d’, lo que provoca un avance en relación a las vibraciones libres -de forma parecida al escape de ‘rueda de encuentro’- pero en menor grado. En el punto ‘d’ se efectúa la alternancia de las paletas, y de ‘e’ a ‘f’ la paleta inferior hace retroceder el diente de la rueda. El camino recortado del volante/espiral transmite el empuje. En el punto ‘f’, el diente toca la esquina redondeada de la paleta, y de ‘g’ a ‘h’, el diente empuje la paleta y le da impulsión. Esta impulsión hace que el camino del volante/espiral sea aumentado  por encima de su valor libre, y causa un retardo.

Si analizamos en conjunto todos estos fenómenos, llegamos al efecto global sobre el volante/espiral. Las partes centrales, de ‘c’ a 0º y de 0º a ‘d’, proporcionan el avance, pero como están centradas alrededor del punto 0º, su efecto es débil. El efecto de avance de la parte de ‘e’ a ‘f’ también es débil, porque el retroceso de la rueda de escape es facilitado gracias al remontuar de igualdad. Solo la rueda de campo y el resorte y el resorte del remontuar son retrocedidos por el piñón del escape, en lugar de todo el rodaje de /finissage/ como en un movimiento ‘normal’. Por el contrario, cuando la acción de los dientes de la rueda de escape tiene lugar sobre el dorso de las paletas, de ‘a’ a ‘b’ y de ‘g’ a ‘h’ al máximo de vibraciones -el efecto es reforzado  y se convierte en predominante-. El resultado global del escape es por tanto un retardo: es decir que si la amplitud aumenta, el retardo aumenta, si la amplitud disminuye, el retardo disminuye. Vemos así que Harrison utilizaría este fenómeno de retardo ligado a la amplitud, para compensar un efecto contrario de anisocronismo producido por la espiral.

El volante/espiral del H.4

El volante de acero pulido del H.4 (Fig. 4), es de un gran diámetro, 55,90 Mm., y muy ligero. La espiral comprende solo tres espiras y una larga ‘cola’: es importante constatar que esta característica la encontramos en el último cronómetro de Harrison, el H.5, así como en la copia del H.4 construida por Larcum Kendall, el K.1. Paralelamente, en los diseños de los cronómetros o de los relojes de precisión que Harrison a dejado -la mayor parte se encuentran en la Biblioteca de la ‘Clockmakers Company’, en Guidhall, Londres -no encontramos, cosa extraña, nada mas que espirales con tres espiras y una ‘cola’. La Fig. 16 es un ejemplo típico. La movilidad de la cola esta fuertemente limitada por las clavijas de la lámina bi-metálica de la compensación térmica; estas clavijas influyen sobre la espiral, en la intersección de esta ultima con la cola (Fig. 4 y 5) (14).

La compensación térmica

La hoja derecha de la compensación, Fig. 4 y 5 (14), esta formada por dos láminas paralelas, una de latón, la otra de acero, sujetadas mediante ribetes de latón. Según las variaciones de temperatura, la lámina de latón se dilata o se contrae más que la de acero. El resultado es que las clavijas, situadas sobre la extremidad libre de la lámina, se desplazan lateralmente y varían así la longitud efectiva de la espiral. Con el calor, la espiral se hace mas blanda, y pierde un poco su elasticidad. Sin compensación, el reloj retardaría alrededor de 10 segundos por día por cada grado de aumento de temperatura. Gracias al recorte de la longitud efectiva de la espiral provocada por la compensación -y lo contrario con el frío- la marcha del H.4 no varia.

El anisocronismo de la espiral

El hecho de que, en su obra, Harrison hubiera escogido -para sus espirales- un número entero de espiras, no tiene en absoluto nada que ver con el azar, y nos invita a suponer que detrás de semejantes prestaciones se esconde un descubrimiento. Hay que añadir además que en esta época, los conocimientos que tenían sobre el ¡punto de ataque’ de la espiral eran rudimentarios, casi inexistentes. Habrá que esperar hasta mediados del siglo XIX para tener -gracias a Edouard Philips (3)- una explicación matemática al problema, y después a finales de este siglo XIX para recibir de Louis Lossier (4) una explicación simplificada, al alcance de los relojes.

La compensación térmica

En su obra, Lossier demuestra que una espiral plana nunca es isócrona, en razón de la deformación excéntrica, ejercida en oposición a su fijación a su pitón. Esta excentricidad provoca efectos nefastos, que se añaden o se restan a las fuerzas elásticas propias de la espiral. Las graficas de la Fig. 17, tabla III, ilustran el anisocronismo de la espiral, desde cuatro posiciones iniciales del punto de ataque.   

La primera tabla presenta una espiral, al punto de reposo, con un número de espiras entero. Las otras tres gráficas representan, respectivamente, un número entero de espiras más un cuarto de vuelta, más media vuelta, y más tres cuartos de vuelta: en cada uno de estos tres casos, Lossier nos muestra el efecto de anisocronismo en relación a las diferentes amplitudes.  

Como hemos visto, Harrison escogió utilizar un número entero de espiras, lo que corresponde a la tabla Nº 1. Podemos comprobar que si la semi-amplitud no sobrepasa los 160º aproximadamente, un aumento de la amplitud provoca un avance sobre la marcha -una disminución de amplitud, un retardo-. Sabemos, por otro lado, que el escape de Harrison permite una semi-amplitud máxima de 130º aproximadamente -la amplitud normal siendo generalmente inferior, esta por debajo del limite de Lossier. De esta forma, si el retardo progresivo de este escape corresponde perfectamente al avance progresivo debido a la espiral, Harrison ha sabido crear el isocronismo sobre una cierta gama de amplitudes.

Harrison guarda su secreto

He aquí el secreto del H.4 -una hazaña absolutamente excepcional para la época-. Este era probablemente también el secreto que Harrison guardaba celosamente, cuando debia describir su reloj a los representantes del ‘Board of Longitude’. Estos últimos nunca habrían podido sospechar tan alto grado de sutileza, y Harrison -traicionado y explotado durante tiempo- no estaba en su mejor disposición para ayudarles. Tuvo que desmontar y volver a montar su pieza, responder a todas las preguntas, pero si nadie planteaba el problema…

¿Como Harrison reguló su reloj?

Los ajustes del H.4, sin los instrumentos de control modernos, debieron haber sido extremadamente largos y difíciles, Harrison no tenía otros recursos que sus dos buenos reguladores de madera, con los que verificaba la marcha observando los astros. Explica que, para controlar su reloj -tanto de día como de noche- era necesario esperar tres horas para verificar el efecto de cualquier ajuste.

Si el reloj adelantaba o atrasaba, no había raqueta disponible: durante la construcción, Harrison había decidido suprimirla. Vemos, además, algunos vestigios en la Fig. 3: el disco graduado, que se encuentra sobre la platina, estaba previsto para desplazar una cremallera sobre el puente grabado -como en un reloj ingles del siglo XVIII. De hecho, es la compensación la que ocupa el sitio de la cremallera.

Harrison decía que, para regular el H.4, era necesario comenzar con una espiral más fuerte que la necesaria: esto provocaría adelanto en el reloj. A continuación, disminuyendo progresivamente el grosor de las espiras, se llegaría a una marcha exacta. SI la espiras estaban demasiado empequeñecidas, el reloj retrasaría, y el habría otro remedio que volver a comenzar todas las operaciones y ajustes -con una nueva espiral-.

De forma parecida, la compensación no podía ser ajustada. Como para la espiral, hacia falta comenzar a partir de una lamina bi-metálica demasiado gruesa, disminuyendo el grosor, y volver a empezar de cero si se había sobrepasado el valor justo.

El ajuste del isocronismo

Después de la regulación de la hora y de la compensación térmica, es posible verificar el isocronismo, es decir el equilibrio entre la influencia del punto de ataque de la espiral, y la forma del dorso de las paletas. Como estas últimas están hechas en diamante, es muy difícil modificarlas. Harrison adopto entonces una solución mas simple: introdujo una clavija cicloidal (‘goupille cycloïdale’) Fig. 4 y 5 (14), un tope suplementario que retiene la cola de la espiral. Se trata de una clavija simple -como una clavija de raqueta- que forma parte de una bascula. Gracias al tornillo de regulación con que el sistema móvil esta equipado, se puede avanzar la clavija hacia la cola de la espiral o alejarla, a voluntad, según las necesidades. El efecto es, por tanto, regulable, y permite cambiar el grado de avance provocado por el punto de ataque de la espiral. 

Conclusión – Como objetivo, una reconstrucción

A la vista de las descripciones que preceden, la conclusión principal que podemos extraer es que el H.4 merece plenamente su éxito.: no era cuestión de suerte, trampa ni fraude. Discusiones a parte, las excepcionales dificultades de construcción y de ajuste, las bases teóricas de Harrison son validas y sólidas, incluso modernas. Es lamentable que las conclusiones de algunos de sus contemporáneos, de Gould y de otros -fundadas sobre la ignorancia y la incomprensión- hayan sido injustas y engañosas.

Por otro lado, los tres testimonios que Harrison dejó de su trabajo, y que se parecían mucho -H.4, H.5 y K.1- tiene ahora, desgraciadamente, mas de 200 años. Estas piezas, a lo largo de los años, han sufrido el paso del tiempo: resortes rotos, intervenciones diversas. Por consecuencia, no están en condiciones de reemprender la prueba de su excelencia.

En 1993, el Simposio de la Universidad de Harvard, en América, celebraba el tricentenario de John Harrison: era para mí la ocasión de rendirle homenaje, construyendo un nuevo ejemplo de su mecanismo, pero con una idea y una presentación de demostración. Se trata, más exactamente, de un reloj de mesa con una reserva de ocho días en el que todos los mecanismos son idénticos a los originales, y que se muestran en una caja de acristalada. Si, en este momento, la construcción propiamente dicha del reloj de mesa esta acabada, queda sin embargo todo el trabajo de regulación -con la cantidad de ajustes que ello implica- para confirmar que hemos, por fin, comprendido a fondo la teoría de base y los métodos del maestro.

 

José Luis Alvira

Enero de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Mayo-2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Conjunto volante-espiral

Una de las piezas más fácilmente reconocibles en un reloj mecánico es, sin duda, el conjunto volante-espiral. Muchas veces identificada como la rueda que no para de oscilar, el volante esconde, enrollado sobre su eje, a su perfecto complemento, el espiral.

Detalle volante-espiral con regulador por raqueta de A.Lange&Söhne

Este conjunto nació cuando Huygens invento el resorte espiral en 1674. Hasta ese momento los sistemas utilizados para regular un reloj se basaban en dos sistemas diferentes: el ‘foliot’ y el volante anular. Los dos realizaban su función reteniendo la energía del escape gracias a la inercia que provenía de su propia masa. Modificando esta masa se podía regular la marcha del reloj hasta conseguir que esta fuera más o menos regular. Concretamente sobre el ‘foliot’, aunque aparece a comienzos del siglo XIV, se desconoce totalmente su puesta a punto. Solo se ha podido constatar que el físico y astrónomo italiano Giovanni Dondi, alrededor de 1344, construyó un reloj de pesas con este escape, para la ciudad de Padua. Conocido como el primero órgano regulador para relojes mecánicos el ‘foliot’ estaba compuesto por una barra de hierro horizontal provista de dos masas ajustables llamadas ‘reguladores’ y unida al eje del escape. Esta platina de hierro era lanzada a derecha e izquierda por una rueda, la rueda de encuentro (obligada a girar gracias a un peso que colgaba sobre su eje) que actuaba sobre dos paletas colocados en el eje del sistema. Este conjunto se conocía como ‘a roue de rencontre/rueda de encuentro’ o ‘à verge’ y se convirtió en el primer escape de la historia de la relojería.

El problema era que estos reguladores primitivos resultaban muy sensibles a las influencias exteriores como la intensidad de la energía, el desgaste, los choques, la calidad del aceite, etc. Precisaban de un mantenimiento constante para recargar las pesas, cambiar el aceite e incluso calentarlo en invierno y ponerlo en hora con la ayuda de clepsidras(1)  o de relojes de sol.

(1) Clepsidra: del griego kleptein, ‘robar’, e hydro, ‘agua), era un antiguo instrumento para medir el paso del tiempo a partir del flujo de agua a través de un pequeño orificio. Un tipo de clepsidra, precursor de los relojes modernos, tenía una rueda conectada a un flotador y a medida que cambiaba el nivel de éste la rueda giraba e indicaba la hora. De posible origen egipcio este instrumento se utilizaba también en Grecia y en Roma en la antigüedad.

Los relojes necesitaban de otro tipo de regulador, mas fiable y preciso. La solución llegaría por dos caminos muy diferentes. Por un lado, como hemos dicho antes, con el descubrimiento del espiral y por otro de la aplicación del péndulo (y del fenómeno del isocronismo descubierto por Galileo Galilei) para la medición temporal. Aunque fue Galileo el primero en imaginar y diseñar un reloj de péndulo, el merito de la realización técnica es también de Huygens quien mando construir al relojero de La Haya, Salomon Coster, en 1657, el primer reloj con volante pendular.

La mejora de la marcha obtenida con el nuevo sistema de regulación pendular era muy considerable: el reloj solo se desajustaba entre diez y quince segundos al día.

Por otro lado, si se utiliza el término espiral es porque el resorte utilizado para los relojes generalmente esta arrollado alrededor del eje del volante en forma de espiral, aunque también puede estarlo en forma helicoidal (como un muelle). A lo largo de la historia se han realizado diferentes tipos de resorte desde los primeros espirales de Huygens y Hooke, pasando por el resorte cilíndrico de John Harrison (sobre 1763), la espiral con curva terminal de Breguet, la espiral cónica de Louis Berthoud (1793), la espiral esférica inventada por el relojero suizo Jacques-Frédéric Houriet (1743-1830), etc.

Pero, como decíamos mas arriba, a partir de finales del siglo XVII, gracias al descubrimiento del espiral las cosas iban a cambiar radicalmente. Los órganos reguladores de los relojes (escapes) incorporarían un nuevo conjunto: el volante-espiral.

Las ventajas del espiral eran evidentes: proporcionaba una mayor estabilidad y la posibilidad de un nuevo ajuste modificando su longitud. Ahora el principal problema del conjunto era la influencia que ejercían los cambios de temperatura sobre éste.

Como todos sabemos los metales se expanden con el calor y se contraen al enfriarse. De entre las propiedades físicas de todos los materiales disponemos de un parámetro, muy importante en nuestro caso, el coeficiente de dilatación lineal. Este mide el cambio sufrido por una barra del material en cuestión por cada variación gradual de temperatura. Nada mejor que un ejemplo para comprender su influencia: una viga de acero de 10m de longitud calentada 20º Celsius, se dilata 2,4mm. Esta proporción (12 millonésimas partes por cada grado Celsius) hay que trasladarla a nuestro caso para unas dimensiones de un volante que en el siglo XVIII podía medir mas de 30mm pero que ahora no sobrepasan los 10mm.

Ya que según las primeras investigaciones era muy difícil en la época encontrar un metal inerte a los cambios de temperatura, la solución parecía encaminada a encontrar una forma de compensar este comportamiento físico de los materiales empleados.

Una disminución de la temperatura provoca sobre el conjunto una disminución del periodo (el ángulo de giro del volante) y por tanto su avance. Con el calor se provoca el efecto contrario, su retraso. Para poder modificar el periodo tenemos tres posibilidades:

  • variar la longitud del espiral,
  • modificar la masa del volante,
  • o alterar el radio de giro del volante. 

La primera de las soluciones (actuar sobre la longitud del espiral) fue muy utilizada por su inventor, John Harrison, en sus famosos cronómetros de marina; después Berthoud, Thomas Mudge, e incluso A.L. Breguet. El sistema consistía en la colocación de una lámina bi-metálica, de latón y acero soldados. Una de las extremidades estaba fijada sobre la platina del reloj y la otra extremidad libre estaba fijada al extremo del espiral cerca del pitón (que actúa de pasador para la espiral). La lámina se curvaba en función de los cambios de temperatura haciendo que el espiral aumentara o disminuyera su longitud activa.

Según nos describe el maestro relojero Georges Daniels en su fenomenal libro ‘La montre: principes et méthodes de fabrication’ el principal problema de este sistema era su complejo ajuste ya que cuando el relojero conseguía regular el isocronismo en función del error del escape, acto seguido lo ‘estropeaba’ ajustando la longitud de la espiral. Y todo ello conseguido a través de los innumerables ensayos realizados sin disponer, en la época, de una base científica. En efecto, este sistema destruye el isocronismo del conjunto cada vez que, por efecto de los cambios de temperatura se ve afectada la longitud del espiral.

Debemos señalar que el gran maestro John Harrison aplicó en sus cronómetros este principio, no sin grandes dificultades, comprendiendo y empleando para su provecho una característica muy importante del espiral: su punto de ataque, logrando una precisión sin precedente hasta el momento. Este punto de ataque determina la diferencia angular entre el punto de partida del espiral y el de su fijación al volante. Harrison obtuvo el celebre premio del ‘Decreto de la Longitud’ de 1714 con su magnifico cronómetro H.4. Con este precioso instrumento Harrison demostró ser el primero en comprender y utilizar las ventajas del control del punto de ataque del espiral para establecer la regularidad de marcha del volante. Habría que esperar hasta mediados del siglo XIX para que el ingeniero de minas francés Edouard Phillips (1821-1882), en su obra ‘Mémoire sur le spiral réglant des cronometres’ editada en 1861, explicara matemáticamente las condiciones que debe reunir el sistema oscilante para obtener el isocronismo de las oscilaciones. Su ‘teoria del espiral regular’ establece la relación entre la duración de las oscilaciones, el momento de inercia del volante, la longitud y el momento elástico; esta relación permite por tanto calcular el coeficiente de elasticidad de cualquier material, siempre que se pueda estirar hasta convertirlo en un hilo y darle forma. 

Louis Lossier

Mas tarde, ya en 1890, Louis Lossier en su ‘Etude sur la théorie du réglage des montres’ acerca un poco mas las formulas matemáticas de Phillips a la relojería.

La segunda de las opciones era la de variar la masa del volante y, desde luego, esto no parece demasiado practicable por razones obvias.

 Solo nos queda ya la tercera de las opciones, que propone la modificación del radio de giro del volante. Al maestro francés, Pierre Leroy, no le gustaba el primer sistema propuesto y por ello buscó una solución para utilizar esta última opción actuando sobre el radio de giro del volante. Fue el primero en encontrar una solución al problema proponiendo un volante bi-metálico alrededor de 1766 pero no tuvo éxito porque la unión de los dos metales se realizó con remaches.

A partir de este punto fueron los maestros ingleses los que retoman estos conocimientos y realizan la unión de los metales por fusión. Las dos láminas bi-metálicas, con forma de semicircular, están fijadas por uno de sus extremos a un brazo transversal. Cada una de estas láminas afectadas por los cambios de temperatura se contraen hacia el interior con el calor y se alejan del eje del volante con el frío. La lamina interior y el brazo transversal son de de acero mientras que la cara exterior de la lamina es de latón. Sobre la lámina se colocaban diferentes tipos de pesos (en forma de tornillos o pequeños bloques cilíndricos asidos por medio de un tornillo).

Detalle volante bi-metalico

Detalle volante bi-metálico

Se le atribuye a John Arnold la primera aplicación del volante bi-metálico. Este sistema, capaz de separar la regulación de la compensación con la del espiral, fue utilizado para los relojes de gama alta desde 1782 hasta mediados del siglo XX. Aunque con multitud de evoluciones para perfeccionar su comportamiento el mejor de los volantes ‘cortados’ se denomino ‘Guillaume’, del nombre del inventor de la aleación de acero y níquel utilizada para su construcción. Charles-Edouard Guillaume (1821-1889), premio Nóbel de física en 1920 y director de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas de Paris, descendiente de una familia de relojeros este físico suizo es conocido en el campo de la relojería por sus numerosos trabajos sobre las aleaciones de hierro y níquel. Una de ellas denominada, invar (‘invar-iable’), permanecía casi inalterable a las variaciones térmicas.

Este tipo de aleaciones perfeccionadas en la actualidad por diferentes fabricantes permiten crear volantes mono-metálicos de Nivarox, Isoval, etc.

Charles Edouard Guillaume (Premio Nobel de Física 1920)

A partir de 1912, Guillaume descubrió una nueva aleación con unas propiedades físicas que la hacían elásticamente invariable lo que permitía fabricar un espiral compensador que unido al volante mono-metálico se lograba un conjunto con una compensación completa y fiable.

Pero antes de llegar a estas aleaciones de Guillaume el espiral suscitó un gran número de estudios y experimentaciones desde sus primeras implementaciones halla por 1670. En la época el único sistema de escape que existía (el primero conocido) era el escape a rueda de encuentro al que se le añadió el espiral mejorando mucho su regularidad (desde los veinte minutos por día sin espiral hasta aproximadamente tres minutos con el espiral). Este primer espiral de acero solo disponía de entre una vuelta y media y dos vueltas completas y estaba fijado de un extremo al eje del volante y del otro a la platina del reloj. El periodo de oscilación del volante podía ser regulado a través de la raqueta. Esta consiste en una pieza de acero cuyo eje se ha fijado a la platina y que esta provista de dos brazos. En el corto se fija el extremo del espiral y el otro mucho mas largo dispone de una flecha que sobre una escala marca el desplazamiento deseado. Pero además de ajustar el punto de ataque del espiral gracias a la raqueta el espiral tenía otro problema. Como los espirales planos y cilíndricos están fijados por un lado al eje del volante y de otro a la platina del reloj cuando este se enrolla y desenrolla su centro de gravedad sufre un cierto desplazamiento que perturba su propio movimiento elástico. Esto produce perturbaciones sobre la regulación de la marcha del reloj.

Volante con doble espiral de H.Moser&Cie

Volante con doble espiral de H.Moser&Cie

Según el experto relojero Jean-Claude Nicolet en diferentes publicaciones afirma que el primer relojero en aportar una solución al problema fue el francés Gourdain a mediados del siglo XVIII. Construyó un espiral cilíndrico con una curva terminal cuya finalidad era la de tener en cuenta la posición relativa del punto de ataque del espiral en su estado de reposo. Se denominan ‘curva terminal’ a la forma que se le da a la parte del espiral que va  desde su punto mas excéntrico hasta los extremos espiral que son fijados al eje del volante y a la platina.

El maestro ingles John Arnold (1736-1799) construía sus espirales con forma helicoidal y quizás fue el primero en aplicar con éxito las curvas terminales. Sin una base matemática sobre el comportamiento elástico del espiral estos dos maestros y muchos otros diseñaron sus propias curvas terminales por el sistema de tanteo. Analizaban los resultados con diferentes curvas hasta conseguir el objetivo esperado.

Sin embargo fue A.L. Breguet uno de los que utilizó las curvas terminales transformando el espiral cilíndrico o helicoidal de Arnold en espiral plano, mucho mas compatible con las dimensiones contenidas de los relojes que el construía para la alta aristocracia europea. Lo más sorprendente es que Breguet consiguió un resultado excelente; sus curvas terminales parecían seguir las reglas matemáticas que Edouard Phillips publicó más de sesenta años mas tarde.

La espiral Breguet equipó todos los relojes de gama alta durante más de un siglo.

Detalle volante glucydur en IWC Ingenieur

En la actualidad los volantes ya no se fabrican con láminas bi-metálicas de compensación sino que se han buscado aleaciones especiales como el Glucydur que resultan inertes a los cambios de temperatura. Por tanto, ya que el volante no realiza la labor de compensación, esta debe ser realizada por el espiral. Todos los espirales son ahora planos y se fabrican con materiales como el ‘Nivarox’, ‘Isoval’ o ‘Metelinvar’ que tiene como característica común la elasticidad invariable. La empresa Nivarox-Far SA, perteneciente al grupo Swatch, fabrica la mayor parte de los espirales utilizados en la actualidad.

Cuando el lector, en el pliego de características técnicas de un reloj de gama alta, lea ‘espiral Breguet’ ahora ya sabrá que es lo que le están diciendo. Lo mismo sucede con el volante. Nos podemos encontrar también con volantes ‘Glucydur’ y ‘Gyromax’ para los relojes Patek Philippe. Este último es un volante sin raqueta, patentado por Patek Philippe en 1949 y 51, fabricado con una aleación llamada Glucydur que es una composición de cobre con un 3% de berilio y un 0,5% de níquel.

 

José Luis Alvira

Febrero de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Abril-2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Relojería en la Red (2001)

Ya nadie duda (hasta los más escépticos) de la utilidad de la red de comunicaciones informáticas más extendida del planeta: Internet. Una modesta red de comunicaciones que interconectaba un puñado de Universidades norteamericanas hace más de 35 años, ahora se ha convertido en referencia obligada incluso para las grandes firmas relojeras que hasta tan solo 3 o 4 años se permitían el lujo de ignorarla sin ofrecer sus propias Web’s. El sector del lujo no lo consideraba un medio apropiado para dar acercar el producto al cliente. Un ejemplo fue el de Rolex que hasta hace menos de 2 años no dispuso de Web oficial (propia) pero que en cambio tenia innumerables paginas de ‘fans’ incondicionales. Ahora hasta la firma más modesta dispone de un sitio Web para mostrar sus productos, historia, técnica, red de concesionarios y todo lo que desee. 

De entre las mas de 2500 firmas comerciales registradas que dan nombres a otras tantas colecciones de relojes hemos hecho una selección de aproximadamente 400 firmas para facilitar la búsqueda de aquello que pueda resultarle realmente interesante. Los criterios utilizados para tal selección han sido los siguientes:

  • Se han evitado las firmas de baja calidad (submarcas “Made in Hong Kong”, etc.)
  • Hemos descartado las firmas comerciales con direcciones Internet actualmente inoperativas (excepto desconexiones temporales por actualizaciones, etc.).
  • Por otro lado hemos incluido firmas que aunque tienen su Web en construcción está disponible y/o dispone de e-mail para en su caso solicitar mayor información.

Debemos también destacar el hecho de no haber excluido firmas que no disponen todavía de Web oficial. En ellas hemos colocado la leyenda: “No disponible”. Muchas de ellas están en construcción y estamos seguros de que muy pronto estarán activas. De cualquier manera hemos evitado incluir direcciones no oficiales para evitar confusiones. Para estos últimos casos si desea buscar información no tiene mas que dirigirse a los numerosos buscadores de la Red. Aquí tiene una relación de los más importantes: 

Coloque la palabra clave en alguno de ellos y casi de inmediato (esto es relativo en Internet, dependerá de la velocidad de sus sistema de acceso a la Red) dispondrá de un listado de direcciones en las que aparece la palabra buscada.

Antes de entrar de lleno a comentar la selección realizada debemos aclarar una serie de términos utilizados en el argot informático:

  • § Banner: aviso publicitario que ocupa parte de una página de la Web, en general ubicado en la parte superior al centro. Haciendo un click sobre él, el navegante puede llegar hasta el sitio del anunciante.
  • § Bookmark: la sección de menú de un navegador donde se pueden almacenar los sitios preferidos, para luego volver a ellos simplemente eligiéndolos con un simple click desde un menú.
  • § Chat: Sistemas de conversación en línea que permiten que varias personas de todo el mundo conversen en tiempo real a través de sus teclados sobre los temas más variados. Existen varios sistemas de chat, uno de los mas populares es el IRC.
  • § Cracker: es una persona que se especializa en atravesar medidas de seguridad de una computadora o red de computadoras, venciendo claves de acceso y defensas, para obtener información que cree valiosa. Un cracker, en general, es considerado un personaje ruin y sin honor, diferente de un hacker.
  • § Dirección IP: protocolo de Internet definido en el RFC 791. Confirma la base del estándar de comunicaciones de Internet. El IP provee un método para fragmentar (deshacer en pequeños paquetes) y rutear (llevar desde el origen al destino) la información.
  • § E-mail: servicio de Internet que permite el envío de mensajes privados (semejantes al correo común) entre usuarios.
  • § FAQ: conjunto de preguntas y respuestas habituales sobre un determinado tema. Utilizados para despejar las dudas de los neófitos.
  • § FTP: servicio de Internet que permite transferir archivos (upload y download) entre computadoras conectadas a la Internet. Este es el método por el cual la mayoría del software de Internet es distribuido.
  • § Hacker: experto técnico en algún tema relacionado con comunicaciones o seguridad; de alguna manera, es también un gurú. Los hackers suelen dedicarse a vencer claves de acceso por pura diversión, o para demostrar falencias en los sistemas de protección de una red de computadoras, casi como un deporte. A diferencia de los crackers, los hackers son muy respetados por la comunidad técnica de Internet.
  • § Home-Page: página principal o inicial de una Web.
  • § ISDN (RDSI): red digital de servicios integrados. Gracias a su carácter digital este medio permite mayor velocidad que la linea clásica conmutada.
  • § Navegador: programa que permite leer documentos en la Web y seguir enlaces (links) de documento en documento de Hipertexto. Los navegadores “piden” archivos (páginas y otros) a los servers de Web según la elección del usuario y luego muestran en el monitor el resultado del pedido en forma Multimedial. Entre los más populares se encuentran el Netscape Navigator, Microsoft Explorer y Mosaic.
  • § Plug-in: programa agregado que extiende las habilidades de un navegador, permitiéndole mayor funcionalidad. Por ejemplo, se puede agregar un plug-in al navegador que permita ver videos, jugar un juego grupal o realizar una videoconferencia.
  • § Tarifa plana: mediante un unico pago mensual tiene acceso a Internet sin preocuparse por el consumo de la llamada.
  • § WWW (Web): conjunto de servidores que proveen información organizada en sitios, cada uno con cierta cantidad de páginas relacionadas. La Web es una forma novedosa de organizar toda la información existente en Internet a través de un mecanismo de acceso común de fácil uso, con la ayuda del hipertexto y la multimedia. El hipertexto permite una gran flexibilidad en la organización de la información, al vincular textos disponibles en todo el mundo. La multimedia aporta color, sonido y movimiento a esta experiencia, haciendo versátil y rico el contenido. El contenido de la Web se escribe en lenguaje HTML y puede utilizarse con intuitiva facilidad mediante un programa llamado navegador.

 

Internet acerca el producto al consumidor hasta el punto de poder llegar a sustituir al detallista. Esto siempre a generado una gran polémica y las grandes firmas repiten sin cesar que este medio no puede sustituir al minorista. En la Web de Omega la Home-Page muestra la leyenda: “Los relojes Omega son vendidos solamente por la red de concesionarios autorizados de la firma. Ningún reloj Omega pude ser comprado fuera de nuestra red mundial de vendedores”. Otras firmas como Breitling y Chronoswiss muestran también una leyenda parecida. Los tres grandes grupos tiene posturas diferentes al respecto. LVMH y Richemont han expresado desde el principio su negativa a ofrecer sus productos en la Red a pesar de una primera tentativa del primero en Febrero de 2000 denominada “eluxury” que fue aplazada. No sabemos desde cuando pero ahora esta Web (eLuxury – http://www.eluxury.com) ofrece una importante oferta de productos. De entre ellos firmas de relojería como: Bulgari, Tag Heuer, Christian Dior, Ebel y Fred.

El grupo Swatch vende su línea Swatch en la Red y prepara diferentes estrategias de venta en este medio que por el momento no quieren revelar. El problema fundamental es que Internet representa a la vez unos beneficios claros y una perdida de ganancias para los minoristas.

La imposibilidad de delimitar geográficamente las acciones comerciales en la Red es incompatible con la política de concesión por zonas de la gran mayoría de firmas. Un cliente chino puede comprar en una Web española o americana sin mayor problema; recibirá el producto en su caso en tres días. Pero en EE.UU. es ya impensable no considerar la Red como un elemento mas de acción comercial y por ello han encontrado una solución (en fase de prueba) de consenso: el distribuidor oficial de la firma recibe una parte de los beneficios obtenidos por la venta del producto a través de la Red en función de la zona de recepción del producto.

Al margen de acuerdos puntuales, lo cierto es que cada vez es más difícil controlar las ventas por Internet. Ventas que en muchos casos no se realizan bajo los canales oficiales. Por ello algunas firmas venden ya sus productos desde su Web oficial sin ningún reparo (.Existe un ‘grave riesgo’ de obtener descuentos superiores a los ‘normalmente’ obtenidos en su joyería habitual. Como decíamos, Internet acerca el producto al consumidor y permite ofrecerlo (sin que el vendedor lo halla comprado) sobre un mercado potencial de millones de consumidores sin apenas publicidad. Un ejemplo de este comercio en Internet en la Web americana Ashford (http://www.ashford.com/) donde se ofrecen relojes de 68 firmas diferentes que pueden adquirirse fácilmente. El precio será similar o incluso mas alto que en España ya que el dólar americano está muy alto. Existen una docena de sitios Web de comercio importantes en la Red (destacamos también Watchbuys – http://www.watchbuys.com) pero no vamos a insistir mas en este tema tan delicado y que se aparta del objetivo de este artículo.

Uno de los puntos más oscuros de la Red, como Ud. seguro ha oído hablar, es la seguridad. Existen múltiples sistemas que supuestamente garantizan que la información que circula en la Red solo es ‘vista’ por los interesados pero esto es solo lo que seria deseable. La realidad es que todavía hay ciertas lagunas: cuidado a la hora de realizar una compra con tarjeta de crédito. Debe comprobar primero que la Web’s donde realiza la operación es ‘segura’. Esto se lo indicará su navegador (Explorer o Netscape) aunque no en todas las ocasiones.

A nivel de grupos podemos indicar que el mas avanzado en la Red, el pionero en mostrar sus productos, es el grupo Swatch. Este grupo hace años que dispone de sitios de buen contenido para sus firmas más importantes. Por el contrario el grupo Richemont acaba de empezar y hasta el momento solo dispone de sitio propios para sus firmas más importantes como Cartier,

Son de destacar un numero reducido de paginas Web por su calidad, diseño, y contenido pero también por aspectos tan importantes (inherentes al medio que nos ocupa) como la rapidez y la actualización de la información:

Audemars-Piguet – http://www.audemarspiguet.com/es/

Una de los sitios más completos, rápidos y de más cómoda navegación. Dispone de una amplia información (además de las colecciones) histórica, gráfica, técnica y de actualidad (salón S.I.H.H.). Una vez más esta gran firma destaca de entre las demás por su buen hacer.

Patek Philippe – http://www.patek.com

Elegante, sobria y concisa definen este sitio Web para una gran firma, numero uno en casi todo. Esta firma siempre se ha mostrado a favor de la utilización de toda la tecnología disponible en cada momento pero respetando las normas básicas del saber hacer de sus maestros relojeros para perpetuar su gran tradición. Ingles.

IWC – http://www.iwc.ch

Después de varios años IWC acaba de presentar un nuevo diseño para una Web dinámica y bien estructurada. Con áreas bien definidas según los derechos de uso otorgados para que el distribuidor de la firma pueda consultar información ‘sensible’.

Baume et Mercier – http://www.baume-et-mercier.com/

Esta vez el grupo Richemont se ha preocupado en ofrecer una Web bien hecha para una de sus firmas más importantes en el sector de gama media-alta. Ingles – Francés – Italiano. 

Swatch – http://www.swatch.com/

De diseño atractivo y vivo esta Web destaca por su tecnología multimedia y por su completa información. Pero también debemos resaltar su tienda on-line pionera en su sector. Ingles.

Parmigiani – http://www.parmigiani.ch/

Avanzada pero elegante esta Web dispone de las últimas técnicas en presentación de la información. Muy cuidada estéticamente y de gran calidad gráfica. Ingles.

Tag Heuer –  http://www.tagheuer.com/

Dinámica y de gran calidad gráfica (sin detrimento de la velocidad) esta Web es muy agradable de manejo y ofrece toda la información bien estructurada. En seis idiomas, entre ellos el español.

Breitling –  http://www.breitling.com/

Una delicia para los amantes del reloj deportivo y sobretodo de la aviación, con la que la firma ha estado siempre tan vinculada. Una buena Web con amplia información de eventos y, como no, de oferta productos. Ingles.

Corum –  http://www.corum.com/

Hemos visto una Web totalmente reformada reflejo de los cambios introducidos por el nuevo dueño de la firma el Sr. Severin Wunderman. Aunque un poco lenta es de destacar la simbiosis entre su diseño y las nuevas colecciones de la firma. Ingles.

Girard-Perregaux –  http://www.girard-perregaux.ch/

Una de las firmas más antiguas presenta una moderna Web poco extensa pero  de contenido y estética muy cuidada. Una bella  vitrina que hará las delicias de los amantes de la alta relojería. Ingles – Francés.

Por último, para facilitarle un poco la ardua tarea de la búsqueda de información en la Red, le presentamos una pequeña pero muy seleccionada relación de direcciones muy interesantes:

Divulgación:

http://www.horology.com

Sin duda la Web con la mayor recopilación de links de la Red para el mundo de la relojería. No dude en visitarla. Ingles.

http://www.timezone.com/

Aquí podrá encontrar un poco de todo pero lo más importante son sus grupos de discusión FAQ y sus Forum. Dispone también de un glosario de términos con animaciones que facilita mucho su comprensión. Ingles.

http://www.equationoftime.com

Otra importante Web con secciones muy interesantes como los Forum de diferentes temas especializados. Ingles.

http://www.uhrentechnik.de/

Hasta el momento, posiblemente la mejor Web en cuanto a técnica relojera. La lastima es que esta disponible solamente en alemán. Al respecto les hemos consultado y nos han contestado que todavía no esta prevista su traducción al ingles. Alemán.

http://www.jsh.ch/books/books.htm

Es esta dirección encontrará todos los libros publicados por Ediciones Scriptar, editorial especializada en temas de relojería. Lo que no encuentre aquí deberá buscarlo en  http://www.amazon.com.

Asociaciones:

http://www.centredoc.ch/ssc/

Societe Suisse de Chronometrie. Con sede en la emblemática ciudad suiza de Neuchâtel esta asociación agrupa a relojeros, ingenieros y técnicos de la industria relojero y tiene como objetivo divulgar y promover las ultimas técnicas del sector. Muy recomendable por su rigor científico pero deberá hacerse miembro para recibir sus boletines (le costará 60 francos suizos).

Ingles – Francés.

http://www.awi-net.org/

American Watchmakers-Clockmakers Institute. Esta asociación es la más importante en EE.UU. y constituye un importante referente de lo que se hace y divulga en el mercado americano. Los miembros disponen de un teléfono gratuito de consultas y descuentos en la compra de libros y videos. Ingles.

http://www.bhi.co.uk/

British Horological Institute. Como la anterior pero en Inglaterra, esta asociación está quizás mas orientada a la formación. Sus artículos técnicos son realmente buenos aunque para su total comprensión precisan de ciertos conocimientos de base. Ingles.

http://www.aihh.com

Association Interprofessionnelle de la Haute Horlogerie. Asociacion que agrupa a una selección de importantes minoristas en todo el mundo y que tiene como miembros a ocho prestigiosas firmas. Ingles – Francés – Alemán – Español – Portugués.

http://www.swatch.com

Esta es la Web del poderoso grupo Swatch, actual numero uno mundial en el sector de la relojería que representa dentro del grupo el 76% del total de la facturación. Ingles. 

http://www.richemont.com

Richemont Luxury Group. Aunque inferior en numero de firmas respecto de Swatch, el grupo Richemont agrupa actualmente a las más prestigiosas firmas relojeras de lujo. Con sus recientes adquisiciones (A.Lange&Shöne, Jaeger-LeCoultre y IWC) el grupo alcanza una posición envidiable en el panorama relojero mundial. 

http://www.lvmh.com

LVMH Louis Vuitton Moët Hennessy. Como ya sabrá este es uno de los grandes grupos del lujo en el mundo con una cuota de mercado en el sector de la relojería del 6%. 

http://www.antiquorum.com y http://www.sothebys.com

Casas de subastas en las que podremos admirar valiosas piezas relacionadas en lotes y muy bien documentadas. Ingles.

Internet:

http://www.cmpress.com.ar/informes/diccionario_de_internet.htm

Como se habrá dado cuenta el tema que hemos tratado en esta ocasión es amplio y complejo por lo que esperamos haberle podido ofrecer una visión, que aunque no exahustiva, si le dará suficiente cobertura para iniciarse en este apasionante mundo de la ‘navegación’ por Internet.

 

José Luis Alvira

Julio de 2001

Publicado en Relojes&Esitlográfica en Agosto-2001

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

La longitud: un homenaje a John Harrison

Historia y técnica del mayor reto científico de siglo XVIII.

Quizás sea exagerado aseverar que el verdadero comienzo de la relojería de precisión tuvo lugar en Inglaterra pero lo que si es cierto es que este país realizó un autentico esfuerzo tanto intelectual como económico para resolver el problema del calculo de la longitud, que a su vez, y sin saberlo de antemano, haría revolucionar la técnica relojera de la época y marcaría profundamente el destino de las grandes potencias por el control del mar en sus viajes a las Indias.

Este trabajo pretende también rendir homenaje a un hombre concienzudo, tenaz y perfeccionista que se dejo la vida en la construcción de 5 maquinas del tiempo (o cronómetros marinos) de tal perfección que nadie jamás ha podido igualar (en las mismas condiciones). Les relataremos una bonita historia que tiene como protagonista a un genio solitario que empleó toda su vida en pro de la ciencia relojera.

Muchas veces ignorado por su falta de formación académica, John Harrison ha sido como el gran hombre a la sombra de los grandes y famosos relojeros de la historia. Pero vamos a dar paso ya al relato de una historia que espero les resulte amena y comprensible.

Haremos un poco de memoria explicando que la localización terrestre se realiza bajo dos puntos: la latitud y la longitud. Las líneas de latitud, los paralelos, se mantienen paralelas desde el ecuador a los polos como una serie de anillos concéntricos. La longitud, o meridianos de longitud, funcionan al revés, se curvan desde el polo sur y viceversa, formando círculos del mismo tamaño.

Estas líneas imaginarias ya fueron utilizadas en el primer atlas mundial que confeccionó Tolomeo hacia el año 150 DC aunque se conoce su definición desde mucho antes.  Fue Tolomeo quien definió que el meridiano principal o longitud cero debía pasar por las islas Afortunadas (en la actualidad Canarias y Madeira). Se trataba de una decisión ‘personal’ ya que no había ninguna razón para escoger o rechazar esa posición. Mas tarde otros cartógrafos por razones ‘políticas’ lo trasladaron hasta las islas Azores, Cabo Verde, Roma, Copenhague, etc. hasta que finalmente quedó fijado en Londres.

Como quizás ya sabrán la latitud se puede calcular fácilmente mediante la duración del día, la altitud del sol o la observación de las estrellas.

Los vikingos, que eran buenos y experimentados navegantes, solo se podían guiar por la latitud y debían volver a latitudes conocidas si sufrían temporales o se perdían por algún otro motivo.

Nuestro mas famoso navegante, Cristóbal Colon, siguió recto su camino para atravesar el Atlántico porque ‘navegó por el paralelo’ y probablemente, como nos recuerdan los historiadores, habría llegado a las Indias si no se hubieran interpuesto las Américas. Ya en 1604 el rey Felipe III de España ofreció 10.000 ducados al que resolviese el problema.

Cualquiera que viviera en el siglo XVIII y se relacionara con el mar sabía que el problema de la longitud era un dilema científico capital. “Al no poder medir la longitud, los navíos se perdían en el mar cuando perdían de vista la costa. De su solución dependían millares de vidas humanas y la creciente fortuna de las naciones.” 

El problema del cálculo de la longitud en el mar radica en que es necesario conocer la hora local exacta y la hora del puerto base de referencia (cualquier otro lugar de longitud conocida). Estos dos tiempos reales permiten al navegante convertir la diferencia horaria en separación geográfica.

En la actualidad nos parecería una soberana tontería resolver el problema pero en la época el problema supuso el gran desafió científico del momento. Partiendo de la base de que los únicos relojes disponibles y más fiables eran los de péndulo podemos imaginar la dificultad para mantenerlos en funcionamiento en el puente de un barco bamboleante y mucho menos mantenerlos con la exactitud necesaria para calcular las diferencias entre la hora local y la de referencia. 

Los relojes de la época se adelantaban con el frió y se atrasaban con el calor. Cualquier variación de temperatura afectaba al normal funcionamiento de unas maquinarias no preparadas al efecto lo cual producía consecuencias desastrosas.

Pero no por ello dejaron de navegar Vasco de Gama o Fernando de Magallanes con lo único de que disponían: mapas imperfectos y brújulas.

Cuando la navegación dejó de ser de cabotaje (cercana a la costa), las flotas crecieron y se comenzó a comerciar con las Indias, la riqueza de las naciones comenzó a flotar sobre los océanos.

El 22 de octubre de 1707 en las islas Scilly, cerca del extremo sur occidental de Inglaterra, encallaron cuatro buques de guerra británicos que regresaban a su país, perdiendo la vida casi dos mil hombres. Después de doce días de niebla los marinos descubrieron horrorizados que se habían equivocado al calcular la longitud. El almirante sir Clowdisley Shovell fue uno de los pocos supervivientes del desastre y logró llegar a la orilla donde por desgracia fue asesinado por una joven que se enamoro del anillo de esmeraldas que llevaba. Pero la historia tiene una parte que nos interesa más. Poco antes del fatal desenlace, y cuando ya no podía aguantar mas, un marinero hizo saber a Shovell que según sus propios cálculos el peligro de encallar en las islas era inminente. El marinero fue ahorcado de inmediato por insubordinación.

El problema pasó a ser considerado prioritario y tanto Jorge III de Inglaterra como Luis XIV de Francia jugaron un importante papel en la historia de la longitud.

Casi cien años antes, a comienzos del siglo XVII cuando se le consulto al genial Galileo Galilei éste ya recomendó la creación de un reloj exacto para el mar. En 1610, fue una de las primeras personas en enfocar un telescopio hacia el cielo descubriendo las montañas de la Luna, las fases de Venus, un anillo en Saturno y cuatro satélites que describen su orbita alrededor de Júpiter. Aunque Galileo no era marino conocía perfectamente el problema de la longitud. Observando los satélites de Júpiter se dio cuenta de que sus eclipses eran perfectamente predecibles y que por tanto podían servir para poner en hora un reloj. Después de mucho esfuerzo para convencer a la comunidad de astrónomos colegas el método de Galileo solo fue adoptado a partir de 1650 pero solo para tierra firme.

En 1666 bajo el reinado de Louis XIV se fundó la ‘Académie Royale des Sciences’ francesa y mas tarde el observatorio astronómico en Paris. Algo parecido ocurrió en Inglaterra con el rey Carlos II y el flamante Real Observatorio de Greenwich en 1675, siendo su primer director el astrónomo John Flamsteed.

Los holandeses, que en esa época tenían enormes intereses comerciales con el extremo oriente, se dispusieron a resolverlo el problema como fuera. Bajo la línea marcada por Galileo toda una legión de astrónomos se puso a trabajar. Precisamente a Galilei se le atribuye la invención del reloj de péndulo aunque no llegara a construirlo. En su lugar fue Huygens quien lo hizo en 1656 y dos años más tarde publicó un tratado sobre sus principios titulado ‘Horologium Oscillatorium’. Como podrán ustedes deducir un reloj de péndulo no sirve en un barco si se le aplican profundas adaptaciones.

Sus relojes mas modernos a pesar de la incorporación de su nueva invención: el muelle espiral del volante (decisivo para los nuevos sistemas de regulación modernos) que patentó en 1675, no demostraron la suficiente fiabilidad y exactitud en las duras condiciones de un barco. Su colega Robert Hooke le acusó de robarle la idea de la espiral del volante. El conflicto nunca llegó a resolverse pero lo que se podemos asegurar es que ninguno de los dos llegó a fabricar un autentico reloj marino.

La presión ejercida por comerciantes y marinos para que el gobierno tomara cartas en el asunto de la longitud llego al palacio de Westminster en mayo de 1714. Se formó una comisión parlamentaria que a su vez solicitó un informe pericial al por entonces ilustre anciano Isaac Newton y a su colega y amigo Edmond Halley.

La comisión promulgó bajo el mandato de la reina Ana el Decreto de la Longitud el 8 de julio de 1714. Se establecieron tres premios. El primero recompensaba con una remuneración de 20.000 libras (el equivalente actual a varios millones de euros) al método que determinase la longitud con un error no superior a medio grado (unos 53 Km. de distancia). 15.000 libras esterlinas para el método con un error no superior a dos tercios de grado y un tercer premio de 10.000 libras para un error no superior a un grado.

Además el Consejo podía otorgar premios suplementarios a modo de incentivo para los inventores sin recursos económicos (hasta su disolución en 1828 el Consejo desembolsó mas de 100.000 libras esterlinas).

Se presentaron ingentes cantidades de presuntas soluciones al problema de la longitud y el consejo se vio desbordado tanto por intrigantes como por personas bienintencionadas.

Una de la propuestas mas razonables vino de la mano de Jeremy Thacker, de Beverly, Inglaterra. Ideó un reloj instalado en una cámara de vacío parcial y montado sobre un sistema de balancines; lo llamó ‘cronómetro’. Al parecer Thacker fue el primero en acuñar el término ‘cronómetro’ (otros términos para otros tantos inventos fueron: fonómetros, pirómetros, selenómetros y otros ‘metros’).

Pero la temperatura ambiental actuaba como vapuleador sobre la marcha regular del reloj de Thacker. Él mismo reconoció que en las mejores condiciones ideales el cronómetro cometía -de vez en cuando- un error de hasta seis segundos al día cuando el limite era de tres segundos para la obtención del premio del Consejo.

Newton se impacientaba y al mismo tiempo veía con claridad que la única esperanza para el problema de la longitud se encontraba en los astros. El mundo seguía esperando a que el astrónomo Flamsteed completase el estudio de los astros. Meticuloso hasta la exageración, llevaba más de cuarenta años de trabajo y aun no había dado a conocer los datos obtenidos.

En 1727 muere Newton sin conocer al ganador del generoso premio de la longitud: un genial carpintero ingles, convertido a relojero autodidacta, llamado John Harrison.

Harrison nace en el seno de una humilde familia en 1693 en el condado de Yorkshire (Inglaterra). Harrison, el mayor de cinco hermanos, empezó como carpintero y pasó los primeros treinta años de su vida en el anonimato. Se convirtió en un magnifico artesano junto a su padre y además se inicio muy pronto en la música. Como anécdota curiosa pero profundamente clarificadora del talento de Harrison les podemos relatar que hacia 1712 (Harrison tenía entonces 19 años) un sacerdote de la parroquia en la que Harrison ejercía de director del coro le prestó un libro de gran valor, una copia manuscrita de un ciclo de conferencias sobre filosofía de la naturaleza dictadas por el matemático Nicholas Saunderson (ahora podríamos clasificarlo como un tratado de física). Debemos añadir que en la época saber leer y escribir perfectamente no era algo nada habitual. Harrison estudió la obra y confeccionó su propio ejemplar con anotaciones y diagramas con el fin de comprender mejor las leyes del movimiento allí descritas.

Sin que se sepa como comenzó ni porqué -quizás la obra de Saunderson-, Harrison terminó su primer péndulo en 1713 sin ninguna experiencia como aprendiz de relojero. Este primer reloj todavía se puede contemplar en una vitrina del museo del Excelentísimo Gremio de Relojeros en Guildhall, Londres. Este reloj es único en su género porque está construido casi en su totalidad en madera. Las ruedas dentadas son de roble, los ejes de boj y algunas pequeñas piezas de cobre y acero. Harrison construyó otros dos relojes de madera casi idénticos entre 1715 y 1717 empleando la misma técnica que en el primero.

Harrison se casó por primera vez en 1718 con Elizabeth Barrel y tuvieron un hijo al que llamaron John. Cuando éste tenía seis años murió su madre. Meses mas tarde Harrison encontró otra esposa, diez años menor que el, Elizabeth Scout, con la que se caso en 1726. Tuvieron dos hijos, William y Elizabeth. El hijo de su primer matrimonio, John, murió a los dieciocho años (desconocemos la causa).

También se desconoce cuándo se enteró Harrison del premio de la Longitud. Cuando en 1720 ya había logrado cierta fama como relojero sir Charles Pelma le encargó la construcción de un reloj de torre para sus nuevas caballerizas de su casa de Brocklesby Park. Este reloj construido en dos años lleva funcionando, casi ininterrumpidamente, casi doscientos ochenta años.

Harrison explotó su absoluto dominio del empleo de la madera y su maestría como artesano para construir un reloj que no precisaba lubricación (algo inaudito en la época)  y que combinaba diferentes maderas ‘nobles’ con el latón.

Los pedidos aumentaban y Harrison se asoció con su hermano James y poco después diseñaron péndulos con tiras de latón y acero para contrarrestar el efecto de la temperatura. Estas varillas bi-metálicas eran capaces de proporcionar un casi completo ‘aislamiento térmico’ al nuevo sistema de regulación basado en el escape llamado de ‘saltamontes’. Los nuevos péndulos de Harrison fueron sometidos a pruebas de precisión siguiendo los movimientos de las estrellas (era la única forma de hacerlo en la época) y estos nunca cometieron un error superior a un segundo durante un mes entero. Por el contrario los mejores relojes de bolsillo que se fabricaban por entonces se retrasaban aproximadamente un minuto al día. 

Esta exactitud sin precedentes la habían conseguido unos ‘patanes’ que trabajaban por su cuenta y que no tenían ningún tipo de formación académica en la materia. Este fue el pensamiento de muchos de sus ‘colegas’ celebres relojeros como Thomas Tompion o George Graham que disponían de todos los medios a su alcance y de mecánicos con experiencia para hacer el trabajo duro. Este ultimo, Graham fue el inventor, en 1720, del escape de cilindro utilizado prácticamente hasta 1950 y sucesor del escape ‘a rueda de encuentro’ o también llamado ‘a verga’.

Pronto Harrison comprendió que a pesar de todo, sus péndulos no servían en el mar y que por ello debía concebir un nuevo mecanismo si quería optar al premio del Consejo. Tras cuatro años de estudio, estamos ya en 1730, Harrison decide viajar a Londres para presentar su proyecto ante el Consejo de la Longitud. Cuando llegó a Londres no encontró el Consejo porque no tenia sede oficial e incluso sus miembros nunca se habían reunido desde 1714 por falta de proyectos suficientemente interesantes y viables. Sin embargo, Harrison sabia que el astrónomo Edmond Halley era uno de sus miembros y por ello se dirigió al Real Observatorio de Greenwich del que era su segundo director. Aunque reticente Harrison le presentó su proyecto y Halley muy sorprendido le recomendó que fuera a ver a George Graham por entonces conocido fabricante de relojes.

Harrison acudió a ver a Graham y después de charlar durante todo el día se despidieron como auténticos colegas. El carpintero de pueblo se había colocado a la misma altura que uno de los más importantes relojeros del momento. Graham facilitó a Harrison un generoso préstamo con unas excepcionales condiciones para que pudiera realizar su proyecto.

Fueron necesarios cinco años de arduo trabajo para la construcción del primer reloj marino que se conoce con el nombre de H-1. Su hermano James le ayudó pero sorprendentemente ninguno de los dos firmó un artefacto que, colocado en el interior de una caja acristalada de 122 cm. de lado, pesaba 34 kilos. Fabricado en bronce sus engranajes funcionaban con ruedas dentadas de madera como sus anteriores relojes.

Un ingenio mecánico absolutamente novedoso que fue probado en el río Humber para poco después llevarlo a Londres en 1735 y entregárselo a George Graham tal y como había prometido Harrison. Graham mostró el reloj marino no al Consejo de la Longitud sino a la Royal Society para después convocar al Consejo. Este se reunió -por primera vez en 23 años- para examinar el prodigioso artefacto. Ante el Consejo Harrison debia exigir un viaje a las Indias para demostrar que merecía el premio pero en su comparecencia Harrison se limito a resaltar los ‘puntos débiles’ del H-1. De hecho fue la única persona allí presente que criticó el reloj marino.

Harrison solicitó 500 libras esterlinas para poder construir un segundo reloj mas pequeño, ligero y mas perfecto. Tozudo perfeccionista, Harrison perdió la primera oportunidad de conseguir el merecido premio y se puso inmediatamente a trabajar en su nuevo reloj, el H-2. Cuando lo hubo acabado Harrison repitió la misma actitud que ante el H-1. Pidió mas dinero para continuar trabajando y no considerando adecuada su prueba en un largo viaje. Sin embargo, fue puesto a prueba por la Royal Society con un resultado extraordinario.

Harrison tiene ya 48 años y reside en Londres. Vuelve a encerrarse en su taller y no se supo nada de el durante 19 largos años excepto para pedir aplazamientos y dinero al Consejo. Su, por entonces, amigo Graham y otros importantes miembros de la Royal Society le admiraban tanto que le propusieron formar parte de la sociedad. Harrison declinó la invitación pero pidió que aceptaran en su lugar a su hijo William; este fue admitido en 1765.

Entre tanto relojeros de la talla de Pierre Le Roy, visitaba Londres para conocer y admirar el H-1 calificándolo de: “artefacto sumamente ingenioso”. También el relojero suizo Berthoud, rival de Le Roy, opinaba en parecidos parecidos.

En 1757 los talleres de la firma finalizaron el H-3 que se componía de 753 piezas perfectamente ensambladas formando un reloj del que esta vez no se lamentaron los Harrison. Pesaba poco más de 20 kilos y en lugar de los volantes de rejilla de los dos primeros relojes este lleva dos volantes circulares grandes, montados uno sobre otro, unidos por tiras metálicas y controlados por un solo muelle espiral.

Dos años más tarde Harrison acabó el reloj que al fin obtuvo el premio de la longitud, el H-4. Era un reloj radicalmente distinto de los anteriores ya que aunque grande para reloj de bolsillo, con un diámetro de 127 Mm. es diminuto para reloj marino y solo pesaba 1,3 Kg. En el verano de 1760 el reloj fue presentado al Consejo quien decidió poner a prueba el H-3 y el H-4 juntos en la misma travesía. Finalmente el H-3 fue retirado y solamente el H-4 fue embarcado en un viaje que realizó la travesía del Atlántico. Después de 81 días de navegación el H-4 solo había atrasado 5 segundos. A pesar de ello la presión ‘politica’ de los astrónomos del Consejo, partidarios de una solución astronómica al problema, hizo que se dictaminara en un informa final de 1762 que los experimentos realizados no habían sido suficientes para determinar la longitud en el mar. Harrison solo recibió 1500 libras a modo de reconocimiento a su trabajo.

Tras nuevas pruebas con resultado satisfactorio, en el otoño de 1764, el Consejo decidió entregarle 10.000 libras (la mitad del premio) a condición de que entregase todos los relojes y les revelase la magnifica maquinaria del H-4. Si quería el resto del premio Harrison debía supervisar la construcción de dos copias del H-4. Aunque reticente Harrison acabó aceptando la oferta y en agosto de 1765 llegaron a su casa un grupo de expertos entre los que se encontraban los relojeros Thomas Mudge (célebre por la invención del escape de ancora), William Mathews y Larcum Kendall. Durante los seis días siguientes Harrison desmontó el reloj pieza a pieza, explicó su funcionamiento y contestó a todas las preguntas que le formulaban.

El H-4 utilizaba una variante del escape ‘a rueda de encuentro’ y a pesar de la incorporación de la fusée el mecanismo era capaz de ser remontado sin perder la marcha ya que el barrilete que lleva la cadena es independientemente del que contiene el resorte principal. Se lograba una autonomía de 30 horas. Esta obra maestra de Harrison disponía de multitud de detalles absolutamente inéditos entonces. Un ejemplo: para compensar las variaciones térmicas Harrison diseñó una lamina bi-metálica, de latón y acero, conectadas con la espiral de un volante de acero pulido que mide nada menos que 55,9mm. de diámetro. De esta forma las variaciones de temperatura actuaban directamente con la espiral que a su vez lo hace sobre la marcha del reloj. Sin compensación el reloj retarda alrededor de 10 segundos por día para un incremento de un grado de temperatura. El sistema de Harrison lo hacia invariable.

Pero el secreto mejor guardado y todavía sin desvelar es como Harrison pudo reglar este reloj. En ausencia de instrumentos de control Harrison solo podía contar con sus reguladores en madera y la observación de los astros. Ausente de raqueta de regulación, solo podemos imaginar la gran complejidad técnica y paciencia necesarias para el ajuste del mecanismo.

Con su mitad del premio Harrison comenzó la construcción de su H-5 que duró tres años. Cansados de las penurias de su padre con el Consejo, William escribió al rey Jorge III suplicándole que pusiera fin a tanto desatino. El rey ordenó realizar las pruebas de precisión para el H-5 y por fin los Harrison recibieron otras 8.750 libras del Consejo.

El relojero Kendall, rival de Harrison, creó una copia del H-4, el K-1, pero tardó dos años con plena dedicación. Fue realmente un magnifico reloj al que James Cook elogiaría con estas palabras: “No haría justicia a los señores Harrison y Kendall si no reconociese que hemos recibido gran ayuda de este reloj tan útil y valioso”.

Un amargo 24 de de marzo de 1776, muere John Harrison, a los ochenta y tres años de edad, creando un enorme vacío en el seno de la elite relojera mundial.

En Paris los famosos relojeros Pierre Le Roy y Ferdinand Berthoud perfeccionaban sus relojes marinos pero al igual que los de Harrison eran relojes demasiados complejos y caros para producirlos con rapidez (por no decir en serie).

Mientras tanto, un marino podía adquirir un buen sextante y las tablas de la distancia lunar por unas 20 libras. Era necesario construir relojes marinos, no solo fiables y exactos, sino tan bien asequibles para cualquier capitán de buque mercante.  

Kendall, Mudge y también Harrison solo fueron capaces de construir unos pocos relojes marinos en toda su vida. El relojero, también ingles, John Arnold, realizó varios centenares y de alta calidad. Su secreto radicaba en que Arnold distribuía el trabajo entre sus artesanos y el solo se encarga de las partes meticulosas como la regulación. Por entonces el competidor de Arnold era el relojero Earnshaw e incluso se disputaron la autoría del escape con fiador de muelle pero este último era un mal comerciante y es más de una ocasión paso por verdaderos apuros económicos. Pero en 1805 cambio la  suerte de Earnshaw: el Consejo de la Longitud declaró que sus cronómetros funcionan mejor que todos los que se habían probado hasta entonces en el Real Observatorio. En efecto, estos relojes eran muy fiables y mas baratos -se podían comprar por unas 65 libras- que los de Arnold (por entonces asociado con su hijo John Roger, formando la firma Arnold & Son). Pero no menospreciemos las virtudes de John Arnold. En 1779 causó sensación con un cronómetro de bolsillo llamado número 36, que alcanzó una desviación media de marcha de solo tres segundos diarios.

Poco a poco y gracias sobre todo a la gran producción de cronómetros de Arnold el censo de estos paso de uno en 1737 hasta los cinco mil en 1815.

Como hemos dicho al comienzo, este trabajo pretende sobre todo servir de homenaje a un relojero meticuloso y perfeccionista que se adelantó a su tiempo creando unos artefactos capaces de medir el tiempo con una exactitud extraordinaria en  condiciones adversas.

Harrison fue el único relojero que dedico por entero su vida tanto personal como profesional a la búsqueda de una solución seria al problema de la longitud.

 

Bibliografía

- “Longitud” de Dava Sobel

- “The principles of Mr. Harrison’s Time-Keeper” (1767).

 

Autor: José Luis Alvira,  Septiembre de 2002

Actualizado (por revisar)  Febrero 2006

Publicado en Relojes&Estilográficas en Noviembre-2002

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Tributo a la belleza

Casi tan antiguas como el conocimiento humano, las joyas siempre han formado parte de nuestra vida y culturas.

En todas las civilizaciones, de una forma u otra las joyas han formado parte de nuestra cultura, ya sea como adorno, rango oficial, signo de posición social o símbolo de creencia religiosa.

Se han utilizado todo tipo de materiales, pero los que nos sirven de referencia en la actualidad son los metales nobles como el platino, oro y plata, la gran variedad de piedras preciosas y semi-preciosas, perlas, esmaltes, etc.

Al margen de los criterios científicos, a estas piedras se les atribuyen propiedades extraordinarias. Un ejemplo: la amatista ayuda a establecer paz y armonía, el granate se conoce como la piedra del deseo y la pasión, la esmeralda se utiliza para atraer el dinero, etc.

Pero si debemos destacar una de entre ellas esta es el diamante. Carbono, simplemente carbono puro compone esta gema que tiene un índice de 10 en la escala de dureza de Mohs (de 1 a 10). Su alta refracción lumínica crea una falsa percepción de brillo que tanto apreciamos. En función de sus diferentes tallas podemos lugar otros tantos efectos de ‘brillo’ aunque la mas utilizada es la talla ‘brillante’, de forma ‘redondeada’, con 57/58 facetas.

Las características que determinan la calidad y por tanto el valor final del diamante obtenido son el peso, la pureza, el color y la talla. Por su denominación en ingles estas cuatro características se conocen como las ‘4 Cs’: ‘Carat / Quilate’ para el peso, ‘Clarity’ pureza, ‘Colour’ color y ‘Cut‘ para la talla.

El quilate métrico es la unidad de peso específica para las gemas y equivale a 200mg. Su pureza se basa en un único principio: que su composición química sea exclusivamente carbono cristalizado. El diamante suele carecer de grandes defectos internos pero con una lupa de 10 aumentos (y un experto detrás de ella) se puede apreciar el número de inclusiones internas y externas para su clasificación en una tabla de diez categorías.

Aunque normalmente es incoloro, el diamante también debe clasificarse por su grado de pureza incolora ya que suelen aparecer matices amarillentos o marrones por la presencia de impurezas. Es muy apreciado el diamante puro incoloro pero también los llamados ‘diamantes fantasía’ en colores intensos como el verde, amarillo, azul o rosa que pueden alcanzar precios mucho mas altos.

El diamante más grande encontrado hasta el momento, bautizado como Cullinan, pesaba en bruto (sin tallar) 3.106 quilates, es decir 680 gramos, y fue localizado en la mina Premier en Sudáfrica en 1905. Fue regalado al Rey Eduardo VII de Inglaterra en 1907 por su 66 cumpleaños. A pesar de su absoluta pureza, el diamante tenía una mancha negra y por ello fue cortado. Las nueve gemas principales forman parte de la Corona de Inglaterra.

Pero las gemas sin los metales nobles (también llamados ‘preciosos’) no servirían de mucho. A estos metales (solos o combinados) se les da forma para crear las joyas y también (en gran parte de los casos) se utilizan para engarzar las gemas y de alguna forma ‘vestirlas’.

Tenemos como metales nobles los que son químicamente muy poco activos frente a la corrosión atmosférica. Los más conocidos y utilizados en joyería son el oro, platino y plata pero también son metales nobles el cobre (utilizado para la creación de joyas en la edad media), mercurio, iridio, rodio y el paladio.

Sin duda el oro es el más utilizado por su color amarillo metálico único (y su combinación con otros metales para crear el oro rosa, rojo, etc.) pero los fabricante siempre están sujetos a las tendencias que la moda les marca.

Además de los metales nobles y las gemas existen un a gran variedad de técnicas para la creación de objetos bellos y joyas. El esmaltado es una de ellas y consiste en la aplicación de una pasta vítrea (mezcla de sílice, sosa o potasio y plomo) que se funde por acción del calor para recubrir todo tipo de objetos. La técnica del esmaltado se utiliza desde el siglo XIII A.C. por la cultura micénica y de Creta.

También son utilizados muchos otros materiales (naturales) para la creación de joyas como las perlas, nácar, coral, el ámbar, huesos, etc.

El valor intrínseco de una joya por supuesto radica fundamentalmente en el material empleado en su creación, pero también debemos considerar su diseño y fabricación.

No es lo mismo un diseño exclusivo que uno de serie, y de la misma forma debemos valorar la fabricación artesanal. Estos parámetros harán que su valor final aumente especialmente.

En la mayor parte de los casos la joya sigue los criterios de la moda para crear un tandem perfecto como complemento de esta. Su diseño y materiales empleados son fundamentales a la hora de combinarla en un determinado entorno o atuendo.

En definitiva, cada cultura valora la joya de una forma diferente pero todas coinciden en su alto valor simbólico y su singular belleza.

 

José Luis Alvira

Noviembre de 2004

Novedades Ferias 2004

Intensa, muy intensa. Esta nueva edición de la Feria Internacional de Relojería y Joyería de Basilea, ya conocida como Baselworld, se ha caracterizado sobretodo por una gran afluencia de profesionales del sector que han acudido a la cita más importante del año. Nada menos que un 38% más de visitantes respecto del año pasado. Sobre una superficie neta de 112.000 m2 han presentados sus colecciones más de 2100 expositores de 44 países.

Más de 2000 periodistas acreditados para cubrir este fenomenal evento que se celebró del 15 al 22 de abril pasados.

Aunque no es la única feria, si es la más importante del sector. Como ustedes ya sabrán también se celebra casi de forma simultanea el Salón Internacional de la Alta Relojería (S.I.H.H.) de Ginebra, en el que se reúnen un reducido numero de firmas de relojería, casi todas pertenecientes al grupo Vêndome.

De forma independiente otras firmas como Franck Muller, Bulgari, F.P. Journe, Bovet o Antoine Preziuso organizan sus propios salones privados en sus mismas dependencias o en salas al efecto. 

Intentaremos ofrecerles una visión tan general como nos sea posible para abarcar todo lo acontecido durante este mes de abril en Suiza.

Pero volviendo a la feria de Basel les podemos asegurar que hemos podido respirar, casi desde el primer día, una cierta euforia contenida. Parece que la situación está cambiando después de los acontecimientos que tanto afectaron al normal desarrollo de la feria del año pasado, no podemos olvidar el conflicto de Irak y la epidemia vírica procedente de China.

Aunque en esta edición no hemos encontrado demasiadas novedades destacables, si que hemos notado un gran esfuerzo por crear productos novedosos. Muy pocos lo consiguen y esta es nuestra particular percepción:

 

Greubel Forsey

De la colaboración de dos grandes relojeros, Robert Greubel y Stephen Forsey nace esta firma de relojería que nos ha presentado un reloj “Doble Tourbillon 30º” con el amparo de la A.H.C.I. (Academia Relojera de Creadores Independientes).

Con esta denominación pudimos apreciar un reloj de pulsera con un movimiento de 36.4mm. y 9.65mm. de espesor que albergaba en sus interior un mecanismo con regulador a tourbillon con dos jaulas móviles. En el interior de la primera jaula, de 15mm de diámetro, que gira completamente cada 4 minutos, se encuentra una segunda jaula más pequeña inclinada 30º respecto de la primera y que completa un giro en 60 segundos. Esta segunda jaula contiene un volante de inercia variable y espiral curvado Phillips. Para que se hagan una idea de la complejidad del tourbillon decirles que este comporta un total de 128 piezas que pesan tan solo 1,17 gramos.

La inclinación de 30º permite al volante oscilar permanentemente en todos los planos: la compensación de las diferencias de marcha debidas a la atracción terrestre no se limita al plano vertical.

Cuatro años de trabajo en el taller de la firma en la emblemática localidad de la Chaux-de-Fonds han sido necesarios para hacer realidad esta excepcional pieza. Con dos barriletes montados en serie se garantiza una reserva de marcha de 72 horas para este movimiento de carga manual, realizado con doble platina, e indicación de horas, minutos, segundos, revolución del tourbillon de 4 minutos y reserva de marcha.

La caja de 43.5mm. de diámetro y 15.76mm. de espesor puede ser de oro rojo, amarillo o blanco y el fondo puede apreciarse gracias al cristal zafiro.

 

De Bethune

El año pasado del dimos cuenta de la presentación de esta nueva firma de alta relojeria que nació tambian de la colaboración entre un antiguo profesor de la Escuela de Relojería de Le Locle (Suiza) y un experto en relojería. Denis Flageollet y el italiano David Zanetta crearon esta firma desde la pequeña ciudad suiza de La Chaux-Ste.Croix.

Con una amplia experiencia en la creación de grandes piezas de relojería para firmas tan importantes como Breguet, Cartier, Audemars Piguet, Van Cleef & Arpels, Boucheron o Piaget, ahora este equipo de profesionales decide emplear todo su potencial en su propia firma relojera.

El año pasado pudimos ver diferentes modelos simples y con pequeñas complicaciones pero todos ellos con un diseño clasista muy definido al más puro estilo ‘Breguet’. Con un diseño de caja muy personal, definido por unas asas pronunciadas en forma de ojiva y una redondez de líneas casi absoluta, estos modelos sobrios pero elegantes se producirán solo en series limitadas en oro y platino.

Con una colección formada ya por 12 modelos, este año añaden a ella el modelo ‘DB15′. Todo un calendario perpetuo y fases de luna con un conjunto de soluciones originales y nunca vista en la alta relojería. Con un movimiento totalmente nuevo De Bethune marca diferencias en el sector. El calibre de 30mm. dispone de un doble barrilete autorregulador que es el más plano del mundo ofreciendo una autonomía de 4 días.

El volante totalmente nuevo esta construido en titanio en su parte central y consta de 4 pesas excéntricas de alta densidad que logran aumentar considerablemente la inercia del conjunto. Al margen de las indicaciones clásicas como las horas, minutos, día de la semana, día del mes y mes del años, en la esfera llama la atención una esfera situada a las 12h. para indicar las fases de luna. Efectivamente se trata de una esfera en platino y acero azulado que gira sobre su propio eje con una precisión extrema.

El resultado externo es un reloj con una caja en oro rosa o blanco de 43mm. de diámetro y un espesor de 13mm. Elegante y sobrio este impecable modelo representa todo lo mejor de la alta relojería.

  

Thomas Prescher

El año pasado les presentábamos a un casi desconocido relojero alemán, candidato a la A.H.C.I., que con tan solo 36 años se había convertido en todo un maestro de las complicaciones.

Formado en los talleres de IWC en Schaffhouse y en Gübelin, Prescher decide crear su propia empresa de restauración de relojes complicados. Desde entonces hemos seguido a este nuevo talento de la relojería contemporánea. El año pasado ya nos presentó una primicia mundial: el primer reloj de pulsera con regulador a tourbillon de dos ejes. Este tourbillon, con tan solo 18mm, gira sobre dos ejes de rotación para lograr la máxima compensación de la fuerza gravitatoria terrestre sobre la marcha del reloj.

Ahora Prescher completa su colección de reguladores a tourbillon volante con la presentación en sociedad de su última creación: el tourbillon triple eje. En un espacio de 13.6mm. se produce la rotación de este tourbillon sobre sus tres ejes. El primer y segundo eje giran en un minuto y el tercero en una hora. Han sido necesarias 327 piezas para completar un movimiento de 37mm. de diámetro y 6.46mm. de grosor (sin contar el espacio necesario para la rotación del tourbillon) para una caja de platino de 43mm. por 16.1mm de espesor.

Con esta creación Prescher se convierte en un especialista de los reguladores a tourbillon ya que dispone de ellos en sus tres variantes: simple, doble y triple eje. Toda una trilogía que, estamos seguros, le va a convertir en uno de los máximos exponentes de las complicaciones.

 

Nouvelle Horlogerie Calabrese 

Esta es la nueva denominación de la firma de relojes que ha impulsado el maestro relojero Vincent Calabrese (miembro y cofundador de la A.H.C.I.).

Cansado pero al mismo tiempo ilusionado con el nuevo proyecto, Calabrese nos hablaba de su asociación con Herbert Gautschi, que pasa a ser el gerente de la nueva sociedad, NHC S.A., con sede en la ciudad suiza de Bienne: “ha llegado el momento de dar un paso en la búsqueda de una nueva meta; después de 25 años de lucha y de trabajo quiero dar paso a una nueva generación de profesionales con los que hemos creado esta nueva sociedad para ofrecer una nueva colección para un público más amplio y con una distribución a nivel mundial.”

Efectivamente se trata de una colección completa con calibres del maestro Calabrese pero a unos precios que varían entre los 3.500.-€ y 5.500.-€ para las versiones en acero y entre los 9.000.-€ y 13.500.-€ para los modelos en oro.

La colección arranca ya con cuatro modelos: ‘Ottica’, ‘Analogica’, ‘Central Power’ y ‘Beauty Fuel’. Todos ellos modelos muy al estilo del maestro pero con una cierta incorporación de modernidad y frescura. Tanto el modelo ‘Analogica’ como el ‘Beauty Fuel’ son primicia mundial por su especial indicación de las funciones horarias.

 

F.P. Journe -Invenit et Fecit-

Al margen de la feria de Basilea, François-Paul Journe organiza su propio salón para mostrar sus novedades en sus instalaciones en el centro de Ginebra.

Apenas después de cinco años de su presentación la firma F.P. Journe se ha colocado en lo más alto de la creación relojera presentado año tras año técnicas revolucionarias e inéditas. Ahora la firma nos presenta una nueva incorporación a la colección ‘Octa’, el modelo ‘Octa Zodiaque’.

Construido sobre el fenomenal calibre Octa, de carga automática y reserva de marcha de 120 horas, este modelo ofrece la indicación del zodiaco sobre la esfera en un disco excéntrico en el que se han dibujado los 12 signos zodiacales. De este modelo solo se producirán 150 unidades.

Pero hay algo más: a partir de finales de este año, la firma producirá todos sus relojes con movimientos de oro. Se sustituye el elemento clásico, el latón, por un metal noble como el oro. Esto hace que los modelos producidos este año en latón se conviertan en piezas de coleccionista. Con una producción todavía muy limitada (unas 700 piezas por año) F.P. Journe añade más valor si cabe a una colección ya de por si muy apreciada entre los coleccionistas y expertos de todo el mundo.

Con una fenomenal progresión, la firma F.P. Journe se distribuye en los mejores 40 puntos de ventas de todo el mundo. 

 

Harry Winston – Opus 4

Una vez más la firma Harry Winston famosa por sus creaciones de alta joyería y desde hace varios años también por la relojería presenta su proyecto Opus.

Este año nos han presentado el resultado de su colaboración con el maestro de las complicaciones Christophe Claret.

Desde sus instalaciones en la emblemática ciudad de Le Locle salen cada año los mejores calibres para una buena parte de las mejores firmas relojeras. Un alto porcentaje de los reguladores a tourbillon, sonería y otras complicaciones que vemos en el marcado bajo la firma de las mas celebres marcas relojeras son suministrados por la sociedad de Christophe Claret.

Como decíamos antes, de la colaboración con Claret la firma Harry Winston nos ha presentado su Opus 4: un reloj totalmente inédito, totalmente reversible. Por su lado técnico podemos apreciar un tourbillon junto a un repetición de minutos y por su lado más romántico podemos disfrutar de una gran indicación de las fases de la luna sobre un disco en oro blanco y calendario.

Una excepcional creación acoge un movimiento de carga manual, con reserva de marcha de 53 horas, con tourbillon, sonería de horas, cuartos y minutos con timbre ‘catedral’, fases de luna y calendario.

Todo ello en una caja de 44mm. de diámetro para una producción total de 20 piezas, 18 con caja de platino y 2 piezas únicas en platino y diamantes.

 

Zannetti

Como de costumbre con cajas muy elaboradas nos llegan las novedades de la firma Zannetti. Creaciones barrocas del diseñador Ricardo Zannetti que siempre nos sorprende con sus relojes por su trabajo de grabado sobre la caja y la decoración de la esfera.

Aunque no estuvo presente en la edición del 2003 este año si que hemos podido  disfrutar de este maestro del diseño.

Nos ha presentado dos nuevas creaciones: un nuevo modelo de la colección ‘Impero’ y otro para la colección ‘Cornucopia’ denominado ‘Shamrock’.

El primero es un modelo con una esfera en nácar donde los números romanos correspondientes al 12, 3, 6 y 9 se han realizado en esmalte. Es difícil definir con precisión una caja tan ‘trabajada’, por ello le remitimos a la foto para que pueda apreciarla. El movimiento es mecánico de carga automática y dispone de indicación de horas, minutos, segundos y fecha.

 El modelo ‘Shamrock’ rinde tributo al mar y la aventura. Está dedicado específicamente al Shamrock III, barco con el que Sir Thomas Lipton intentó conseguir la Copa de 1903. La caja de oro rosa de 18 quilates protege una esfera en la que se aprecia un magnifico trabajo en esmalte realizado por Anna Zannetti.

 

DelaCour

Hace apenas un año que el diseñador Pierre Koukjian creó esta firma suiza, con sede en Ginebra. Koukjian es el diseñador que creó la firma de joyería Piallo que arrancó profesionalmente en Madrid a comienzos de los años 90. En la actualidad Piallo tiene talleres en Madrid y Pforzheim (Alemania) y emplea a un centenar de personas.

Volviendo a DelaCour, remarcar que en la edición de la feria de Basel del año pasado ya estuvieron presentes mostrando sus primeras creaciones. Pero desde su misma fundación la firma, con un equipo multidisciplinar de profesionales de la relojería bajo la dirección de Alain Jugy, ha trabajado a un ritmo frenético, para disponer ahora de una colección de relojes muy completa y variada, pero sobretodo original y diferente.

 Destacamos el modelo Bichrono por su originalidad, de hecho, esta creación es única en el mundo. Se trata de un modelo con dos movimientos cronógrafos automáticos dispuestos en línea en la misma caja.  

 

Glycine

Celebre por sus relojes mecánicos de grandes diámetros, la firma Glycine contiene este año sus composturas para presentar dos nuevos modelos, ambos muy interesantes.

El primero se trata de un nuevo cronógrafo para la famosa colección de relojes de piloto llamada ‘Airman’ que llegó a tener hasta 54mm. de diámetro con el ‘Airman 7′. Bautizado como ‘Airman 9′ el nuevo modelo dispone además de segundo huso horario pero con un diámetro de caja de 44mm que aloja en su interior un movimiento automático Valjoux 7754. En él se aprecia el trabajo realizado sobre el rotor con el grabado del morro de un avión de hélice.

La segunda de las novedades pertenece a la colección ‘Incursore’ y recibe el nombre de ‘Half-Hunter’. Inspirado en los relojes de caza de antaño, este modelo adopta la característica tapa metálica que protege al reloj de los golpes dejando la parte central de la esfera descubierta para permitir la visualización horaria. La caja de acero de 46mm. lo mantiene estanco hasta los 100m. Con un calibre ETA 6498-1 de carga manual con 46 horas de autonomía, solo se fabricarán 999 unidades para tres versiones de esfera diferentes.

 

Jorg Hysek

El año pasado les anunciábamos la presentación de un modelo tourbillon llamado ‘X-Ray’. Era la primera vez que el diseñador Jorg Hysek se lanzaba a la producción de relojes complicados. Aquello puedo ser un ‘vamos a probar’ pero poco después vimos que no se trataba de una prueba sino de algo mucho más serio y comprometido.

En esa misma línea, además de la incorporación de nuevos modelos en la colección ‘Kilada’ como el cronógrafo automático, Hysek nos presentó su modelo ‘XX-Ray’: una pieza con dos relojes completos con tourbillon. Es la primera vez que se realiza algo así. Se han empleado dos movimientos de carga manual (como los utilizados en el modelo predecesor, el X-Ray) con regulador a tourbillon y 100 horas de reserva de marcha. La caja puede ser de oro blanco o rosa, ambos de 18 quilates. De dimensiones espectaculares (76×41.3×13.8mm) este especial modelo de Hysek solo se producirá en serie limitada a 10 unidades.

 

José Luis Alvira

Mayo de 2004

Publicado en Relojes&Estilográficas en Julio-2004

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Novedades Basel 2003

Podríamos empezar nuestro recorrido por esta nueva edición de Basel 2003 diciendo que han sido mas de 2100 los expositores que este año se han dado cita sobre una superficie neta de mas de 112.000 m2 y no se cuantos datos mas… Pero lo que realmente haremos es contarles lo que hemos visto y ‘tocado’ en una edición de esta feria internacional de relojería de Basel, la numero treinta y uno, rebautizada como BaselWorld, y marcada por aspectos externos cruciales que han evidenciado su devenir.

Por todos conocidos, hay dos factores sociales que indudablemente han influenciado profundamente esta nueva edición de Basel: el conflicto de Irak y la epidemia vírica procedente de China, Hong Kong y diversas regiones asiáticas.

 La sociedad MCH Swiss Exhibition, organizadora de la feria, ha tenido que asumir estos dos factores externos al evento para lograr que afectaran lo mínimo posible en el devenir de la feria. La coyuntura económica actual provocada por el conflicto bélico en Irak ha inducido a una ralentización substancial de la importación de productos de lujo debida a la retracción de los clientes hacia este tipo de artículos. Prueba de esta preocupación general del sector es la organización de una ronda de conferencias a cargo de tres expertos en la materia.

Por otro lado hace ya varias semanas que estamos sufriendo una cierta psicosis a causa de la epidemia del virus asiático. El Consejo Federal suizo finalmente impidió la entrada de expositores procedentes de Hong Kong y otras zonas asiáticas afectadas por esta enfermedad, el síndrome de insuficiencia respiratoria, conocido internacionalmente con las siglas ‘S.A.R.S.’.

Sea como fuere, el jueves día 3 de Abril se abrieron las puertas del BaselWorld con menos afluencia de público que en pasadas ediciones pero el fin de semana se acercaba y ya el sábado y domingo pudimos apreciar una gran recuperación de visitas. La opinión general de los expositores era que finalmente y a pesar de todos los problemas comentados casi todos los clientes, exceptuando los originarios de China y Hong Kong habían estado allí. Unos profesionales que se muestran cautos a la espera de la resolución de los acontecimientos internacionales.

Perfecta organización a todos los niveles en una edición, debemos resaltarlo, falta de novedades técnicas apreciables por parte de las firmas expositoras. Dejando al margen las grandes firmas hemos buscado las creaciones más interesantes desde nuestro modesto y subjetivo punto de vista.

 

Harry Winston – Opus 3

Harry Winston Opus3 de Vianney Halter

Harry Winston Opus3 de Vianney Halter

Por tercera vez consecutiva la firma Harry Winston famosa por sus creaciones de alta joyeria y desde hace varios años también por la relojería presenta su proyecto Opus. Fusión de dos grandes espíritus creadores el nuevo Opus 3 es el fruto del trabajo de colaboración de la firma con el maestro relojero Vianney Halter. Conocido por ustedes como miembro destacado de la A.H.C.I., Halter siempre ha creado piezas espectaculares en cuanto a diseño e innovación técnica se refiere.

Esta vez no ha sido menos y este gran visionario nos ha vuelto a demostrar que todavía quedan muchas facetas inexploradas en la alta relojería creando un reloj mecánico con presentación horaria totalmente digital. Sobre una imponente caja, compuesta de más de 50 piezas y de forma casi cuadrada, se presentan seis ventanillas sobre las cuales se muestran la hora, minutos, segundos y fecha. Su movimiento de carga manual esta formado por una base estándar profundamente modificada, sobre la cual se ha añadido todo el sistema de control de los diez discos de presentación de todas las funciones horarias. El movimiento precisa de dos barriletes independientes, uno para la propia marcha horaria y el otro para el mantenimiento de los diez discos.

Es de destacar la enorme complejidad de un movimiento que ha precisado de más de 250 piezas para controlar los diez discos superpuestos en un espacio muy limitado que obliga a su creador a combinar las cifras en dos niveles ya que todas ellas no caben en el mismo disco. La hora se indica a través de los dos discos exteriores de la parte superior y los minutos directamente en la parte de abajo. La fecha aparece verticalmente en los discos interiores. Los segundos se indican sobre el disco superior central los últimos cuatro segundos de cada minuto. De esta excepcional creación solo se producirá una serie limitada de 55 piezas, 25 en oro rosa, 25 en platino y las 5 restantes en platino y diamantes blancos.

 

Carl F. Bucherer

Una firma todavía desconocida en nuestro país es Carl F. Bucherer creada por los propietarios de la importante cadena de relojerías suizas del mismo nombre.

Nacido en 1865 Carl Friedrich Bucherer solo tenia 23 años cuando abrió su primera tienda en pleno corazón de Lucerna (Suiza). Sus conocimientos de joyería y relojería tradicional suizas reconocieron muy pronto a este joven comerciante como uno de los más prestigiosos de la zona. Poco a poco su clientela crece y se hace cada vez más selecta y exclusiva. Ya en 1919 Carl F. Bucherer se lanza a la fabricación de sus propios relojes. Con un diseño y carácter inconfundibles estos nuevos relojes quieren expresar toda la fuerza de su creador.

En 1969 la firma participo en la producción y desarrollo del primer reloj de pulsera de cuarzo en serie denominado ‘Beta 21′. También destacamos la gran  reputación obtenida en la certificación de cronómetros C.O.S.C. (Control Oficial Suizo de Cronómetros) solo por detrás de firmas tan famosas como Rolex, Omega y Mido.

Actualmente bajo la dirección de Jörg G. Bucherer, nieto de Carl, el grupo Bucherer y la marca Carl F. Bucherer continúan todavía en propiedad de la familia, en su tercera generación.

Para esta edición de Basel la firma ha presentado tres modelos: ‘Alacria’, ‘Patravi – tonneau’ y ‘Patravi – cronógrafo, calendario perpetuo y fases de luna’. El primero es un modelo de señora con movimiento de cuarzo y una elegante caja rectangular en acero u oro amarillo y diamantes. El modelo ‘Patravi’ en sus dos versiones, caja tonneau y redonda, combina en el primero las funciones de doble horario y reserva de marcha y para el segundo el calendario perpetuo y la indicación de las fases de la luna.

 

F.P. Journe -Invenit et Fecit-

Presentado al gran público en la edición de Basel 2000 este genial maestro relojero ha experimentado una gran revolución técnica y comercial. La firma ha logrado en tan solo tres años estar presente en un nutrido y selecto grupo de relojerías por todo el mundo para una producción limitada a 600 piezas por año, fabricadas íntegramente en sus talleres por una veintena de maestros artesanos.

Aunque este año la firma ya no ha dispuesto de stand en Basel, expone sus productos en unas jornadas de ‘puertas abiertas’ en sus instalación de Ginebra coincidiendo con el Salón de Alta Relojería (S.I.H.H.), concretamente del 9 al 14 de Abril.

En 2001 la firma presentó su calibre ‘universal’ OCTA diseñado para poder alojar diferentes complicaciones sin variar sus dimensiones de 30mm de diámetro y 5,7mm. de grosor. Consta de un movimiento automático con una reserva de marcha de 120 días manteniendo una precisión cronométrica garantizada durante cinco días. El mecanismo de remontuar está provisto de un rotor de oro de 22 quilates y el reglaje se realiza sin raqueta, a través de las 4 mazarotas del volante diseñado por el propio maestro.

En esta ocasión la firma presenta dos nuevas versiones del calibre de base OCTA: bautizados como ‘OCTA lune’ y ‘OCTA divine’. El primero dispone de indicación de la fecha sobre ventanilla central, reserva de marcha hasta 120 horas y fases de luna. En el modelo ‘Divine’ se ha reducido la esfera útil para ganar espacio para un bisel engarzado de diamantes. Magnificas creaciones de una de las pocas manufacturas que se mantiene por el momento ‘independiente’.

 

De Bethune

De la colaboración entre un antiguo profesor de la Escuela de Relojería de Le Locle (Suiza) y un experto en relojería nace una nueva firma bajo la denominación: ‘De Bethune’. En efecto Denis Flageollet y el italiano David Zanetta aúnan sus conocimientos y recursos para crear esta nueva firma desde la emblemática ciudad suiza de La Chaux-Ste.Croix. En esta su primera edición de la feria de Basel han presentado diferentes modelos simples y con pequeñas complicaciones pero todos ellos con un diseño clasista muy definido al más puro estilo ‘Breguet’. Incluso disponen de un modelo de bolsillo que descansa en un porta-relojes convirtiéndolo en una ‘pendulette’ o reloj de mesa.

Con un diseño de la caja muy particular, definido por unas asas pronunciadas en forma de ojiva y una redondez de líneas casi absoluta, estos modelos sobrios pero elegantes se producirán solo en series limitadas en oro y platino. El objetivo de la firma es producir unas 1200 piezas a lo largo de los próximos cinco años. Por tanto la exclusividad será uno de los factores que marcaran el devenir de esta nueva firma.

 

Glycine

Una de las firmas más veteranas de la feria de Basel es sin duda Glycine. Presentes sin interrupción desde el año 1938 esta firma discreta y de fuerte personalidad siempre se ha mantenido fiel a su tradición. Especializada en la fabricación de relojes mecánicos de gran envergadura presenta ahora dos nuevas creaciones: la primera lleva el nombre de la persona que desarrolló los primeros relojes automáticos de la firma, Eugène Meylan, en 1931. Este modelo, de claro estilo retro, replica del fabricado en la época, esta provisto de una caja cuadrada de 42mm, redondeada en sus esquinas, en la que se aloja un movimiento automático ETA 2895-1.

La segunda de las creaciones es una nueva versión del ya conocido modelo ‘Lagunare’ bautizada como ‘Lagunare Cronógrafo’. Con una caja redonda de 47mm este imponente cronógrafo de buceo es capaz de soportar hasta 300m de inmersión. Para este modelo se ha escogido uno de los movimientos más prestigiosos del mercado, el Valjoux 7750, con una reserva de marcha de 44 horas.

 

Blu – Bernhard Lederer

De entre los más destacados miembros de la A.H.C.I. se encuentra Bernhard Lederer que con stand propio desde hace ya varios años presenta sus novedades de forma independiente a la academia. Este año hemos podido admirar sus nuevas creaciones en las que rige sobretodo la simplicidad, ausencia total de índices, numeración y logotipos para los modelos sin complicaciones. Sus nuevos modelos ‘blu – Atoll’, ‘blu – Paris’ y ‘The Stars of the Night’ mantienen el mismo espíritu creativo de este gran artista relojero.

Este último modelo ‘Las estrellas de la noche’ se llama así porque se van a producir 12 lotes de 12 piezas cada uno, representando cada una un signo del zodiaco. Sobre la esfera principal, que gira marcando las horas, se ha dibujado con pequeñas barritas de oro blanco y diamantes cada uno de los signos del zodiaco. La colección se puede adquirir completa en una hermosa caja de madera noble o por separado.

El modelo ‘blu – Atoll’ y ‘blu – Paris’ constituyen diferentes interpretaciones de los modelos lanzados en otras ediciones por la firma. La diferencia fundamental es el trabajo de guilloche y nácar realizado sobre la esfera principal. Por primera vez la firma ha realizado una versión para señora del modelo ‘Atoll’ reduciendo las dimensiones de la caja hasta los 35mm de diámetro.

 

Svend Andersen

También desde el seno de la A.H.C.I. hemos encontrado un trabajo interesante. Después de emplear el oro azul en los modelos ‘Montre a tact’ y ‘Orbita Lunae’, el maestro relojero Svend Andersen presenta ahora un modelo de señora con este mismo material noble. Su color azul se consigue gracias a la creación de una aleación compuesta de oro y hierro. Según parece, únicamente el artesano joyero Ludwig Muller, de Ginebra, es capaz de lograr esta aleación para conseguir ese maravilloso color azul.

Una creación simple pero a la vez sofisticada para satisfacer los gustos femeninos de más fuerte personalidad. De todas formas nos parece poco para un gran creador de nuevas ideas en este arte de la alta relojería mecánica; quizás su implicación como uno de los siete relojeros participantes en el proyecto GoldPfeil le ha impedido dedicar más esfuerzos para sus propias creaciones. 

 

Thomas Prescher

Este desconocido relojero alemán es ahora candidato a la A.H.C.I. Con tan solo 36 años este antiguo oficial de marina de la armada alemana se ha convertido en todo un maestro de las complicaciones. Después de cursar estudios de técnico electrónico en la  Universidad de Hamburgo se convierte en capitán de la marina pero a los 25 años descubre un anuncio en un diario en el que la firma IWC de Schaffhouse forma  aprendices. La firma IWC se percata enseguida de su gran talento y nada mas acabar su aprendizaje lo contrata. Después de trabajar para diferentes firmas de prestigio como Gübelin o Blancpain decide crear su propia empresa de restauración de relojes complicados.

Por primera vez ha presentado dos de sus grandes creaciones en esta edición de Basel. La primera es un reloj llamada ‘faucon / halcón’ equipado con movimiento retrogrado con indicaciones de horas y minutos a través de unas ‘alas de halcón’ que Prescher a mejorado enormemente suprimiendo las fricciones.

La segunda de sus creaciones se trata de un reloj de bolsillo con un tourbillon sobre dos ejes. Aunque muy rara, esta construcción se puede vez en algunos péndulos de mesa antiguos pero también en creaciones del relojero ingles Anthony Randall con el que Prescher ha mantenido contactos. Este tourbillon, con tan solo 18mm, gira sobre dos ejes de rotación para lograr la máxima compensación de la fuerza gravitatoria terrestre sobre la marcha del reloj. Desde su taller en el pequeño pueblo de Douanne, en Suiza, Prescher trabajo incansable para hacer realidad su sueño: crear su propia colección de relojes únicos, por encargo o en pequeñas series.

 

Peter Speake-Marin

Speake-Marin es otro de los candidatos a convertirse en miembro de pleno derecho de la A.H.C.I. El año pasado este joven maestro ingles nos sorprendió con la presentación de un fabuloso tourbillon; pero este año va más allá. Ahora añade a la ya extrema complicación de un regulador a tourbillon para un reloj de pulsera, un modulo de repetición de minutos. Sobre una imponente y elegante caja de platino la preciosa sonería de esta pieza actúa a voluntad en las horas, cuartos y minutos. Una gran parte del mecanismo, incluido el tourbillon, puede admirarse gracias a la ausencia de esfera. El bisel, la platina y los puentes han sido elegantemente grabados a mano. Desde su taller de Rolle (Suiza) Speake-Marin produce estas piezas únicas. De un valor incalculable harán las delicias de unos pocos afortunados que puedan alcanzarlas.

 

Urwerk

Uno de los miembros de la A.H.C.I. que últimamente mas nos ha sorprendido por su creatividad en Thomas Baumgartner y su equipo. Y decimos equipo porque son tres personas las que han creado la firma Urwerk en Ginebra. Junto con Thomas está su hermano Felix y un amigo de ambos, Martin Frei. Este ultimo es diseñador y por tanto aporta todas sus ideas para construcción de autenticas piezas de arte moderno.

Como continuación de una colección basada en la misma filosofia de presentación digital de la información horario sobre una ventana angular, primero el modelo 101 y 102, después la colaboración en el proyecto Goldpfeil, este año han presentado su última creación. Un reloj con presentación de las horas y minutos a través de unos discos cónicos que se dejan ver ligeramente en la parte inferior de la caja. Es un reloj sin esfera en el que solo existe una ventana angular en la parte inferior. El movimiento bautizado como 103 se basa en un calibre estándar profundamente modificado para albergar los discos y que dispone de una reserva de marcha de 42 horas.

 

Roamer

Queremos también reclamar su atención hacia una de las firmas más modestas en el sector de la gama media, Romper. Una firma que sin duda vivió mejores momentos pero que después de mantenerse durante más de un siglo continúa ofreciendo unas creaciones con una excepcional relación calidad-precio. Hace varios años que la firma produce tanto modelos con movimiento de cuarzo como automáticos pero este año ha ido un poco mas lejos produciendo un modelo basado en un prototipo de finales de los años 40 bautizado como ‘Competente / Competencia’. El movimiento empleado es un AS 1726/27 de carga manual y de reducidas dimensiones decoración de rodio y Côte de Genève.

 

Jorg Hysek

Después de su meteorito éxito en 1996 con la línea de objetos de escritura, Hysek trabajó para un gran número de famosas firmas relojeros hasta que decidió, tan solo tres años mas tarde, dedicar por entero sus esfuerzos en su propia firma.

Aunque ya no es noticia la presentación de un nuevo tourbillon, el modelo que el diseñador Jorg Hysek ha presentado merece también nuestro reconocimiento. En él se aúna un diseño espectacular y una técnica precisa para dar nombre al modelo ‘X-Ray’. La caja sigue la línea de la colección ‘Kilada’ alojando en su interior un movimiento de carga manual, reserva de marcha de aproximadamente 100 horas y tourbillon un minuto.

La firma también ha presentado otro modelo, llamado ‘V-King’ no menos espectacular por su capacidad de desencajar el movimiento lateralmente para su  mantenimiento. La estanqueidad de la pieza queda garantizada hasta los 30 metros gracias a cuatro tornillos especiales. 

Voltime

Voltime es una nueva firma de relojería que ha presentado un sistema revolucionario que consiste en la posibilidad de poder intercambiar diferentes cajas de reloj sobre un soporte único para la muñeca. Este sistema, ya patentado, permite alojar diferentes módulos sobre la misma base. Por el momento hemos podido ver dos módulos disponibles. Uno básico, con indicación de horas, minutos, segundos, día de la semana y del mes gracias a un calibre mecánico ETA 2836-2 y el otro con funciones cronográficas clásicas, calibre de cuarzo ETA 251.272. Por tanto, creaciones ‘swiss made’, removibles y reversibles con un buen acabado y fuerte identidad.

Creatividad a raudales para una nueva aventura, arriesgada pero con muchas posibilidades; en definitiva, con mucho futuro por delante.

 

Zannetti

Desde sus talleres en Roma nos llegan las barrocas creaciones de Ricardo Zannetti. Creativo, diseñador y reconocido relojero son los adjetivos que quizás mejor definen a Zannetti. Su padre Mario Zannetti como profesor de diseño fue reconocido internacionalmente. A Ricardo siempre le ha apasionado el mundo de la relojería pero  especialmente el de las grandes complicaciones. Aunque no esta presente en esta edición de Basel hemos podido disfrutar de sus creaciones y creemos que estas son dignas de mención. Aunque su ultima creación es la versión en oro del modelo ‘Pegaso’ es mas conocida la colección ‘Impero’, la primera en salir al mercado y que tuvo una buena acogida por su fuerte personalidad, basada en un diseño espectacular, con grabados con motivos romanos y mucho detalle de acabados.

 

José Luis Alvira

Abril de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Junio-2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

Las “otras” novedades (2008)

Dos citas inexcusables: de Basel a Ginebra; solo los más afortunados amantes de la relojería han cruzado las puertas de BaselWorld en Basilea y del Salón Internacional de Alta Relojería de Ginebra (S.I.H.H.).

 Dos convocatorias diferentes en su forma pero idénticas en su objetivo: lograr el mayor volumen de pedidos.

 

Tras las campañas de marketing de los grupos relojeros y las grandes firmas, queremos dar a conocer y comentar brevemente lo que para muchos (fundamentalmente coleccionistas y amantes de la alta relojería) son las verdaderas novedades en estos dos grandes eventos.

Normalmente las firmas con pequeñas producciones, casi todo de manufactura, no disponen de las campañas de publicidad de las grandes firmas y por tanto es difícil que se den a conocer de forma masiva, por ello nos centraremos en ellas. También lo que ocurre a veces es que se utilizan estos encuentros con los profesionales para recoger la opinión de estos sobre las nuevas creaciones y actuar posteriormente en consecuencia para adaptarse a sus exigencias. Esto puede provocar cambios en la orientación comercial, diseño, materiales o presentación. A fin y al cabo el profesional reflejará la opinión de sus clientes para los que esta finalmente destinado el producto.

Nos centraremos sobretodo en la feria de Basel por su gran concentración de expositores y diversidad de presentaciones y oferta. Frente a los más de 2.000 expositores presentes en Basel por el contrario solamente 16 firmas han formado parte del exclusivo salón S.I.H.H. de Ginebra: A.Lange&Söhne, Audemars Piguet, Baume et Mercier, Cartier, Dunhill, Girard-Perregaux, IWC, Jaeger-LeCoultre, JeanRichard, Montblanc, Panerai, Parmigiani, Piaget, Roger Dubuis, Vacheron-Constantin, Van Cleef&Arpels.

Algunas firmas no presentan sus novedades en estos salones sino en hoteles o instalaciones propias en Basilea o Ginebra. Visto lo visto les destacamos los diferentes trabajos que por su excepcionalidad creemos que merece la pena detallar:

 

F.P. Journe -Invenit et Fecit- 

Este genial maestro relojero que ya nos sorprendió en el año 2000 con sus tres modelos de la colección Souverain. Desde entonces no deja de sorprendernos con sus creaciones. Este año desde su manufactura en el centro de Ginebra nos presentó su Repetition Minutes Souverain.

Después de su Grande Sonnerie Souverain ahora FP Journe nos ofrece un repetición de minutos extra plano. Este genial maestro de las complicaciones ha reinventado el mecanismo de la repetición de minutos para crear un movimiento de apenas 4mm de espesor. De carga manual y platina y puentes en oro de 18 quilates oscila a 21.600 alternancias / hora. Los dos barriletes operan en paralelo para suministrar una reserva de marcha de hasta 56 horas. La caja es de acero porque este material es el que mejor resuena y tiene un diámetro exterior de 40mm.

Sobre la esfera podemos apreciar horas y minutos centrales, indicación de la reserva de marcha a las 3h, pequeño segundero a las 7:30h y, cómo no, el martillo de la sonería entre las 9h y las 10h.

 

MB&F

Como ustedes probablemente ya sabrán Maximilian Büsser era el director general de Harry Winston. Fue el creador de la serie Opus en la que cada año se invitaba a un maestro relojero a crear su máquina del tiempo prácticamente sin limitaciones. Hace algo más de 3 años Max decide crear su propia firma bajo el titulo Maximilian Büsser & Friends. Ahora les presentamos su segunda creación: el Horological Machine Nº2.

Gracias al trabajo de un antiguo colaborador llamado  Jean-Marc Wiederrecht, especializado en movimientos con funciones retrógradas y saltantes, Max pudo materializar esta nueva creación.

MB&F modelo HM2

MB&F modelo HM2

 

El principal reto fue la puesta a punto del movimiento asegurando que la hora saltante pudiera funcionar de manera instantánea y simultáneamente al retorno de la aguja retrógrada de los minutos de 60 a 0 utilizando la mínima energía posible. En este sentido para disminuir el impacto de la desviación de esta energía en la regularidad de marcha del reloj la solución ofrecida por Jean-Marc Wiederrecht fue brillante. Un ingenioso dispositivo fijado sobre el mecanismo de los minutos acciona la rueda de las horas en el preciso instante en que los minutos vuelven a 0 provocando el salto de hora. Explicarlo es sencillo pero en total han sido necesarios 349 componentes para construir este magnífico movimiento. Max nos ha confirmado que su próxima creación, la nº3 (HM nº3) no se presentará hasta noviembre de este año.
     

 

De Bethune

De la asociación en 2002 del coleccionista David Zanetta (ex propietario de la firma Leroy) y el gran relojero Denis Flageollet surgió la firma De Bethune. Desde sus inicios no han dejado de sorprendernos con creaciones siempre innovadoras que han generado unas cuantas solicitudes de patente.

Como hicieron Richard Mille y Urwerk, la firma De Bethune presentó sus novedades en el Hotel des Bergues de Ginebra. Quizás la más importante fue el modelo Big Power DB24. Destacamos como primicia mundial su movimiento DB22 que tiene la posibilidad de regular a voluntad la velocidad del sistema de carga automática. Incorpora una leva que se acciona mediante la corona y que modifica la relación de velocidad de carga en función del tipo de movimiento del portador del reloj. Si éste realiza movimientos más o menos bruscos (debido a la práctica de deportes) mediante las posiciones sport, normal o lento (L,M,H, indicadas por una aguja en el reverso del reloj) se puede regular el tipo de carga del rotor.

De Bethune DB24

De Bethune DB24

 

Este movimiento (oscilando a 28.800 alternancias / hora) dispone de una reserva de marcha de 149 horas, indicada a las 12h.
La caja es de titano en tres partes unidas mediante tornillos también de titanio grado 5, como el sistema utilizado en los sistemas de estanqueidad de los submarinos. La esfera microlight de De Bethune está protegida por un cristal de zafiro con doble tratamiento anti-reflejos. La corona atornillada asegura la hermeticidad de la caja hasta los 500 metros.
     

Harry Winston

Desde el famoso modelo Pulsar de Hamilton no se había visto nada parecido en alta relojería. Tras la salida de Maximilian Büsser al frente de la serie OPUS (del 1 al 5) ahora la nueva dirección de la firma nos propone la octava edición de la serie.

Gracias a la colaboración de Renaud&Papi y en concreto de Frédéric Garinaud la firma vuelve a sorprender con un reloj mecánico-digital inspirado en los relojes electrónicos con pantalla de tipo LED de los años setenta.

La técnica utilizada está inspirada en los juegos de pines en 3D que encontramos en las tiendas de regalos.

Una rueda actúa sobre los pines para elevarlos y marcar la hora deseada. Los minutos se indican de forma vertical a la derecha de la esfera en tramos de 5 minutos.

El movimiento es de carga manual con un total de con las únicas funciones de hora, minutos (cada cinco) y AM/PM. La reserva de marcha es de 48 horas. La caja en oro blanco tiene unas dimensiones de 35×22,5mm., dispone de cristal zafiro antirreflectante y estanco hasta 30 metros.

Esta creación está limitada a 50 piezas.

 

Stepan Sarpaneva

Sarpaneva es una de las nuevas promesas de la relojería mundial. Este finlandés se formó en la Escuela de Relojería suiza Wostep y crea relojes con un diseño y funcionalidad muy características pero quizás lo mejor es transcribir literalmente como define el mismo sus relojes: “Estos relojes no están creados para cualquiera. Son piezas excepcionales para gente excepcional. Todos los Relojes Sarpaneva están diseñados por el mismo Stepan Sarpaneva. Su ambición es crear diseños únicos fusionando la elegancia atemporal con la simplicidad escandinava“.

Este año ha compartido stand con el relojero Vianney Halter, con el que trabajó entre 1999  y 2001 en el desarrollo de prototipos. Después pasó a formar parte del departamento de movimientos complicados en la manufactura Christophe Claret SA.

La última creación de Sarpaneva es su Korona K3 con movimiento automático (el rotor es de oro blanco)  Soprod de 28.800 alternancias / hora, 25 rubís y 42 horas de reserva de marcha. Sobre la esfera se indican las fases de la luna.

Se presenta en una caja de acero de 44mm de diámetro y 9,6mm de grosor. Es hermética hasta 50 metros y dispone de corona roscada.

 

Louis Moinet

Asistimos a la reciente recuperación de un gran nombre de la relojería clásica. Louis Moinet (1768 – 1853) nació en Francia en el seno de una familia de agricultores pero pronto destaca por su interés hacia el arte y las antigüedades. Cursó estudios de relojería y llegó a ser muy conocido en la época en la que A.L. Breguet era el gran maestro de la relojería moderna.

Con apenas tres años de actividad ahora la nueva firma Louis Moinet renace de la mano de Jean-Marie Schaller and Micaela Bartolucci, quienes nos presenta el modelo Termograph que destaca por su mecanismo retrógrado de indicación de segundos, constantemente en movimiento. La aguja central recorre la escala de 10 segundos y retrocede instantáneamente, proporcionando una gran vistosidad.

El movimiento LM05 de carga automática ha sido desarrollado en colaboración con Sebastian Rousseau. Late a 28.800 alternancias / hora y dispone de una reserva de marcha de 42horas.

Resaltamos la caja de 47mm de diámetro que está compuesta de 48 elementos, es estanca hasta los 30 metros y nos ofrece una construcción muy personal. Este modelo está limitado a tan solo 60 unidades.

        (FOTO MODELO: Louis Moinet Termograph)

 

Badollet

Desde la legitimidad histórica del relojero Jean Badollet (1635-1728), sus nuevos valedores Sandro Arabian y Adlo Magada han presentado ahora un excepcional reloj con regulador a tourbillon.

 Este nuevo reloj llamado Tourbillon Stellaire acoge un movimiento mecánico de carga manual con una platina enteramente realizada con material procedente de un meteorito. El tourbillon un minuto está situado a las 6h y el puente superior de su caja está engastado con peridoto extraterrestre (mineral de color verde amarillento (silicato de magnesia y hierro) que se encuentra en las rocas volcánicas.

El movimiento BAD1630 dispone de una reserva de marcha de aproximadamente 120h. y se monta en una caja en oro gris con un diámetro de 44mm. estanca hasta 30m.

  

Marc Alfieri

Marc Alfieri se define como un creador de relojes de diseño (« Concept watches »). Tras su colaboración con diferentes y prestigiosas firmas relojeras, Alfieri, de la mano de la manufactura BNB Concept en Ginebra, creará un nuevo modelo cada año. Siempre en pequeñas series muy exclusivas y con un número de puntos de venta muy reducido.

La primera creación se llama  “Time Measure Experience 01″ o TME-01 y aunque fue presentada en la edición de 2007 de la feria de Basilea creemos que vale la pena destacarla ahora.

El movimiento de este reloj ha sido desarrollado y creado en exclusiva por BNB Concept para Alfieri y dispone de funciones como el regulador a tourbillon a las 8h, una reserva de marcha de 120h., cronógrafo fly-back, mono pulsador y mono contador. Dispone además de segundo huso horario por ventana así como la indicación de AM-PM. La de la reserva de marcha se realiza de forma vertical. Los puentes en forma de X están montados sobre una platina de fibra de carbono.

La caja es de titanio grado 5 de un diámetro de 54×43mm  y aloja una esfera creada con la idea de acercar los colores inhabituales para este tipo de creación de alta relojería y como el mismo define: “recrear un panel de control de una nave espacial”.

 

Frederic Jouvenot

Con tan solo 30 años Frédéric Jouvenot tras finalizar sus estudios de micro-mecánica nos ofrece una nueva versión del sistema de carga automática con rotor. Desde su invención hacia 1778 por el relojero belga Hubert Sarton (1748-1828), el sistema de recarga por rotor se ha convertido en la actualidad en prácticamente el único sistema de carga automático para relojes de pulsera. Jouvenot propone montar la masa oscilante y todo el sistema de carga en la esfera para dejar totalmente visible el fondo del reloj para admirar el movimiento con el acabado artesanal que se merece.

Además le añadimos la funcionalidad característica de un cronógrafo y tendremos un reloj especial, muy llamativo estética y técnicamente hablando.

Esta primera creación denominada “Automatic Chronograph Evolution” supone la gran apuesta de este nuevo valor de la alta relojería que debe materializarse en las próximas semanas.

Ladoire

Otra de las nuevas promesas en el panorama relojero es Lionel Ladoire que nos ofrece una nueva visión tremendamente particular de la indicación del tiempo. Este diseñador de joyería presenta ahora unas creaciones sorprendentes que desarrolla, fabrica y comercializa con la firme intención de ofrecer una alternativa a la relojería más conservadora aunque respetando la tradición del savoir-faire suizo.

La pasión de Ladoire por la mecánica le ha llevado a concebir y desarrollar su propio movimiento, bautizado como RGT/o1. Dispone de indicación GMT con carga automático con micro rotor oscilando a 21.600 alternancias / hora.

Este nuevo movimiento se aloja en su nuevo modelo RGT – Roller Guardian Time. Con una caja que no es ni redonda ni cuadrada esta nueva creación no pasará desapercibida.

 

José Luis Alvira

Abril de 2008

Publicado en Cronos Mayo-2008

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

La Ecuación del tiempo

 La diferencia entre el tiempo solar real y el tiempo solar medio

         Muchas veces términos como: tiempo solar, tiempo medio, ecuación del tiempo, tiempo civil, tiempo universal, analema, etc., son desconocidos para nosotros pero realmente sirven para definir el transcurso de la luz sobre nuestros planeta y por tanto regir nuestras vidas. El objetivo de este trabajo es intentar aclarar todos estos conceptos y mostrar varias creaciones relojeras que incorporan la complicación denominada “ecuación del tiempo” y sus variantes.

Empecemos: Los relojes de Sol indican la “hora solar” pero los relojes que ahora conocemos indican la “hora solar media u hora civil”. Vamos a explicar sus diferentes indicaciones.

El “tiempo solar” está relacionado con la idea de que cuando el Sol alcanza su punto más alto (cuando cruza el meridiano), es mediodía y al día siguiente, cuando el Sol vuelva a cruzar el meridiano, será mediodía una vez más. Lo que ocurre es que este tiempo no es de exactamente 24 horas, varía en funciones de la época del año. Alrededor del 15 de Septiembre, los días son de 23 horas, 59 minutos y 40 segundos, mientras que cerca de la Navidad los días son de 24 horas y 20 segundos de duración.

La conveniencia de disponer de un día de 24 horas exactas de duración hace que normalmente ignoremos estas pequeñas diferencias y construyamos relojes mecánicos que miden esos intervalos de tiempo exactamente iguales.

Estas diferencias que llegan a alcanzar un máximo de poco más de 14 minutos a mediados de Febrero (retraso del “tiempo solar” respecto del “tiempo medio”) y poco más de 16 minutos al principio de Noviembre (adelanto). Existen también otras dos variaciones menores a mediados de Mayo (adelanto de aproximadamente 4 minutos) y a finales de Julio (retraso de poco más de 6 minutos).

Estas diferencias no se acumulan a lo largo de los años, porque el “tiempo civil” se ha diseñado de tal manera que durante un ciclo de 4 años, incluyendo un año bisiesto, los tiempos civil y solar casi se igualan nuevamente. (Lo de “casi” se debe a que el “tiempo civil” todavía tiene que ajustarse por no tener un año bisiesto al final de cada siglo, excepto cuando el año es exactamente divisible por 400; así, el año 1900 no fue un año bisiesto, pero el año 2000 si). Aún con esta corrección, recientemente se añadió un segundo extra al “tiempo civil”.

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Pero hagamos ahora un poco de historia de la relojería:

El rey Luis XIV, conocido como el Rey Sol, especificó que « los relojes públicos debían reglarse siguiendo el curso del sol »

Así es como el relojero ideal de la época representaba a la diosa del cálculo con un reloj y una esfera, para corregir las horas « mentirosas » del Sol. Con la referencia del sol hacía falta cada día avanzar o retrasar el reloj consultando un almanaque o una esfera solar (globo).

Todo cambió con la aparición del péndulo de Huygens en 1657, y la consiguiente mejora en la regularidad de marcha del reloj que puso en evidencia la diferencia entre el tiempo solar y el tiempo « mecánico ».

Aparece por primera vez en los relojes astronómicos la indicación de la ecuación del tiempo. Según explica Ludwig Oechslin, conservador del Museo International de Relojería de La Chaux-de-Fonds (Suiza), el matemático suizo Jost Bürgi (inventor de los logaritmos) fue el primero en preocuparse por como indicar estas variaciones de tiempo de forma mecánica a finales del siglo XVI. Construyó los globos astronómicos más precisos de la época.  

Más tarde fueron los péndulos ingleses de la segunda mitad del siglo XVII los que mejor calculaban la ecuación del tiempo pero durante el siglo XVIII y hasta comienzos del XIX fueron pocos los instrumentos de relojería que tuvieron en cuenta el tiempo real. En Inglaterra solo se interesaron relojeros como Mudge, Ellicott o Dent y en Suiza y Francia A.L. Breguet, Berthoud, Lepaute o Lépine.

A comienzos del siglo XIX se establecen las normas mínimas para convertir el tiempo medio local en tiempo oficial pero hasta la utilización, años más tarde, del telégrafo y el ferrocarril no se pudo poner en práctica.

De hecho, hasta el año 1884 no se estableció el sistema de husos horarios para medidas universales del tiempo. Todos los países disponen de un tiempo oficial en función de su posición en el globo.

El meridiano de Greenwich se convierte en la referencia universal para cada huso horario. El nuevo sistema se basa en tres grandes premisas:

  • La tierra está dividida en 24 husos horarios.
  • Todos los lugares situados dentro de un mismo huso horario tienen la misma hora.
  • Esta hora se convierte en tiempo civil en los lugares situados sobre el meridiano central del huso horario.

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Pasemos ahora a la técnica utilizada para la implementación de la indicación de la ecuación del tiempo:

Las variaciones del tiempo solar real son reproducidas mecánicamente con la ayuda de una leva de ecuación que gira alrededor de su eje en un año y puede hacerlo en forma de analema o sobre un eje temporal lineal. Una aguja puede seguir el movimiento de esta leva indicando los minutos de desfase. Con una indicación retrógrada, una esfera adicional nos indicará, por tanto, los minutos a añadir o descontar al tiempo medio (indicado en el reloj) para obtener el tiempo real.

Una interesante variación en esta indicación es la llamada « ecuación marchante » bastante más difícil de realizar técnicamente y que indica directamente el tiempo real a través de una aguja de minutos suplementaria, adornada normalmente con un sol en su extremo. 

Casi todos los relojes que incorporan esta indicación también disponen de calendario perpetuo, fases de luna e incluso indicación de salida y ocultación del sol. La razón es la aparente falta de utilidad práctica de esta complicación por si sola que hace que estos modelos sean escasos y siempre asociados a un calendario perpetuo, convirtiéndolos en creaciones de alto nivel de complejidad y por tanto también de precio.

Entre los relojes con ecuación del tiempo más celebres en la historia de la relojería moderna debemos destacar: el Marie-Antoinette de Breguet, el Leroy 01, el reloj Graves de Patek Philippe y los calibres 89 y Star Caliber 2000, el Gyrotourbillon de Jaeger-LeCoultre, el True North Perpetual d’Arnold & Son y como no el “Equation du temps” Jules Audemars de Audemars Piguet que describiremos más adelante. 

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Al comienzo de este trabajo hablábamos de varios ejemplos de relojes con indicación de esta complicación. Al margen de los relojes astronómicos que ya hemos mencionado nos centraremos en tres buenos ejemplos de relojes de pulsera contemporáneos con esta indicación:

Audemars Piguet Equation du Temps

Audemars Piguet Equation du Temps

Audemars Piguet ya implementó esta complicación en un reloj de bolsillo en el siglo XIX pero en pulsera tuvimos que esperar hasta que se presentó, dentro de la colección ‘Jules Audemars’, el modelo ‘Equation du temps / Ecuación del tiempo’ en el año 2000. Con pocas diferencias, en la actualidad este modelo (hablamos del presentado en 2005) es uno de los más elegantes y el más equilibrado estéticamente hablando. Dispone de las tres funciones de la ecuación del tiempo: desviación del tiempo real, horas de amanecer y de ponerse el sol y calendario perpetuo. Sobre la esfera la diferencia con el tiempo solar se indica mediante una pequeña aguja con un sol (desde -15min. a las 9h hasta +15min. a las 3h.).

Esta magnífica creación puede personalizarse ajustando la latitud a la ciudad escogida por el cliente y que se graba en la parte inferior de la esfera. Dispone de una caja de 43mm en oro blanco, rosa o amarillo, estanca hasta 20 metros.

Para crear el calibre 2120/2808 de carga automática, 19800 alternancias/hora y reserva de marcha de 40 horas han sido necesarias 423 piezas. Una parte de ellas pueden apreciarse tras el cristal de zafiro del fondo. Ha sido íntegramente desarrollado en la manufactura y representa una de las producciones más importantes del género de las grandes complicaciones. 

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También merece nuestra atención el modelo Equation Marchante de Blancpain.

Blancpain Equation marchante en platino

Blancpain Equation marchante en platino

La mayor particularidad es que este reloj dispone de dos agujas coaxiales de minutos, una que indica la hora oficial y otra (con un pequeño sol de oro amarillo) la hora solar real. Este fácil sistema de indicación permite leer directamente el tiempo real solar, sin realizar ningún cálculo aritmético como se requiere en otras ecuaciones del tiempo. El usuario ve la diferencia entre los dos tiempos, que puede alcanzar hasta 16 minutos en determinado período del año. La apertura en la esfera a las 6 h permite ver el mecanismo de la ecuación marchante y segundero.

Tras 3 años de desarrollo Blancpain nos presenta su nuevo calibre 3863, formado por 400 componentes, automático, dotado de una reserva de marcha de casi 72 horas.  Incorpora un calendario perpetuo y fase lunar retrógrada.  Su limitado grosor, de tan solo 5.25 mm, es una verdadera prueba de miniaturización. 

Sobrio y elegante, este reloj solo está al alcance de unos pocos afortunados porque se produce en serie limitada de 50 ejemplares.

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Sin menospreciar al Gyrotourbillon destacamos por su actualidad ya que fue galardonado con el Premio de Jurado en la última edición del Premio de Relojería de Ginebra celebrado en noviembre de 2007.

Reverso Grande Complication a triptyque de Jaeger-leCoultre

Reverso Grande Complication a triptyque de Jaeger-leCoultre

Hablamos de una magnifica demostración de técnica en este campo: el “Reverso grande complication à triptyque” de Jaeger-LeCoultre.

700 piezas han sido necesarias para completar este reloj con 3 esferas y 18 complicaciones. Dispone entre ellas de regulador a tourbillon (un minuto), calendario perpetuo (sin intervención manual hasta febrero de 2100), calendario zodiacal, fases de la luna, indicación de día y noche, y por supuesto ecuación del tiempo.

En su esfera astronómica se indica: la hora sideral, carta del cielo en función de los deseos del propietario para el hemisferio boreal o austral, horas de la salida y puesta del sol, calendario zodiacal y ecuación del tiempo.

Y en su esfera calendario: Calendario perpetuo (precisa corrección manual en febrero de 2100), indicación de la fecha grande digital mediante disco retrógrado, agujas para el día de la semana y del mes, indicación de los años bisiestos, fases y edad de la Luna.

Su imponente caja de platino de 37.7 x 55 mm y grosor de 17.9 mm aloja un magnífico calibre de carga manual con dos barriletes y una reserva de marcha de 48 horas. Dispone de un tourbillon construido en titanio (con un pedo total de 0,29 gramos), volante mono metálico Glucydur con espiral Nivarox I y 21.600 alternancias/hora (3Hz.).

 

José Luis Alvira

Febrero 2008

Publicado en Cronos Marzo-2008

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.